Lirica libre, el lugar de las letras de un escritor novel que día a día, trata de ser mejor...

Esta es la historia de un hombre que continua luchando contra su destino... Y confia en que vencera.
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martes, 15 de noviembre de 2016

Constancia, convicción y amor.

De repente tengo la impresión de que esto tiene que ser obligatorio. De que, para mostrar un genuino compromiso al blog, a las letras y a mí mismo, debo de escribir de manera continua y así, de alguna forma, ser activo, creativo y no abandonar este arte.

Tengo muchas cosas que decir. Desde temas que jamás he tocado en letras hasta divagaciones o reiterar cosas. Escribir es una forma más de hablar y expresar, y siendo muy honesto. Yo soy alguien que habla mucho. No a destajo, pero, de repente agarro vuelo y lo que empieza como una plática relajada y pausada se convierte en un arrebato de palabras que me deja a veces sin aliento, no por impacto, sino por falta de aire.

En vista de que no tengo por aquí material nuevo entre manos, me veo pues, en la necesidad de recurrir a ese AS por excelencia que siempre tuve en este sitio: reflexiones.

Tener mucho que decir no solamente se resume en eso, si además agregas ese componente hilarante que es la opinión personal (subjetiva, mordaz y cerrada como ella sola), tienes muchísimo más que decir. Siendo claro, si mis ideas se pudieran sintetizar en tres líneas, pues, no tendría mucho sentido ni encanto escribir. A menos que lo mío fuese algo así como crear frases con punch para mercadeo, citas inspiracionales de esas que te llegan al alma o microrelatos… pero como no es lo mío, pues hay que moverse a otra cosa.

Y esa otra cosa es este abuso de extender una opinión o reflexión al punto de que pueda alguien pedir que ya mejor la mate.

En fin, a lo que quiero llegar con está entrada; refiriéndome a una introducción de está entrada del blog, o sea, que aun cuelga para leer; es que me veo ante una situación cotidiana. Es algo sencillito realmente, básicamente se trata de saber que, para dedicarte a algo, tienes que ser constante.

La RAE, define constancia como: firmeza y perseverancia del ánimo en las resoluciones y los propósitos.

Una página de etimologías con su servidor en Chile, dice lo siguiente: viene del latín constantia, expresando la cualidad de estar con alguien sin moverse.

Ahora me siento un poco como en uno de esos capítulos de los simpsons en el que Homero (siempre falible), va de libro en libro, buscando entender algo de la computación.

Bueno, básicamente, la definición nos habla de ser firmes en nuestros ideales, propósitos, decisiones, etc. Es en esencia, ser fiel a uno mismo (con sus pros y contras).

La etimología, nos remite a mantenernos fieles a alguien o algo, ser inamovibles, no abandonar. Algo así, dicho de forma muy general.

Aunque me gusta más la etimología por sus tintes románticos (piénsalo de esta manera, cuando le digas a la persona que amas, que tu amor será constante y que por etimología eso significa que siempre estará a su lado… uff), la definición tiene su magia en voltear su mirada hacía uno mismo, a ser fiel a tus deseos de manera que no los dejes de lado (dulces palabras para el egocéntrico, el narciso o simplemente, al que le gusta estar en primer lugar). Pero en sí, creo que lo ideal es unirlas en sagrado matrimonio (igualitario, obviamente) y dar a luz a un pequeño vástago que fusione esa firmeza, potencialice la perseverancia y los ánimos, y lo direccione a los demás y a nosotros mismos.

Que podamos ser fieles a nuestros propósitos, pero también a los de los demás (siempre y cuando queramos, obviamente), permitiendo perseverar en este aspecto y nos de esa cualidad de estar junto al otro (ya sea una persona o un propósito).

Como dije más arriba, es mucha paja, ¿No?

Ser constante siempre ha sido un problema para mí en muchas áreas de mi vida. Centrando la atención a las letras, es muy claro. No le tengo esa devoción a mis propósitos ni soy inamovible de lo que deseo. Es decir, no persevero ni mantengo el ánimo para escribir, así como no me mantengo firme y aun lado siempre de las letras.

Soy más bien esa persona que cuando quiere regresa, como fantasma de tu pasado, lo vuelves a encontrar seductor, picarón, irresistible y pasas el rato con el un tiempo. Y después, nada. Desaparece una mañana. No como en las películas que se va en medio de la niebla para no volver. No. Simplemente lo sientes, te late que ya no está. Aunque me encuentres en las páginas habituales, me veas de lejos o incluso me acerque a pedirte consejo, sabes que ya no estoy allí.

Soy algo así como un amante ingrato con las letras.

De esos que te utilizan solamente para saciar un deseo y una vez usado, como si hubiese tijeras que cortan lo abstracto, lo intangible, lo incierto e incomprobable, cortó ese enlace que nos unía y volvemos a ser dos personas que pueden estar una al lado de la otra pero son ajenas.

Y eso que empecé la entrad divagando, vaya.

No vengo a comprometerme. Eso sería como traicionar, la lealtad que le tengo y debo a las letras, como la lealtad que me debo a mi mismo.

Ya que aun no estoy preparado para comprometerme.

Pero bien puedo hacer un esfuerzo por, si no estar siempre al lado de. Tratar de estar mucho tiempo.

Tengo en mi interior, toda la madera para ser un patán. Qué suerte que suelo manifestarlo con las letras…

El punto aquí radica en que, en un intento de reconocer la importancia de la constancia, pero, respetando que no es obligatorio, debo hacer entradas regulares para este blog, y no quiero que sólo sean opiniones, reflexiones, ensayos, quiero abarcar más, quiero volver a hacer más cosas.

Tengo mucho para dar, pero a veces, a veces es más complicado de lo que uno recuerda volver a donde estaba. Pero no por eso hay que darse por vencido.

Puedo empezar por disciplinarme y tener ese hábito de escribir. No es tan difícil, eso ya lo vengo haciendo con esas dos entradas de reapertura para el blog. Ahora mi segundo paso es matar a la inspiración y dejar mi trasero sentado en un solo sitio y escribir mis ideas, darles forma y presentarlas con sus ropas más elegantes. Vaya, darle algo más de amor a las letras que sólo usarlas para opinar.

Quiero darle a las letras, ese respeto que a veces pareciera que les perdemos al sólo usarlas para expresarnos.

Si quiero manifestar que estoy furioso, bien puedo berrear y gritar hasta ponerme rojo y que me de un infarto. No necesito escribir un pintoresco y extenso artículo en internet para expresar políticamente de la forma correcta porque estoy a disgusto con alguien o algo. Una mentada de madre, versión chiflido o de brazo, dirá lo mismo.

Pero escribir una historia, tratar de dar vida a personajes fantásticos, con un puñado de palabras describir paisajes inimaginables o tan creíbles que puedas sentirlos. Con relatar un gesto hacer sentir al lector todo el odio del mundo (y que en consecuencia, necesite mentar madres), o que en una frase llegué tan hondo a los sentimientos de alguien, que de alguna manera, aunque sea diminuta se grabe en su memoria o se tatué en su alma inmortal. Hermanos y Hermanas, para eso es que fueron hechas las letras.

Sí, sí, sí. Son para eso y más, pero, esa cualidad divina de tocarte, sin existir de forma física, es lo que hace que las letras, que la palabra, merezcan respeto. Ese que a veces algunos, no se los damos.

Ese es un compromiso que realmente puedo hacer. Respetar y amar las letras, la palabra y todas sus formas sin importar a través de que (poesía, ensayo, narración) o quien (persona), se manifiesten en mi vida.

Lo que uno termina escribiendo cuando piensa en aquello que ama. Que maravilloso.

Seamos esa firme constancia en nuestros propósitos, no sólo por convicción, sino por amor.

Se despide una vez más, su estimado compañero de aventuras, Kaifan.

viernes, 22 de marzo de 2013

Brothers to the end.

Hermanos hasta el final.

En estos meses, y hablo de seis meses para acá, no de todo un año transcurrido, muchas cosas han pasado por mi cabeza relacionadas a este tema. En algunas ocasiones retome viejos temas y en otras revisite cosas del pasado para darles otro enfoque y claro, al final, tener ideas similares a las antañas, pero diferentes. Se podría decir que, evidentemente, todas nacían de un mismo sitio (mi mente, yo pues), pero no por compartir un principio también compartían un final o meta.

En esta ocasión, pensé principalmente en la vida y la muerte y todo lo que ello conlleve.

Partí desde el punto, como siempre, en que este día se conmemora el aniversario luctuoso de mi amigo Cuco. El cuarto año de este intento de costumbre de elevar un par de palabras al cielo en honor a un camarada caído, o que bien, se me adelanto.

Pase a pensar porque la gente tiene que ser tan teatrera y manifestar a todos viento y quien se deje, que sufre, que se lamenta. Pienso, aun, que es con la finalidad de buscar un trato preferencial o el reconocimiento de que, en verdad se lamenta la pérdida de una persona. Esta idea choca conmigo porque yo me guardo esas cosas, no por orgullo ni por miedo a parecer algo, sino porque es intimo, y no siento la necesidad de que todos “sepan mi sufrir”.

Eso me hizo reflexionar de que realmente tal vez estamos perdiendo el camino real de lo que son nuestros ritos y tradiciones, de que tal vez, queremos tan desesperadamente el reconocimiento y atención que no dejemos en paz a los que ya no están, o peor… que no los dejemos partir por hacer tanto drama. No lo sé, son sólo divagaciones y suposiciones de alguien de 24 años que comparte sus ideas a través de las letras. Una vida reducida a unos párrafos, una epopeya narrada en un solo verso. Eso a veces es la vida.

Finalmente, pienso que lo principal aquí es vivir y hacerlo bien. No me refiero de forma ostentosa y lujos, sino a ser feliz, a valorar lo que se tiene (desde que comer, que vestir, entretenimiento, posesiones, a la familia, a los amigos, a la vida misma) y claro, aspirar a más, pero sin perder de vista lo fundamental.

Todo podemos reemplazarlo, menos nuestras vidas. Por todo hablo de lo material y a veces de las relaciones. No se reemplaza a todo mundo, jamás reemplazaras a un buen o mal padre o a tu mejor amigo. En caso que sea así, reflexiona dos cosas: que tan desechables somos como personas y que quizá esa persona no era tan importante en tu vida.

