Lirica libre, el lugar de las letras de un escritor novel que día a día, trata de ser mejor...

Esta es la historia de un hombre que continua luchando contra su destino... Y confia en que vencera.

lunes, 2 de abril de 2012

En memoria...

El segundo de treintas días: Alguien ya fallecido con quien desearías hablar



Que dijeron, este guey no hizo nada. Por favor, me anticipe a todo y este escrito ya estaba hecho. A wilson pereira ;D

La cosa es simple mis amigos, este escrito es el conmemorativo por el natalicio luctuoso de mi amigo Cuco. Ya lo habia dicho antes, tener motivos o material para escribir de días tristes (al menos en este desafio) es francamente pestilente, pero bueno, es parte de la vida.

Brevemente dire que el titulo incluye confusion porque, normalmente escribo sobre mis emociones en media hora a lo mcho. Se que decir, se lo que siento y plasmarlo en letras es facil...

Esta vez no lo fue. No creo que en toda mi vida sea la primera vez que me pasa (que tenga mala memoria influye en esta declaracion) pero lo cierto es que bueno, simplemente esta vez tarde mucho en escribirlo y no se porque, fue raro y confuso.

Estoy cambiando, modificando ideas y pensamientos en general y bueno, los cambios deben ser positivos.

Aunque la entrada esta luego luego aca abajo, dejare el link aqui, porque? porque soy una mamada, por eso =D
En memoria

En fin.

Aca les dejo la lista de los dias del desafio y su respectiva tematica, es bastante delicioso asi que

El desafio de 30 dias consiste en que por treinta dias, escribirias sobre un tema diferente. Las consignas de tema ya estaban previamente hechas y pues lo demas quedaba bajo tu mano.

estas son las consignas:

Día 1: Tu mejor amig@.
Día 2: Alguien ya fallecido con quien desearías hablar.
Día 3: Un familiar.
Día 4: La persona a la que más extrañas.
Día 5: Tus sueños.
Día 6: Un desconocido en la calle.
Día 7: El peor dolor en tu cuerpo.
Día 8: Un intercambio de miradas.
Día 9: Algo que te es indiferente.
Día 10: Alguien con quien te gustaría hablar más.
Día 11: Tu amor o enamoramiento.
Día 12: La persona que más odias o la que más dolor te causó.
Día 13: Alguien que quieras que te perdone.
Día 14: Alguien desconocido para ti y que, probablemente, nunca vayas a conocer.
Día 15: Algo que te atormente.
Día 16: Lo que te da más orgullo.
Día 17: Alguien de tu niñez.
Día 18: La persona que te gustaría ser.
Día 19: Lo que te causa más temor.
Día 20: El día más extraño de tu vida.
Día 21: Esa persona o cosa que no querrías ser.
Día 22: Lo que más te hizo llorar.
Día 23: El beso más importante de tu vida.
Día 24: La persona que te dio tu recuerdo favorito.
Día 25: Un deseo cumplido.
Día 26: Lo que el resto ve en ti.
Día 27: Algo que haya cambiado tu vida.
Día 28: Lo que nunca te atreviste a decir y/o hacer.
Día 29: El momento más intenso que hayas vivido.
Día 30: Tu reflejo en el espejo.

Nos estareos leyendo amicis.

domingo, 1 de abril de 2012

Amiguitos

El primero de treinta días: Tu(s) mejor(es) amigo(s)



Amiguitos.



Hace un tiempo hablaba de mis dos mejores amigos, esos compinches de aventuras de años. Hablo de una amistad que lleva ya unos 10 años por lo menos y ajustándonos a estrictos patrones de medición de tiempo.

Esta ocasión hablare de otros grandes amigos y compañeros de viaje en este jolgorio que llamamos vida. Mis "amiguitos" del bachillerato. Amigos con los que llevo al menos de conocer, de aguantarnos de cagarnos de risa, de empedarnos y apoyarnos por lo menos (ajustándome a estrictos patrones de medición de tiempo y haciendo algoritmos que rebasan lo absurdo) 6 años (y estoy malbaratando al tiempo transcurrido).

La palabrita es de mi amigo Emmanuel, el nos decía a todos (los que me imagino él considera sus amigos, de verdad) amiguitos. Me gusto y me quede con el término. Normalmente acostumbrado a decirle guey a todos o amigo nada más (pero de la manera falsa y asquerosa en que le dices karnal a un desconocido o tratas de ligarte a una morra sonando kul y diciéndole amiga cuando no sabes que pedo con ella), era revitalizante poder decirle de otro modo a mis amigos.

Con el tiempo a cada amigo adquirió un seudónimo distinto. A mi amigo Germán le empecé a decir hijo (por el ese juego de calo mexicanísimo de que en algunos barrios así se hablan los valedores), Arturo se gano el titulo (al igual que yo) de papi para mofarnos descaradamente de un intrascendente miembro del grupo, al buen y extraño Humberto le decía hermano o mi sangre (y no sabría decir porque honestamente) y claro a mi amigo Emmanuel le respete su ingenio y le deje el titulo de amiguito. A su vez, cada uno de mis amigos se refería a mí con el mismo apodillo que el tuviera.

Que ellos sean mis amiguitos no es como si dijera que son pendejitos, cualquier cosita o que me valen verguita. Nada más alejado de la realidad. Son gente que de una u otra manera influyo en mi vida y que son importantes o lo fueron en su merecido momento.

Son esos amigos con los que hablas de mamadas aunque tenga años que no los has visto, que el debate sobre un tema trascedente se vuelve importante y que no importa el tiempo que haya pasado o que tanto nos dejemos de lado, de uno u otro modo las risas acuden a nuestro encuentro, los buenos recuerdos y la añoranza de otros tiempos que fueron buenos.

Esos son mis amiguitos. Compartimos sueños en algún momento. Nos sujetamos con fuerza en momentos en que sentimos que flaqueamos o requeríamos ayuda. Fuimos participes de varias aventuras y desaventuras. Crecimos inyectando un poco de nosotros en los demás, no por parasitismo