Esto es hablar de todo y nada a la vez, para llegar a un punto de convergencia en el que te das cuenta que todos los caminos te llevan a tus ideas y a tu toma de decisiones. En este caso, al hablar de la vida y la muerte, yo decidí orientar este peculiar rito anual a mi entrañable amigo Cuco.

Es un año más, de espero muchísimos más, porque tengo muchas cosas por vivir. No es que no quiera reunirme con este gran amigo, pero, tengo muchas experiencias y cosas que hacer acá, mejor dicho no tengo, sino que quiero hacer más.

Eso no quita que te recordemos en los mejores momentos. Normalmente para invocar a la pena y hacer de la velada un suplicio, pero otras veces, se hace con una sonrisa en el rostro o incluso con ese humor negro tan nuestro. Así somos compadre, ya te la sabes, así que sé que no te sorprende, que de seguro te divierte.

No he sido el mejor amigo ni el mejor doliente. Por mi terquedad y hacer las cosas a mi manera, creo que he hecho más desmadre que beneficio o ayuda, pero bueno, que no quepa duda que siempre he sido sincero.

Se te extraña. Desde luego que haces falta y aunque salgamos “todos”, los cuatro a echar la chela o a una fiesta, sabemos que no estamos “Todos”, que falta el quinto de nosotros, que somos buenos pero contigo en el equipo éramos mejores. El dream team, ahora es solo un gran equipo, no es malo, pero no es el de ensueño. Quien sea capaz de entender eso, sabrá la importancia y la falta que haces en nuestro día a día como grupo de amigos.

Ahora empiezan nuevos viajes para todos nosotros, creo que lo único que podemos decir (y tomándome la libertad de hablar por los otros tres) es algo así: te recordamos, no siempre, pero estas presente en nuestras vidas. Esperamos ser mejores personas por nosotros y por ti para hacer que tú existencia trascienda. Te extrañamos, te queremos y aunque no te pensemos a cada instante, nunca te olvidamos. Me gustaría rematar con una frase que leí de un amigo mío, no es la más original ni la más increíble, pero es honesta y eso es lo más importante: “Hermanos hasta el final”.

Por último, antes de pasar a las aclaraciones y a los te extraño, te pido que nos cuides, como vienes haciendo, sé que es mucho pedir, pero como dijo otro amigo tuyo, ya que estas allá en el cielo, échanos una mano. Sé de sobra, no que te cueste o no, sino que lo harás y lo haces con gusto.

En fin… llego la hora de decir, hasta luego. Ya que nos seguiremos viendo en mis sueños, y en mi memoria. Cuídate viejo, que ya estaremos nosotros haciendo nuestra parte. Ah y claro, te queremos puto y te extrañamos un chingo.

PD: Alguna vez leí que “no habrás vivido en vano” si sembraste una idea, creaste algo o aportaste algo al mundo. Bueno, tú tienes más que justificado el todo porque dejaste una gran huella en nosotros (ya no hablemos de quienes te conocieron de más tiempo o tú familia) y créelo, nosotros continuaremos, de cierto modo, con ese legado.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Detras de... la importancia de las letras.

Detrás de… La importancia de las letras (en mi vida).


Bueno, muchas ideas en mi cabeza, muchas cosas que decir y tratando de buscar la manera adecuada de llevar al exterior estos pensamientos que cargo dentro de mi alma y mi ser. Qué bonito, soy el peor de los poetas. Pero aun así, al menos me doy la oportunidad de escribir y tengo la posibilidad de hacerlo.

¿Qué sería de mí sin las letras?

Algo íntegramente distinto sin duda.

No solo se trata del egoísta deseo de satisfacer mi necesidad de escribir y transmitir mis ideas. No se trata únicamente de esa aparente y narcisista necesidad de que alguien más lea lo que hago y pueda gustarle. No es únicamente la imperiosa necesidad de leer algo que nutra mi alma. Ni tampoco la evidente necesidad de que tengo que saber leer para ser una persona que pueda valerse más y mejor por sí misma.

Las letras en mi vida lo son todo y más.

No se trata ahora de que hablare de que gracias a ellas cambio mi mundo, o que salvaron mi vida o que me hicieron más feliz o que me hacen el amor de una manera maravillosa o que sin ellas la vida no sería nada. No se trata de eso, porque creo que se sobreentiende que así es como es… bueno con algunas excepciones.

De lo que se trata es de señalar que peso tuvieron las letras no solo en mi vida, sino en mi formación y encaminarlo todo a la persona que soy ahora y en como contribuyen a lo que hago o debería de hacer. Es algo así como un “pedo” holístico <- (tratando de usar palabras nuevas ¿eh?). Yo no naci siendo un gran lector (de hecho creo que a la fecha no lo soy) y mucho menos naci con la curiosidad de escribir. Para nada. Yo fui uno de esos mocosos normales, por los que no darías tres varos por que son bien genéricos, por lo menos en sus actividades… hasta que empecé a “hablar”. Hay muchas historias (ok, igual y solo cinco, pero cuentan y son más de dos) en las que las palabritas rebuscadas que manejaba a mi edad (digamos entre los 3 y 5 años) le divertían a mi familia. No siempre eran coherentes mis oraciones, pero usaba palabras que las personitas de mi edad no usaban. Eso fue creo que un primer indicador, de que algo era diferente. No es que fuese una señal de que sería un Einstein o algo así, sino que simplemente, mis gustos ya iban para otro lado. Posteriormente, cuando era un mocoso algo menos pañaludo, leía comics. Del hombre araña, de los x-men, alguna vez leí uno Mexicano llamado Murci (que si no mal recuerdo era de una especie de gato/zorro/felino), las tiras cómicas de Garfield el gato, los comics de los simpsons y más. Fue así como realmente me adentraba a la lectura. No con esas historias cliché en que un familiar mío tenía su biblioteca enorme de libros y me pasaba tardes de mi verano ahí, o que algún familiar mío fuese un escritor fantasma o que usara un seudónimo. No, lo mío fue tan casual y tan simple que seguro ya no lo volveré a mencionar de lo común y “sin chiste” que fue. Eso no me inspiro siquiera a escribir, pero, si incito a mi curiosidad y anhelos infantiles a buscar cosas fantásticas, a ver en lo cotidiano la magia de lo extraordinario. Fue de ahí que entonces sí, despegue a los libros. Al principio leyendo cosas realmente infantiles, como por ejemplo relatos hechos para niños, fabulas y el principito. Como dije, literatura enfocada a mi edad. Eso termino rápido porque en ese entones no había en mis manos otros intereses (ni niñas, ni videojuegos, ni computadora, ni ningún arte o entrenamiento o disciplina), por lo tanto desarrolle un interés y una capacidad de leer, un poco por encima de lo que se esperaba a mi edad. Fue ahí donde realmente empecé a conocer la literatura. Fue en mi pubertad donde me adentre al mundo fantástico de la literatura. Leyendo a maestros como Verne, Poe, Benedetti, Paz, Sor Juana, Nervo y otros tantos. No leí mucho, pero leí cosas que debí leer más grande sin duda. Y simplemente, empecé a amar la lectura. Fue hasta mi adolescencia que el currículo de lecturas se nutrió más. Leyendo de todo (y como decimos acá, de tocho morocho): Saramago, Borges, Isabel Allende, Rice, Reverte, King. Incluso me adentre a otros mundos, como la mitología hindú (El ramayana), la mitología maya (el popol vuh) la mitología griega (acá no hay un libro especifico que haya leído). También empecé a formarme a temprana edad ideas sobre los movimientos sociales, la política y esas tonterías, instruyéndome desde los acontecimientos del 02 de octubre, pasando por las típicas publicaciones de moneros sobre la política y los sistemas e incluso instruyéndome en esas fantasías como el anarquismo y el comunismo. De ahí saltamos a lo que fue leer textos especializados. En mi caso la mayoría referente a mi carrera, la psicología. Pasando por pasajes interesantes como sus antecedentes, sus áreas más representativas y su historia y exponentes. Por ende me adentre a la filosofía y termine leyendo a varios pensadores de distintas épocas, desde Kant hasta Schopenhauer. También fue en este tiempo que por gusto me adentre a la historia de mi país, y que también retome con lo que empezó todo: los comics. Ahora en su formato “adulto” (para que, por lo que entiendo, no te de pena, pendejamente, decir que lees comics) que viene siendo la novela grafica. Ahora bien, fue en el momento en que empecé a leer más y variado (en mi pubertad) que empecé a escribir. Al principio lo hacía con la finalidad de satisfacer una fantasía, que es básicamente el crear algo que me gustara y como yo quisiera hacerlo. Esa fue la magia que me encandilo en un principio de las letras, entre muchas otras cosas. Al tiempo, cuando mis escritos los leyó más gente, pensé que podía escribir para otras personas, no solo para mi, y para eso, siempre he pensado, que necesitaba saber más y ser mejor. De ahí me llovieron consejos a los que hice caso y a otros a los que no. De ese modo empecé a leer de otro tipo de giros y a vérsame en diversos aspectos de la redacción. Y fue así que realmente hasta por ahí de mis años mozos de universitario, las letras se volvieron algo más serio (pero nada más poquito). Hasta aquí llegamos a un cruce interesante: las letras forman parte de mi vida porque son obligatorias para mi formación, porque encuentro un genuino placer en leer y por último, porque me sirven para expresarme y crear personajes y mundos a mi antojo.

¿Qué sigue? ¿Cuál es su valor a partir de este punto? ¿Qué repercusiones tuvo, tiene y tendrá en mi vida? ¿Realmente es importante?

Muchas preguntas, la mayoría termina en las letras otra vez y con una sentencia pueden ser contestadas: Si, es ayer, hoy y siempre, parte fundamental de mi vida diaria, de mis sueños y mi alma.

¿Por qué?

Es muy simple, como muchas cosas en la vida. Las letras para mi no lo son todo, pero son un pilar angular en mi vida.

Por ellos he tenido momentos de diversión, de esparcimiento, de redención, de creación, de conocimiento, de amor, de revelaciones, de aprendizaje e incluso gracias a ellas he llegado a trascender, aunque sea un poco.

Como no van a ser importantes si desde niño son parte de mi vida. Si han sido fieles y honestas compañeras. Si han sido maestro, colega y amigo en mi vida. Si me han permitido encontrar parte de lo que es mi propia voz, mi identidad. Si gracias a ellas he podido tocar más de un alma, provocar una sonrisa o con suerte entretener y embelesar a algún lector.

Como no van a ser importantes las letras si llenan tanto mi vida, mi ser, mi alma y mi todo.

Aun así, las letras son importantes para toda la gente. Gracias a ellas el conocimiento puede ser preservado y su divulgación se facilita, además por ellas el conocimiento ancestral perduro hasta nuestros días. Las letras, bueno, las palabras, nos permiten comunicarnos y muchas veces expresarnos, de una mejor manera que solo gestos o patadas y gruñidos. También son un perfecto medio para comunicar algo más, algo que va más allá de todos los lenguajes y de toda la sabiduría humana, sé que no soy el único que se ha quedado mudo ante una gran noticia, sin poderle poner nombre a un mal atroz o falto de palabras para expresar sus sentimientos.

Hasta en su ausencia y límites, las palabras son sublimes.

Podría extenderme más, pero no es correcto abusar de las palabras. Como toda buena amiga y consejera, merece un trato más tierno, más amoroso.

Solo dejare un último párrafo (penúltimo si contamos mi despedida) sobre las letras y que tan valiosas son para mí. Todo desde una experiencia íntima y personal.

En mi terapia de corte psicoanalítico, le dije un día a mi analista que no podía tener cabida en mi como existía gente, que no consideraba a las letras y su presentación estándar y más familiar (los libros) como algo importante. Me horrorizaba (y esto no es una broma, es enserio) que existiera gente que pensara que leer era una pérdida de tiempo. Que no se dieran cuenta de lo magnifica que es la literatura, ya fuera para entretener, para reflexionar o para enseñar. Sentí una pena sincera por esa gente, y en mi mente (hasta la fecha) no sé cómo le pueden llamar vida a una vida sin la belleza de la lectura, sin la armonía de las palabras entrelazadas y sin la fantasía de una gran narrativa.

En fin, eso es todo, esta vez el discurso fue largo, lo lamento fiel y constante amigo lector, prometo ser más sensible a la falta de ganas de lectura y mantendré mesura. Para cerrar esta entrada, sería un buen detalle comentar si en tú vida, amable y paciente lector, la letras son importantes o que representan.

Eso es todo, como siempre, se despide su amistoso Kaifan de blogger.

martes, 25 de septiembre de 2012

A la búsqueda del mejor regalo.

A la búsqueda del mejor regalo (Confesión).

Como dije, tenía más cosas que aportar al blog. Esta vez para variar y desprestigiar más este espacio de letras, se tratara de algo personal. Y por personal me refiero a una situación de mi vida no ligada directamente a las letras, algo que se podría llamar “parte de mi vida privada”. Porque para ser honesto, siempre he pensado que las letras son algo muy personal del que escribe, básicamente es mostrar parte de tu mente, de tus ideas, al mundo.

En fin. En entradas anteriores (claro, esto es parte del show llamado vida) hablaba sobre un extraño suceso que me sucedió (¡Dah!) hace poco.

Antecedentes.

Cada vez que cumplo años desde hace un tiempo, recibo un regalo de esta amiguita. No es nada de esas cosas caras, lujosas o que por su precio se mide la cantidad del aprecio, no. Es algo material, pero lo que cuenta realmente es su esencia, el esmero y lo que representa.

Yo estudie psicología, una carrera orientada de cierto modo a basarse en tus ganas de servir a los demás. Por tanto se puede intuir que quiero ayudar a la gente, que busco dar algo. Eso es genial y bla bla bla. No estudie literatura ni letras formalmente en mi vida, salvo clases obligatorias de español y literatura, donde vi lo básico.

Señalo eso porque yo realmente no tengo la “habilidad” de hacer un presente con mis propias manos, al menos no de entrada.

El asunto aquí radica en que mi amiga lo que hace, es un dibujo sencillo deseándome feliz cumpleaños con alguna buena frase. Un dibujo de su servidor y bueno, nada “más”. Como dije, lo que cuenta es que no se mide su valor por el precio que tendría bajo la moneda de cambio de moda. Lo que cuenta es el esmero, el detalle y que es genuino.

Las letras me han hecho muy feliz realmente. El escribir y el leer son cosas de mi vida que la llenan mucho, como pocas veces me había hecho a la idea. Simplemente, me han hecho y me hacen ser una persona más feliz. Las literatura y la escritura son para mí de lo mejor que tenemos en el mundo, por todos sus usos y por como nutren y embellecen nuestras vidas.

El dilema comienza cuando, en teoría uno de los pocos dones que tengo (escribir) no me sirve (siento que, más bien) para retribuir una muestra de afecto como es el regalo de un dibujo inspirado en su servidor.

Me gustaría tener la labia y habilidad de un poeta para poder escribir los versos más hermosos el 18 de agosto para que al día siguiente aparezcan ante los ojos de su destinataria. En un mundo ideal, yo sería un poeta que podría embelesar con 4 oraciones entrelazadas a cualquiera.

Desde luego, este jamás será un mundo ideal, al menos, no en el que yo sea un poeta de la talla del maestro Benedetti, pero con la sutileza y versatilidad del gran Sabines y la portentosa labia del señor Paz. Pero bueno, soñar no cuesta nada.

Solo para no desviarme del tema, es así que pensé que tal vez, debí haber aceptado mis orígenes de las letras y tal vez habría llegado “más” lejos en este mundillo. Como dato curioso, yo empecé a escribir de una manera no tan formal (no digo que ahora lo sea, pero en ese tiempo lo era menos) en la secundaria, por ahí de mis trece años cuando le hacía “poemas en verso” a uno que otro amigo para que se los dieran a sus noviecitas. No es nada de película, lo hice a lo mucho en cinco ocasiones y después yo le hacía poesías a mis novias. Eran pésimas, no respetaban regla alguna de la poesía, mis versos eran peores que tortillas duras y con hongos (y no me refiero a huitlacoche), su merito consistía en ser producto del corazón. A la larga, creo que solo por eso los recibieron siempre con buenos ojos.

Y como siempre me desvié del tema, ya que esta entrada se relacionaba a una crisis moral de amistad y no a como he llegado hasta donde estoy (aunque hayan sido cinco pasos los que he andado). Como sea, lamento que muchas veces, querido lector, te tragues este tipo de datos extras intrascendentes.

Como sea, las letras llenan muchos aspectos de mi vida, pero a veces, muchas veces, maldigo que mi empeño no de cómo para dedicarle un bonito y bien logrado verso a mi amiga. No solo a ella, en general a la gente que se lo merece, que vale el esfuerzo de que haga algo más que simple y vulgar prosa.

Carajo, tal vez debí leer más a Benedetti y menos a Verne. Y la poesía le da una belleza tal al lenguaje y transforma de tal manera las letras más humildes… carajo, de verdad que me da hasta como corajito.

Como sea, mi meta no será escribir los poemas más tristes de la noche, o decir que el cielo tiene color de cielo… tratare de hacer algo serio con las letras, no para escribir mejor, sino para dignificar como es debido (a las letras, a este arte, a mis ideas y demases) a lo que hago y para quien lo hago.

Finalmente, no se trata de lavar culpas ni de quejarse. Si me siento mal por parecer ingrato y la verdad es que se que suena a queja, pero lo veo más como una confesión. De cualquier manera, estas coas tan emocionales y depresivas, tratare de evitarlas, por salud del lector (en especial de ti, mi buen lector ocasional, no quiero asustar a los que por error llegan aquí) y quizá, por la mía.

miércoles, 15 de agosto de 2012

Blando Corazón.

Bueno, pues es mi blog y a veces, desgraciadamente y para mi asco, lo uso para poner estas cosas, un tanto fuera de lugar de acuerdo a la temática que trato de manejar.

La única razón coherente que tengo para colgar esto en la red es muy simple: Para no olvidar. Tal vez, pensándolo bien, no sea la más objetiva e inteligente, pero por lo menos es la más honesta.

Por cierto, esta es la entrada 100 del blog, la vida no perdona y tiene un humor bien ácido sin duda...

¿Nunca has caído en esa situación de cuestionarte? Lo que sea, desde porque te gusta más el chorizo argentino que el de Toluca o porque eres así e incluso, hacia donde va tu vida o porque haces algo o te comportas de cierta manera.

Yo lo hago siempre. No de manera constante y asfixiante, sino con cuestionamientos sutiles e incluso en ocasiones reforzando solo lo que creo que debe o merece ser reforzado. Soy básicamente mi propio experimento, mi monstruo.

No es por darme a desear o venderme caro, es muy simple realmente. Dentro de todos nosotros, reside esa semilla, ese impulso de hacer lo que se nos pegue la gana. Esa parte animal que se imbuye de lo racional para crear “el mal” y satisfacer nuestros deseos, caprichos y tal vez necesidades de la manera que sea, a toda costa y sin importar nada.

Todos tenemos esa parte siniestra, por llamarle de una manera teatrera, que nos mueve a solo hacer lo que sea por nosotros, por nuestro beneficio y bueno, indirectamente para sobrevivir. Por otro lado, creo que todos, o al menos el 90% de la población, tenemos esa otra cara de la moneda que nos empuja a ser humanos. Impulsos altruistas, desinteresados, positivos y en pro de la sociedad y el mundo, esa visión que pocos tienen de, tratar de hacer algo más por todo el que le rodea, y así, todos, incluido uno mismo, superar la adversidad. Como lo hace en teoría, la gente civilizada y de noble corazón.

Yo procuro hacer eso, replanteo muchas cosas de mi vida, desde mis actos hasta mis ideas, en pro de hacer lo segundo, de permitir que mi parte benigna triunfe sobre la mitad siniestra. No siempre se puede, a veces me arrepiento de ello y otras entiendo que humanamente y dadas mis ganas y capacidades, hago lo más que puedo. Pero en estos últimos días, me he cuestionado…

¿Qué tal si le permito más libertades a la mitad de mi ser que procuro oprimir?

Todo mundo a la larga, termina permitiéndose ese tipo de “libertades” y bueno, no me cabe duda que esa gente, si bien tal vez no es feliz, al menos se la pasa más campechana.

Muchas veces, aunque no lo parezca, cuestiono tantas veces ciertas ideas, ciertos actos, ciertas formas de proceder, que al final, opto por hacer lo que juzgo es, no solo correcto, ético y socialmente aceptado, sino lo que yo pienso es la opción más justa y benévola para mí y todos los que merodean.

Entonces… ¿Qué tal si dejo de hacer eso?

Muchas veces no lo hago porque, pienso que no es correcto. Otras ocasiones simplemente supongo que dar la espalda a un estilo de vida que elegí por años, es como “darse por vencido”, como si perdiera.

La verdad, es que lo correcto/justo es subjetivo y a última instancia, supongo que puedes moldear tu cabeza para que lo correcto, sea lo que se te pegue la gana. Por otro lado, rendirse es tirar la toalla y siguiendo la lógica que planteo al principio de este párrafo, en vez de eso, puedo pensar que cambio de opinión, que es de sabios elegir y explorar otras alternativas. ¡Alakazam! ¡Todo esta resuelto!

En el fondo, la parte, tal vez no más objetiva sino negativa, piensa que no es que tenga principios altos, grandes valores, o que acepte el reto de hacer lo correcto, o incluso que busque sentirme superior por las cosas que hago.

En lo más profundo, creo que soy una persona, que tiene un corazón muy débil.

Tengo un corazón demasiado blando que perdona, que trata de olvidar, que a veces se ciñe a una visión positiva tal vez para no afrontar que este mundo es una cloaca hedionda. Un corazón tan cobarde que no se atreve en el fondo a actuar de manera distinta, que más que afrontar a sus temores y pasiones más bajas, las encierra… más temeroso que soberano de ellas. Un corazón demasiado cobarde como para abrazar su mitad siniestra e incluso, dejarlo jugar a gusto.

Un corazón demasiado débil que teme no poder superar sus peores fragmentos. Que sospecha que si baja la guardia, será devorado por lo que cree que controla, pero en realidad teme.

No lo sé.

Y no porque dude de lo que he escrito, sino, porque no sé qué chingados hare a partir de ahora.

Este es un punto de inflexión, en el que no es solo que no pueda “regresar” a lo de antes, sino que, simple y llanamente, algo en tu interior se quiebra y por amor de Dios, ya no puede, para bien y para mal, volver a ser lo que era.

¿Por qué no?

Sí, porque no.

Supongo que en estos días (y en toda mi condenada vida), veremos el resultado de modificar los hábitos….

Porque no.

lunes, 26 de marzo de 2012

En memoria...

De crecimiento y confusión
(En memoria).

Hace un año yo hablaba de los recuerdos que tenia de un viejo amigo, de cómo su muerte abrupta e inesperada había repercutido en muchas vidas, pero sobre todo en la mía. Hace un año hablaba del arrepentimiento de no haber tomado las riendas de mi destino, de esta historia, que en teoría es mía y que solo yo escribo y que solo yo debería narrar… todo en teoría y con mucha imaginación desde luego.

El tema del día se trata de alguien fallecido con quien desearías hablar.

Haciendo un poco de, por llamarle de algún modo trasfondo, en mi vida no he tenido realmente muchas pérdidas, en el estricto sentido de dar el salto de la vida a la muerte. Puedo hablar de que hasta hace tres años mi mayor pérdida eran mascotas y paremos de contar. Pero que un amigo muera, que yo haya estado a punto de morir y que las secuelas de ese accidente sigan hasta hoy (y probablemente toda la vida), bueno, eso es hablar de otro tipo de experiencia.

Me gustaría tener aquí a lado a mi buen amigo Cuco. Son tres años de tu ausencia y tantas cosas han cambiado. No hablo solo del mundo o del paso del tiempo, hablo de cómo cambiamos las personas y nuestras relaciones y esas cosas. Hablo de cómo modificamos nuestra conducta, amoldamos nuestras ideas al día a día y tratamos de hacer lo mejor, dentro de la acepción de cada cual, cada momento de nuestras vidas.

Han pasado muchas cosas, demasiadas en tu ausencia.

He cambiado y mi visión de cómo se desenvuelven ahora las cosas han cambiado.

Con el paso del tiempo, abriendo mi corazón y percepción, perdiendo gente valiosa en el camino y recibiendo lecciones a la mala y aprendiendo a patadas he logrado entender un poco más, en su justa medida, todo.

Entendí que en este juego fuimos tres, como en toda buena película. El que se fue, la víctima y el culpable. El que se murió, el quejumbroso y el que tuvo la frente en alto. Podría inventarme dos o tres juegos de palabras más pero creo que la idea se entiende.

Alguien me ayudo a entender a lo largo de este camino, que las cosas no son tan simples que hay matices. Muchas opiniones me hicieron ver que existen otros puntos de vista y que para algunos el villano puede ser héroe, el héroe el villano y las circunstancias una afrenta del mundo, de Dios o de lo que tú quieras pero no una culpa.

Prometí que cada año haría un escrito. No se trata de dejarte ir o no. A mí no me causa congoja el saber que te adelantaste. Me irrita porque faltaron aventuras y experiencias por vivir, pero no eres una cruz que cargo con dolor, no eres una amarga condena ni mi culpa con nombre y apellido.

Eres mi amigo. Te estime mucho y te respete también. No porque fueras más “algo” o menos “algo”. Lo hice porque eras mi amigo y en parte ese es el modo en que yo reconozco a mis amigos. Nunca diré que eres algo que no fuiste o lo que sea, para mí siempre serás Cuco, un gran amigo y nada más.

Y el nada más no se trata de que eso es todo, o que hasta ahí hemos llegado simplemente. Lo que planteo con esas palabras es que eres un amigo, que para mi fuiste y eres incluso, una persona valiosa y que cuando digo que eres mi amigo, mi carnal y mi bro, no son nada más palabras al aire que espero se las lleve el viento.

Eso eres y nada más. Y para mi amigo mío, eso es mucho.
Quisiera estar en los viejos tiempos. Tomando un buen vaso de mezcal corriente con refresco, sentados o de pie en algún departamento, de mala muerte o de una amiga, brindar por la amistad bajo la luz de la luna y escuchando buena música.

Esos eran los viejos buenos tiempos.

Pero ya no se puede y no está mal. Es triste, duele un poco y se siente como agujas en el estomago. Con el tiempo lo aceptas, te acostumbras y bueno, la vida siempre sigue contigo, conmigo o sin ninguno.

Vendrán días mejores. Habrá nuevas revelaciones, más experiencias y nuevos recuerdos que atesorar sin duda alguna. Tú por ejemplo ya eres una bella memoria, algo maravilloso de mi otra vida, de ese tiempo pasado que ya no volverá, para todos nosotros.

No se trata de olvidar o de hacerse el fuerte, se trata simplemente de plantarle cara a la vida como siempre lo hemos hecho, toda la raza humana en general.

Se trata de mirar al frente, de hacerlo siempre y de no permitir que nada nos detenga.

Prometí que cada año haría un escrito dedicado a ti, mi buen amigo, colega, hermano y compañero de pedas, el pinche Cuco. Y así lo hare.

No necesito recordarte a diario o hacer que todo el mundo sepa mis sentimientos. Tal vez sea cerrado, tal vez sea de locos o de necios, pero sigo creyendo que mis sentimientos valen más que una simple prostitución de favoritismo y atención de 5 minutos. No, este tipo de cosas, esto, no lo comparto como si fuera una cita celebre, esto es intimo, esto es más privado que mis genitales.

Cada año, hasta que te alcance. No te recuerdo a diario amigo mío y entiendo porque, tú no eres mi cruz, eres un amigo, eso es lo que eres. No se trata de una condena con rostro y voz, tu eres un amigo al que extraño y del que le contare grandes historias a mis hijos.

Lamento no recordarte a diario y no llorarte desde hace mucho tiempo. Sé que no me juzgas, pero es raro, no te extraño como se espera y me hace sentir raro. Eso solo pasa a veces, sobre mis emociones nadie manda más que yo, pero a veces me pongo a pensar.

Pero eso no atañe a los asuntos de los que aquí hablamos amigo mío. Ya son 3 años. Muchas cosas cambiaron y otras se mantuvieron, pero eso no importa, más que el hecho de que de una u otra manera estas presente en nuestras vidas. Prometí que serias “inmortal” y lo trato de hacer, no yo solo, todos lo hacemos, todos ponemos nuestro granillo de arena.

Lamento haber tardado y no ser constante, pero corren días raros últimamente y bueno, se que tu entiendes, siempre he sido así, y así me aceptaste tu (y todos en sí), pero, nunca está de más disculparse, aunque salga sobrando.

Te extraño amigo, pero bueno, lo importante es que sigues aquí con nosotros, simbólicamente no te has ido, y eso, eso es lo que importa.

Nos vemos amigo mío.

martes, 3 de mayo de 2011

30 días de tequila!!!!!!!!!! Perdón, de letras.

Ok, supuestamente este reto de subir estos escritos empezo el dia de ayer formalmente por mi mano. Los trabajos los entregue entre marzo y abril, pero, yo los subo por mi cuenta a mis espacios publicos de letras para que este a mano de todos mis amigos y quiza quien quiera leerme.

El desafio de 30 dias consiste en que por treinta dias, escribirias sobre un tema diferente. Las consignas de tema ya estaban previamente hechas y pues lo demas quedaba bajo tu mano.

estas son las consignas:


Día 1: Tu mejor amig@.
Día 2: Alguien ya fallecido con quien desearías hablar.
Día 3: Un familiar.
Día 4: La persona a la que más extrañas.
Día 5: Tus sueños.
Día 6: Un desconocido en la calle.
Día 7: El peor dolor en tu cuerpo.
Día 8: Un intercambio de miradas.
Día 9: Algo que te es indiferente.
Día 10: Alguien con quien te gustaría hablar más.
Día 11: Tu amor o enamoramiento.
Día 12: La persona que más odias o la que más dolor te causó.
Día 13: Alguien que quieras que te perdone.
Día 14: Alguien desconocido para ti y que, probablemente, nunca vayas a conocer.
Día 15: Algo que te atormente.
Día 16: Lo que te da más orgullo.
Día 17: Alguien de tu niñez.
Día 18: La persona que te gustaría ser.
Día 19: Lo que te causa más temor.
Día 20: El día más extraño de tu vida.
Día 21: Esa persona o cosa que no querrías ser.
Día 22: Lo que más te hizo llorar.
Día 23: El beso más importante de tu vida.
Día 24: La persona que te dio tu recuerdo favorito.
Día 25: Un deseo cumplido.
Día 26: Lo que el resto ve en ti.
Día 27: Algo que haya cambiado tu vida.
Día 28: Lo que nunca te atreviste a decir y/o hacer.
Día 29: El momento más intenso que hayas vivido.
Día 30: Tu reflejo en el espejo.


Ok, entonces ¿Por qué putas gasto el espacio del dia dos con un aviso de ocasion en vez de poublicar el escrito? Es simple, el dia dos ya esta publicado aqui desde el 22 de marzo.


Cada 22 de marzo, en conmemoracion del aniversario luctuoso de mi amigo cuco, subo un escrito para honrar su memoria y demostrar que, mientras lo recordemos, el es inmortal.

Entonces, el escrito ya esta aqui. Es el referente al dia dos, o sea escribir algo para alguien fallecido. Quedo como anillo al dedo, desgracidamente.

solo qujiero avisar que todo mayo estara atiborrado de letras, cada dia subire un escrito diferente, como el del dia de ayer, en ese formato para que no haya confusiones.

Todo el que lea esta cordialmente invitado a comentar e incluso a hacer su propio desafio de letras y si quiere linkiearlo aqui mismo, finalmente es un maravilloso ejercicio para nuestras letras y nuestras almas.


Finalmente, aca dejo la explicacion (copia textual de lo ya publicado en Da)

Ok esto no esfacil porque es la que, estupidamente dijo alguien alguna vez "la parte más vulnerable de mi alma". No me detendre a explicar porque es estupida esta frase tan cierta.

Los primeros parrafos hablan de las vivencias que tuve con mi gremio, con mi grupo de amigos de la universidad. Momentos geniales que dejaron huellas y fueron momento cumbres de esta gran aventura que es mi vida.

Posteriormente, hablo de como todo a cambiado, como a raiz de la muerte de Cuco, las circunstancias y situaciones cambiaron soplando el viento hacia diferentesd partes para los 4 que quedamos en pie despues de esto.

A posteriori, hablo de momentos en los que no estube por desidia, a lo increiblemente fuerte que fue su legado y su amistad en mi vida y hago hincapíe en lo más dificil del escrito: Confesar que me arrepiento.

No es un arrepentimiento de pegarte en el pecho o decir llevame a mi que soy mas viejo, es el dolor de saber, de arrepentirme, de que esta historia, de que este capitulo de mi vida se cerro con una tragedia y de forma abruta.

Es un grito de odio e impotencia por la manera en que me jode saber que esto es lo que hay y no hay más.

Finalmente, los ultimos parrafos son de expiacion, de tranquilizarme, de saber que a pesar de todo, lo bailado, lo vivido, nadie me lo va quitar y su recuerdo, tanto de esos momentos como de mi amigo Cuco, son el mayor tesoro.

Eso se deja ver en que tengo la certeza de que fuimos buenos amigos, que jamas hubo problemas entre nosotros y que lo mas importante, el dia que el se aparto de este camino, nuestra amistad estaba en su cenit.

Una simple y amistosa despedida, cierra el escrito y un ciclo.

Esto es duro, porque hablar con alguien muerto es dificil. Lo peor no fu escribirlo, sino tener una persona a la cual escribirle. Aunque es innevitable, no se lo deseo a nadie.

Finalmente, Cuco es algo recurrente en estos escritos, el accidenteen que murio y yo me vi inmiscuido tambien, asi que, poco a poco se sabra más de este lado tan sensible y "debil" de mi alma.

Gracias por leer de antemano."

martes, 22 de marzo de 2011

Me arrepiento.

Hoy es una vez más ese dia, esta ocasion algo más corto ocupara las filas de mi blog, fue una consigna de un trabajo que hice hace poco (dos dias) pero no importa, porque la materia prima o inspiracion que use es la misma que la de este dia. Van dos años, sigue sin agradarme la idea de tu ausencia, pero bueno, supongo que es lo mas normal y la verdad, nunca me acostumbrare ni a eso, ni a publicar tu nombre en facebook. Emn fin.

Un escrito especial y dedicado, el dia de hoy 22 de marzo.

Me arrepiento.

Recuerdo con mucha alegría, entre risas aquella vez que ya estábamos tan borrachos que al no tener algo con que mezclar el ron con el refresco, utilizamos mis rastas para removerlo. Otro gran momento de esa vieja vida que hicimos juntos fue cuando yo vomitaba en el patio de la novia de Jorge y entre todos quisieron cargarme y termine en el piso. Recuerdo también como cuando ya estabas muy pedo, simplemente tu rodilla se zafaba de su sitio y tú te tirabas al piso y la acomodabas a golpes. También estaba esa vez que corrimos por insurgentes borrachos y que por influencia maligna mía, empezamos a romper casetas telefónicas y botes de basura. O esa otra ocasión, en insurgentes también, que estaba yo tan ebrio golpeando ese teléfono público, que la patrulla paso al lado nuestro y mejor aceleraron en vez de intentar detenerme.
Tengo muchos recuerdos de todo lo que pasamos, fue una de las mejores épocas de mi vida, he de reconocerlo, pero también ahora, he tenido buenos momentos.

Llevo dos años con mi novia, lo cual para algunos es poco y para otros ya huele a boda. Deje de tomar hace mucho, no porque sea de esos adictos cobardes que creen que el alcohol los domina o por la memoria de un mal momento, simplemente lo deje por el simple hecho de que ya no es lo mismo. Me titule también (ya me puedes decir psicólogo, aunque a ti te digan estúpidamente doctor, has de respetarme) y con un promedio decente de 8.6. Me compre un Play station 3 y me descargue el Call of duty MW, precisamente pensando en que si vuelvo a jugar contigo esta vez yo te pateare a ti el trasero. También hace poco (bueno, es un decir) nació mi hermana, tiene ahora un año y cuatro meses creo y simplemente es lo mejor que hay y se parece a mí y a mi papá muchísimo, lo sé, pobrecita. El gremio está dividido ahora, Jorge aunque es mi vecino casi no se deja ver por andar en las fiestas, Miguel toma clases de baile y trabaja en un centro d atención a los alcohólicos (que ironía ¿No?) Paco está estudiando aun en la UVM y yo sigo perdiendo mi tiempo. Hay realmente muchas cosas que contarte, muchos que no sabes y que tardaríamos en ponernos al día.

Solo que, ya no se podrá jamás porque tu partiste a otro lugar, que de verdad, deseo con toda mi alma que sea mejor que esto.

Hago cálculos, sopeso los días y me parece que nuestra amistad, duro a lo mucho dos años. Qué cosas ¿Te das cuenta de cuánto influiste en mi esos dos miserables años? Yo si caigo en la cuenta y me impacta sobremanera que alguien como yo hiciera tan buenos amigos en tan poco tiempo.

También me pongo a pensar en que debí haberle puesto más importancia a esto y tal vez pudimos haber pasado más cosas. Todavía recuerdo como hablaban de esas dos pedas en valle de bravo a las que jamás fui y se la pasaron poca madre, o del cumpleaños de Paco en Cuernavaca al que tampoco asistí por antipático.

Me arrepiento como no tienes idea.

Posterior a tu muerte y a que los daños se minimizaran y nos reuniéramos todos de nuevo, todo el mundo chillaba tu pérdida por diferentes cosas. Yo en cambio, no lloraba pero si me arrepentía de no haber pasado más tiempo con ustedes, y por consecuencia contigo. Anqué Jorge dijera que hasta que yo me uní al gremio fue cuando empezó lo bueno, o que Miguel dijera que hasta que estuvimos juntos los 5 fue cuando de verdad estuvo completo el grupo y la amistad comenzó, yo no me lo saco de mi cabeza, y no deja de joderme.

Sé que si hubiese sido menos cerrado y antipático, al menos el prefacio de esta historia de amistad hubiese tenido más paginas, que la historia hubiese sido aderezada con mas anécdotas de aventuras y quién sabe, tal vez hasta en vez de dar un desenlace a este cuento e iniciar historias individuales, seguiríamos en el nudo de la aventura principal de esta amistad.

No lo sé.

Realmente, lo único que me consuela es que a pesar de eso, no necesite más tiempo para saber que eras un buen amigo, que no necesite ni un día mas para demostrarte que estaba siempre dispuesto a darte mi apoyo y que tú me correspondías y lo más importante, que nunca tuvimos una pelea, ni siquiera el día en que te fuiste.

Eso me ayuda a estar tranquilo, que yo no soy de esos dolientes que se latiguean porque “lo último que le dije fue chinga tu madre” o “Antes de irse le grite porque se comió mis tacos” nada de esas estupideces. Lo último que te dije fue “vete a la verga hermano” entre risas mientras me hacías una seña obscena y nuestra última pelea, fue jugando.

Me arrepiento de que no pasamos más tiempo juntos. Lo mires desde el pasado o del futuro que te perdiste aquí, pero está bien, aprendí a vivir con ello. Solamente porque sé que estamos en paz, que somos amigos y a pesar de que no me gusta que ya no estés, puedo vivir con ello, porque fuiste un buen amigo que siempre será recordado.

Nos vemos, mi buen Cuco.

sábado, 29 de enero de 2011

Llena mi corazón (Fill my heart)

Aqui estamos una vez más, no queda mucho que decir mas que una vez mas, esta entrada tiene una dedicatoria y va para una mujer en especial que es dueña de mi amor.

Sin mas, vamos a darle...

Llena mi corazón.

Desgraciadamente, sentarse a escribir lo que siento ya no tiene la misma magia, puesto que en parte ya he perdido el toque que hacia latir más rápido mi corazón al escribir, también ya no tiene tanto encanto porque siempre hablo de lo mismo.

Lo cierto es que muchas veces por “W” o “Z” circunstancia me veo rodeado de las mismas tonterías. Bien dicen que solo el hombre es capaz de tropezar con las mismas piedras, y esta gacho porque es acertado y en mi caso está bien aplicado.

Aun así. Puedo decir (pese a lo que parece) que me siento tranquilo, me siento bien, me siento completo y pleno.

Y todo te lo debo a ti.

Tú me llenas.

Me partí la cabeza pensando en varios títulos para dedicarte unas simples (pero esperemos que hermosas) palabras.

Pensaba en ponerle algo así como “la aventura de una vida…” e ir llenándolo poco a poco con cosas como: la aventura de soportarme, de amarnos, de apoyarnos, de ser tontos, de crecer juntos… en fin, la aventura de una vida… a tu lado Viridiana.

Pero lo deseche porque el titulo apesta.

Luego pensaba en ponerle algo así como alma gemela. Pero la realidad es que no somos algo así como almas gemelas. Somos buenos juntos, pero, creo que las almas gemelas son lo mismo (mismos gustos, mismos estilos, mismos placeres y dolores) y no creo que seamos idénticos.

Así que también deseché esta idea.

Luego pensé en ponerle algo así como el amor… y descocerme escribiendo todo tipo de burradas de cómo el amor cambia vida, te transforma, te hace volar sin despegar los pies del suelo o llorar sin soltar de los ojos una sola lágrima y mas cositas así de divertidas.

Pero la realidad es que eso esta medio trillado, y parte de la magia de escribirte algo es que se note que es algo hecho por mí ser.

Luego pensaba en otros títulos más tontos como “dos años a tu lado” (la originalidad de este título era hilarante) o tonterías como poner un nombre que ni yo entendiera haciendo referencia a cosas muy “X”.

Si bueno, tener muchas ideas supongo que no significa que sean brillantes o la respuesta dorada que uno esperaba.

Entonces recordé esta canción (Fill my heart) que no tiene letra, que es pura música, y te da la sensación de calidez, seguridad y hasta valor que siempre hace falta.

Y además el titulo es importante.

Cuando algo te llena el corazón, para mí significa muchas cosas. Que algo es tan sublime que te hace maravillarte, que algo es tan grande que te hace palidecer por tu pequeño tamaño y papel en la vida, que el amor es tan fuerte que ni todas las lenguas podrán expresar jamás el sentimiento, que la realidad es tan mágica y maravillosa que supera todas las ficciones, que el tocar el corazón es nada comparado a un pequeño roce del alma.

Que la manera en que tú llenas mi vida no es equiparable ni a todas las desgracias vividas.

Que la dinámica que manejamos no es perfecta, pero hace que todo camine.

Que aunque tengamos peleas y conflictos de magnitudes mundiales, nuestro amor es más fuerte por ser de proporciones universales.

Que pese a que no somos tal vez el complemento ideal del otro, somos capaces de crear una harmonía que hace del desequilibrio mágicamente un equilibrio.
Que a pesar de que somos tan diferentes, eso hace que el estar juntos nos dé un nuevo horizonte y expanda nuestras mentes.

Que andar juntos, de la mano, codo a codo, no nada más implica que seamos compañeros de camino, ya somos compañeros de viaje y con suerte y mucho esfuerzo y empeño, seremos compañeros de vida.

Que gracias a tu tiempo y perseverancia, podría decirse que he podido darme el lujo de errar y volver a reencontrar partes de mi ser que creí que estaban perdidas.
Que solo es gracias a ti, que ocupas un lugar en mi corazón, que llenas, que pude darme el lujo de amar de una manera que jamás creí posible.

Que gracias a que tú me llenas, puedo sentirme pleno y más tranquilo, pese a que a veces desespero y caigo en el error de precipitarme; pero, gracias a que estas a mi lado, puedo ponerme en perspectiva.

Hay tantas cosas que podría seguir escribiendo, y al final de cuentas serian redundancias que terminarían desembocando en ti, en el mayor regalo que alguien pudo darme.

Y no hablo nada más de tu cautivadora presencia, de tus lindos ojos o tu hermosa sonrisa, tu manera de hablar, de cuidarme, de amarme y demás.

Hablo de la manera en que haces que mi vida sea más bella, de que pese a los tropiezos, podamos seguir avanzando, a tu falta o exceso de fe en las cosas, a que caminemos juntos, a que nos separemos para no pelear mas, a que me entiendas y a veces yo no te entienda, a que a pesar de todo, lo bueno, lo malo, lo horrible, lo trágico, lo grotesco, lo celestial, lo mundano, lo hilarante, lo divertido, lo deslumbrante y demás cosas… sigamos juntos y nos amemos cada día mas que hace dos años.

No se dice fácil ni es fácil, la gente aplaude incluso de oír que llevamos dos años juntos soportándonos y amándonos.

Soy partidario de que la vida es simple. Tomas algo o lo dejas, eliges una cosa o la otra, te degradas o te enalteces, te desgarras la ropa o mantienes la cordura, me quedo contigo o prefiero ir a otro lugar.

Es así de simple. No hay vueltas de tuerca, trucos sucios, cartas bajo la manga, estrategias malévolas, plan con maña. No. Es simple, quiero estar a tu lado y se acabo.

Aquí no hay grandes argumentos. Quiero estar contigo. Esa es la carta fuerte de mis palabras y tiene el peso suficiente para que me mantenga firme en esta decisión.

Tú me llenas, tú me haces sentir que irradio más luz de la que ya posea, tú eres mi musa en los momentos que todo está mal, eres mi razón en los momentos en que pierdo la cabeza, eres la razón por la que entiendo que la fe es ciega, eres la poesía de mi vida, eres la razón de mi amor y eres la gran mujer detrás de este humilde hombre.

En pocas palabras si algún día este amor se vuelve una leyenda, tú serás esa leyenda.

Así de fabulosa creo que eres, así de maravilloso es estar a tu lado, así de radiante se siente el compartir contigo el camino, así de chingón es verte a los ojos y decirte que te amo.

Esta es nuestra historia, tal vez es más mi historia que cualquier otra cosa, pero, pese a todo no la cambiaría por nada. Crecer a tu lado, madurar a tu lado y vivir a tu lado es un sueño, uno que espero que se vuelva realidad.

Van dos años, de lo que espero de todo corazón se vuelva toda una vida a tu lado y que cuando lo cuente más viejo y aun más cansado oídos mas jóvenes, o lo lean ojos más jóvenes piensen: “Carajo, ojala yo pudiera tener un amor así de bueno”.

Y solo este amor es así de bueno, porque estas tu. Porque tu llenas mi alma, mi corazón mi ser y todo lo que soy yo.

Dos años a tu lado, la aventura del amor que nunca creímos llegaría a estos lugares.

El principio de la gran aventura de mi vida a tu lado.
Te amo Viridiana, huelgan las palabras y sobran las razones para hacerlo.
Y bueno, solo resta agradecer tu paciencia, tú tiempo, tu esmero, tu locura, tu alegría, tu confianza y tu amor, que son los artífices de que mi corazón se sienta más vivo que nunca.

Te amo.

miércoles, 5 de enero de 2011

¿Estás Jodido?

Este es un escrito especial (digo es obvio por la etiqueta XD) pero tambien es especial por que va dedicado y no a Viri.

En esta ocasion, traigo un escrito quwe hice pensando en otra mujer importante de mi vida: Mi hermana Valentina. No hay mucho que decir de ella, solo que es maravillosa y la quiero de a madres.

Y claro, le hice este pequeño escrito porque, no se, es genial ser el hermano mayor, me gusta me encanta. Amo a mis dos hermanas (asi es, tengo dos: Pamela y Valentina) pero, con Valentina tuve la suerte de ser mas grande y en verdad disfrutar estar con ella.

No queda nada mas que agregar, que no venga escrito ya.

¿Estás Jodido?

Te costo sudor y esfuerzo llegar hasta donde estas, ser lo que eres y granjearte la reputación que te precede, de la cual presumes a mucha honra.
Ha pasado un buen y largo tiempo, que tú estabas así, que gozabas de esa seguridad, de esa libertad de esa vasta e insana maravilla que es rascarte con tus propias garras y cuidar solo del numero uno y el más importante: Tu.

Es curioso como de la nada, tan simple y rápido, a su vez que inesperado, te quedas jodido.

¿Cómo es eso de estar jodido?

Simple, es tener miedo, es preocuparte, es tener que rendir un poco más, entregar más de ti y dejar de pensar solo en ti, de pasar incluso a ser el numero dos; eso es caer y joderse.

Realmente estas jodido cuando te la pasas pensando en esa pequeñita persona. Cuando tú animo depende de ese único ser. Que de repente, oír que le hablan fuerte o que le pegan te causa dolor o hace que te den ganas de sacarle los ojos a la persona que se atrevió a tocar a esa pequeñita personita que te importa.

Estas jodido porque alguien más te importa.

¿Por qué estas jodido?

Porque ya no eres el número uno, evidentemente. No nada más por eso, sino porque ahora ya no te puedes dar el gusto de hacer las mismas cosas de antes. Hacer el vago ya no es igual porque quieres verla. Dejar de lado tus hobbies y diversiones por mendigar 5 miserables minutos de su atención y que te regale una sonrisa. Tener que ver, aunque no sea todo el tiempo, por alguien más que tú persona. Querer a alguien más… caray hermano, eso es estar hundido en la mierda.

En verdad… ¿Lo es?

No, se sincero, realmente crees que no es así. Al contrario, te encanta tener a alguien más compartiendo las luces de tu show personal al que llamas vida; te vuelve loco tener a alguien más junto a ti que te pueda admirar, que te vea y aplauda y ría, que te vayas y grite y llore.

Se sincero ¿Estás jodido?

La verdad es que no de esa manera.

Eras un tipo independiente. No duro como la piedra, pero, el camino a tus emociones era difícil. Tocar tu corazón no era imposible, pero nadie lo había hecho. Eres un vago, irresponsable y tienes más “virtudes” más, y aun así, no estás jodido.

Porque mientras que tú podrías ser miles de cosas, para otra persona tu eres: un héroe, un rey mago, su protector, su cómico personal y quizá lo más importante, aquella persona que camina a sus espaldas protegiéndola, o que le da la mano para brindarle bríos y calma.
Oh sí. Dejaste las ropas de león salvaje y solitario para convertirte en un perro guardián.

¿Estás jodido?

Para nada. No al menos de la manera triste y cruel.

Estas jodido porque sabes que quieres tanto a esa personita, que ahora haces más cosas por ella. El dinero que pudiste gastar en ti, lo gastaste en un regalo para ella. Esos 20 minutos más de sueño del día, los invertiste en ir tras ella corriendo y haciendo ruidos de monstruo. Esos otros 20 minutos de descanso después de un arduo día, no los gastaste en tirarte en tu cama, los empleaste en jugar un rato con ella y esos bebés de trapo. Esos momentos en los que podrías usar tu “libertad” para miles de cosas, se los regalas a ella.

Y si, estas jodido. Porque ella te importa, porque la quieres proteger, porque quieres hacerla reír más que nadie, porque cuando la ves pequeña e indefensa te arrebata una sonrisa. Si, estas atrapado.

Nunca fuiste uno de esos “chicos malos” de novelas rosa o demás, no, simplemente tenias un solo amo y ese eras tú mismo. Ahora, alguien más te ha domado.

¿Estás jodido?

Si, y la verdad, se siente bastante bien.

Estas jodido, y siempre lo estarás, pero, supiste que estabas jodido mucho antes que todo.

Lo supiste cuando escuchaste su nombre. Te sabias perdido cuando la oías llorar y tu corazón se comprimía. Te diste cuenta que te importaba el día que por primera vez se cayó y se lastimo. Te percataste que estabas perdido cuando le miraste reír y solo por eso se ilumino tu rostro. Caíste en cuenta de todo, cuando un día llego a verte y simple y pequeña como solo ella puede, te tendió la mano esperando que tú le dieras la tuya… y se la diste, y además, la apretaste con dulzura.

Ese fue tu fin. Fue así que sabias que estabas jodido.

Estás jodido ¿Y qué?

Ahora te importa alguien más que solo tú, ahora quieres hacer que alguien más sea feliz, ahora quieres proteger siempre a alguien más, ahora quieres estar siempre disponible para alguien más, ahora quieres ser el héroe de alguien más.

¿Y qué?

Que estas jodido. ¿Y?

Es millones de veces estar jodido de esta manera, a seguir llevando esa vieja vida. No es que fuese mala o algo por el estilo, simplemente, las cosas cambian, hay cosas que son mejores… y ella es mejor que todo lo que dejaste atrás.
Estas jodido. Y lo sabes. Pero solo fuiste consciente de ello, hasta que ella dijo por primera vez “¡To!” mientras te miraba sonriendo y extendiendo sus bracitos hacia ti.Si, estas jodido, y no podrías estar mejor.



Nota: "To" se convirtio despues en "Be-to", imaginense mi emocion XD

miércoles, 4 de agosto de 2010

En ti veo (Honor a quien honor merece)

una poka de palabreria previa...

El tener hobbys representa un placer, un gozo que nos llena. Esto es mejor al compartirlo. El beber con los amigos, salir a caminar a conocer la ciudad acompañado, formar parte de un club de dibujo e incluso hacer ejercicio. Todo eso y mas cosas se disfrutan mas en bola.

Pero, ¿Qué pasa cuando estas solo?

Pues que debes afrontar todo lo malo (y a veces lo bueno) solo.

Pongamoslo asi, por ejemplo mi hobby es escribir. Aqui confronto dos retos muy grandes: Aguantar la critica de mis trabajos y aguantar el desinteres fulminante. Ambas cosas, evidentemente, yo solo. O asi deberia ser.
Una frase ke reskato de la tipika jerga barrio-bajera mexicana dice asi: "que las malas lenguas hablen de ti, es feo, pero que no hablen de ti siquiera es peor.
Basicamente la idea es que incluso una mentadita de madre es mas valiosa ke el desinteres, el valemadrismo, el olvido.

Por digo esto, pues es simple.

Desde hace un tiempo tengo amigos que me leen, tengo gente que sin ser mis camaradas me leen, y tengo gente ke no solo por ser amigos me leen, sino por ayudar y porke les gusta.

Bueno, hay alguien, que de un tiempo a la fecha, me lee siempre que lo pido. Es mi lectora beta, mi correctora de errores, verifica que lo que escribo se entienda y no suene ni estupido ni demasiado de eruditos.

Mi todo en esto y mas menesteres: Viridiana.

Bueno, para acabar la palabreria, citare una frase del libro "Mientras escribo" de Stephen King, relacionada a esto:

Si ella, en algún momento, hubiera insinuado que escribir... era perder el tiempo, creo que me habría quedado sin ánimos. Tabby, sin embargo, no expresó ninguna duda.
Su apoyo era constante, de lo poco bueno en que se podía confiar. Ahora, cada
vez que veo una novela dedicada a la mujer (o marido) del autor, sonrío y
pienso: Éste sabe de qué va. Escribir es una labor solitaria, y conviene tener a
alguien que crea en ti.
Tampoco es necesario que hagan discursos. Basta,
normalmente, con que crean.


Comparto ese sentimiento, suelo escribir y publicar en lugares que al menos una persona me lea, pero, nadie tiene tanta devocion a lo que hago como Ella, a tal grado, que ella tiene mas presente en su memoria a la "Espada templada" que yo mismo.

Ahora si, esto es un escrito especial, independientemente del orgullo que le tengo poir haber sido acredor a un galardon en un foro de letras, su mayor logro es el ser un puñado de letras... nacidas del amor.

En ti veo


No llevo tanto tiempo de conocerte como quisiera, para algunos es poco y para otros menos, pero, para mi es nuestro camino, ese que hemos trazado juntos.
En ti hay muchas cosas que me encantan. Por ejemplo, como al recibir tu abrazo me siento pequeño y protegido de nuevo, como con un solo vistazo a tus ojos puedo notar que no me miras y nada más, sino que me observas y entiendes ó la manera en que tu pequeña y (para mí) perfecta boca me regala una sonrisa y solo ese gesto, ilumina mi rostro.
En ti hay muchas más cosas que me fascinan, pero nada está por encima de tu mirada. La manera en que me miras contenta y riendo, el cómo observas atentamente el diálogo emotivo de alguna chorrada hollywodense o incluso el cómo finges ver a otro lado, cuando en realidad me estás viendo a mí.
Sabes que en ti no veo a una simple pareja o a una “mujer o vieja” más de millones. No. En ti veo a la que es mi más grande amor (no de una, sino de dos vidas), a la que siempre ha estado a mi lado, a la mujer de los berrinches y mirada infantil, de los brazos blandengues pero del abrazo poderoso, a la que es mi confidente, a la que me hizo evadir el apretón de la muerte, mi compañera y más.
Es como dice un poema de Benedetti en el libro del amor las mujeres y la vida: “Compañera usted sabe que puede contar conmigo, no hasta dos o hasta diez, sino contar conmigo” Esa es la magia de esta relación, de estos caminos entrelazados desde hace tiempo, de esa penetrante y poderosa mirada que tienes, que pase lo que pase, somos pareja que sabe que no está sola (como diría ese sabio maestro Benedetti).
Otra cosa que veo en ti, son tus ojeras. No será el atributo más hermoso, pero es emblemático para esta relación por todo lo que hemos vivido, abrazado, olvidado, arrastrado con nosotros, observado y sentido. Es en tu mirada y en la mía, es en los ojos, en las ventanas del alma y sabedoras de nuestro pasado y sino, donde se puede mirar la más emblemática de todas las verdades del amor: “Perdimos peso, pero ganamos ojeras, ese es el precio que exige el amor”.
Y esa es para mí, la más poderosa verdad de esta historia (nuestra historia). A veces el amor exige un precio, y muchos por eso evaden mirar a ese objeto de sus deseos, de sus desvelos, y hacen la vista gorda a lo que anhelan; todo para evitar pagar el precio de amar. Yo en cambio, contigo opté por el compromiso de mirar al frente y amarnos, cueste lo que cueste.
¿Por qué tomé esa determinación?
Porque, veo en ti, amada mía, la misma determinación en tus ojos, y en tus actos incluso, esta tiene más fuerza.



En fin, es un especial mas dedicado a mi novia. Espero que les agrade y pues, que se entienda de que pese a montones de errrores y todo, el sabor de estas letras, no esta latente en ortografia o puntuacion, sino en el sentimiento que expresa.

domingo, 29 de noviembre de 2009

Feel's So Good (X Meses)

Se siente bien nacio como la idea mas ambiciosa de mis relatos despues de botas negras...pero decidi hacerlo algo mas util.

Feels so good (se siente tan bien o se siente muy bien, komo les guste mas) no es una historia ni nada, son, los sentimientos que tengo al llevar X meses de relacion con mi Novia.
No es nada del otro mundo y kien no krea en el amor o similares, tiene su dedikatoria en la parte del amor juvenil.

Kuslkier komentario es bien recibido, pero, estas letras "Son solo para Viri" como ella escribio en otro lugar.

Ke puedo decir ke no sea kansino y no te haya dicho ya amor, sabes ke te amo y sigo buskando la forma de expresarme mejor, gracias por ayudarme en todo y bueno...para ti es esto...ke no se komo llamarlo...te amo.

Extra Especial: Se siente muy bien.
Feels So Good

“Te levantas con una cara de estar acabado, las ojeras se comen tus pómulos y ni que decir de la barba que ya parece de vagabundo; ropa apestosa que usas por pijama; una cara tan desencajada por la fatiga que haría llorar a tu propia madre y bueno, peores cosas.

Levantarse y desperezarse con un movimiento que haga que todo el cuerpo se estire y tiemble es clásico, nada se compara a esa sensación de que tu columna se partirá en dos.
Si, es hermoso levantarse con la boca apestando a rayos, los ojos hinchados y un dolor de cabeza que advierte que aumentara en los próximos minutos, vaya que todo se siente muy bien.

Un mensaje en el celular advierte que ya es hora de ponerse en pie y empezar a ser funcional otra vez. Un: “Despiértate ya cabrón” debería decir el mensaje, en lugar de eso, un: “Amor, ya despierta ¿Si?”. Eso es lo que hace la gran diferencia de blasfemar y decir un “Gracias” viendo al cielo, y a su vez, es solo una pequeña parte.
No duermes por todo tipo de cosas; hay días que los deberes de la universidad te comen, otros simplemente los empleas en divertirte leyendo novelas o “juegando” videojuegos o escribiendo algunas líneas que hoy suenan a obra magistral y que en meses sonaran burdas. No importa como gastas el tiempo, lo que cuenta es que te desvelas y por eso amaneces hecho una plasta y con ganas de retrasar el tiempo y tener mas hora de sueño o nunca haber salido de la cama; aun así, recuerdas el mensaje y con una sonrisa te levantas y te metes a la regadera, se siente muy bien.

Ya después de un buen baño y vestirte te sientes diferente, tienes más ganas de hacer todo, pero el encanto de energía revitalizadora del baño solo dura un par de horas, nada de todo el día, pero tienes energía en ese momento y el ahora es lo que cuenta…sobre todo porque otra vez es tarde.
Vestirte como puedas y sin matarte o caerte o romper la ropa ya lo has hecho un arte, el ir a lavarte los dientes sin machacártelos, pero de un modo rápido, eficaz y limpio; tomar tus cosas y aventarlas dentro de esa mochila de mujer (prestada), salir disparado a la puerta, abrir rápido (azotando la reja) y salir disparado a darle encuentro en la universidad. Otro día más que se siente tan bien en verdad.

Caminas lo más rápido que puedes, te esfuerzas por caminar a paso raudo sin distraerte con nada (aunque en el intento fallas), y no dejas ceder a la velocidad de tú marcha.
No corres porque el tiempo te ha enseñado que tratar de vencer al tiempo no da nada bueno, la prueba es tu situación actual, los años que llevas como estudiante y esta relación. Al tiempo nadie le gana, pero es sabio y la mayoría de veces, a todos les brinda lo que se merecen. Si, realmente no siempre es justo, pero aun así, poder afrontar sus embates como reto y no como derrota, se siente tan bien.

Llegar al lugar y aun poder sentir esas punzadas de emoción y terror en el estomago, aun después de diez meses de estar juntos. La gente creerá que se debe a que apenas ha empezado tu relación, lo tildaran de nada más que un simple y juvenil enamoramiento de universitarios...
Pobres pendejos los que llegan a creer eso.
No solo el “amor” esta de tu lado, sino que la ciencia ha comprobado que el enamoramiento no rebasa los seis meses de pasión, así que lo tuyo, lo tuyo ya es amor. Si, se siente tan bien, como la primera vez.

Estas ahí y la vez. Siempre esta radiante, siempre tan hermosa, siempre tan bonita, siempre tan plena, siempre tan increíble. La fusión perfecta de mujer ideal esta frente a ti: Poseedora del temple y sabiduría de una mujer madura, con la vitalidad y alegría de una niña, con los gestos y dotes elementales de una mujer fatal y con el afecto, ternura y comprensión que tiene una madre. No puede existir nada mejor…al menos, no para ti.
No te importa que la demás gente lo dude, o que no vea en ella lo que tú ves, eso es lo de menos, de hecho así está mejor, porque de esta forma, te evitas dar explicaciones o tratar de describir (en vano) algo que, quizá y con suerte, solo las palabras del alma o del corazón podrían expresar en el silencio de un abrazo o una caricia. Si, ese tipo de amor, se siente tan bien.

Ella siempre te recibe igual, llegues a la hora que llegues y como te veas, una sonrisa radiante invariablemente surcara su rostro y sus ojos se llenaran de la alegría de verte. Un beso y un abrazo serán lo que te espera al llegar a su lado y el solo hecho de saberte amado, es suficiente para sentir por un instante que nada en el mundo está mal y que todo podría ser mejor. Sí, eso se siente bien.

Toda la raza humana vive con ideas falsas de lo que son las citas, de cómo debe ser llevada una relación y más cosas así. La verdad es que tú sabes que no existen manuales. Lo sabes porque al conocerla a ella rompió tus esquemas y tus ideas; amplio tu mundo y te enseño con tacto lo pequeño que era tu saber hasta ese momento en esos menesteres. Aun así, esa expansión de tu universo no la sientes como un daño o molestia, por el contrario, agradeces tener a alguien que te guía y te ayudo a percibir lo que estaba más allá de lo evidente.
Pero ante todo, agradeces tener a una persona para crecer junto a ella.
Una persona que en tus noches de pena será tu compañera, en los momentos de tormenta tu consejera, en el momento de abatimiento tu fuerza, de dolor tu cura, de temor tu temple. De batallas tu aliada y de pasiones tu pareja. Crecer juntos en algunas artes y aprender uno del otro es lo que hace la diferencia.
No lo puedes negar, se siente bien el tener una persona a tu lado a la que sabes que le puedes decir te amo y que, aunque no recibas una respuesta inmediata, sabes que ella es reciproca en su afecto hacia ti. Oh si, en verdad, se siente tan bien.

Te das cuenta que no tienes un plan de acción. No tienes idea de a dónde ir, de que hablar, ni siquiera tienes idea de qué diablos proponer para hacer en ese día que es tan largo y tan corto a su vez por los horarios que dividen su tiempo de estar juntos.
Ella siempre dice lo mismo a tus preocupaciones: “Me basta con estar contigo”.
Te cuesta dar crédito a las palabras. ¿Cómo alguien tan perfecto llego a tu vida?
No lo sabes y no importa, ya lo has dicho: “lo que interesa es que estamos juntos” y esa es tu mayor verdad.
Ahora entiendes lo que significa amar a toda costa, lo que para el poeta es su poesía, para el caballero su doncella, para el escritor la inspiración, para el pintor su musa, para el héroe su razón…
Eso es ella para ti, la razón de estar aquí, el artífice de de tu fuerza. Aun a sabiendas de que eres libre, te entregas a ella y eso, se siente bien.
Creciste escuchando y leyendo empalagosas historias de amor con encuentros inesperados, amor a primera vista, perfección y belleza únicas e invaluables, batallas y retos increíbles, duelos a muerte por el amor y finales felices que ya ha nadie sorprende, pero que a todos o al menos, a la mayoría le encanta.
Sin embargo la realidad es otra. Bien dicho es que la realidad siempre supera a la fantasía y este es el caso, tu amor es mejor que esas historias.

Te das cuenta al verla, que cuando tu creías que los grandes autores de poesía y letras relacionadas al amor parecían maestros que no tenían comparación, que escribían como nadie, ahora son solo simples hombres.
Lo entiendes todo ahora. Su conocimiento basto (como el de Paz) o su conocimiento rico y común (como el de Sabines) tienen un punto en el que se unen. La hermosa lirica de verso (como la de Bécquer) y las palabras simples (como las de Benedetti) hablan al final de lo mismo por una razón…
Ellos no eran genios, eran simples humanos que conocieron el amor, tan simple como eso. Al fin logras entenderlo, en este momento y no antes, y tu logro es descifrar lo que (para ti personal e íntimamente) es el amor, y con sus vueltas y derrotas es algo que, pese a todo, se siente tan bien.

El día se va volando les guste o no, y aunque parezca increíble, duele separarse de ella, duele ver cómo se aleja. Por eso siempre, es en ese último instante que, al despedirte sostienes su mano, para así mantener en los sentidos, un burdo recuerdo de ella hasta su próximo encuentro.
No todo es poesía o un hermoso amor espontaneo a veces sufres irremediablemente por la brecha de la distancia, por la carencia de tiempo para estar juntos y mas…y aun así, aun así todo eso está bien.
Más que un reto, sientes que es el párrafo de esta inmensa historia que representan. Es un dolor muy grande y aun así, sabes que no será eterno, sabes que vendrán mejores días y le sonríes.
Sonríes y dices que la amas, que pronto estarán juntos de nuevo y que mientras puede “juegar” o ir a “mormir”.
Tratas de hacer un buen papel, a ciencia cierta no sabes si haces bien el personaje del “buen novio•”, te carcome la ansiedad y el temor de fallar en tu representación, no. No es una representación, es un nuevo modo de ser, y temes que te quede grande ese “saco”…y aun así, sigues y tratas de hacerla sonreír siempre. No sabes que pasara mañana, pero no importa, tu quieres que ambos sean felices, y aunque te cuesta desvelos, desmañanarte, perder dinero y a veces mas “sacrificios”, no te importa.
La vida antes de ella era mas cómoda, si, pero, no daba tantos placeres como esa hermosa sonrisa, esos bellos ojos rasgados mirándote con emoción, esos comentarios de emoción y alegría, esos cuidados tan especiales y sencillos como recordarte que te laves los dientes o hacerte una pequeña canción, son esos detalles los que te hacen entender que si, la vida ahora exige más de ti, pero, aun así, por todas esas pequeñas y hermosas recompensas, vale la pena todo. Y por supuesto, eso, pese al esfuerzo, se siente tan bien.

No hay romances perfectos, el tuyo tuvo sus altibajos, sus dudas y momentos de desespero, aun así, tú no quitaste el dedo del renglón y ella jamás despojo de esperanza a esta nueva pasión.
No todas las historias de la vida siguen el mismo patrón, aun así, la que los dos han forjado en este corto (pero a su vez hermoso tiempo) tuvieron también un sabor de aventura con retos más comunes como seguir amándose incondicionalmente ó una clásica de los cuentos que es el confrontar a una madrastra, los encuentros inesperados pasaron al no esperar encontrar a su respectivo complemento en un momento como este, la belleza existe aunque no todos la vean y así es mejor, ya que su amor no es premio para presumir, es un tesoro a salvaguardar y ni que decir de los duelos a muerte que también de eso hay en esta historia…
Solo carece de final este relato, pero, de este modo está bien.
Las buenas historias, tardan años en escribirse, y esta historia, nuestra historia, todavía tiene mucho que dar, puesto que este gran relato de pasión, es una de las historias de amor más grandes que jamás se han escrito.

Y claro, no sé cuantos retos y mas duelos a muerte trate de imponernos la vida, pero no importa, en su momento sentiré miedo y querré escapar, pero, al verte recobrare mis fuerzas (como hasta ahora) y podremos seguir adelante, los años que nos queden al frente, los viviremos juntos.

Y por supuesto, vengan cosas buenas o malas, no me cansare de decirlo…

Amarte a ti, Viridiana, mi amor de mis dos vidas, es algo que en verdad, es algo que espero pueda hacer el resto de mi vida y hasta el final de mi camino porque, en verdad, amarte y que me ames es algo que se siente tan bien.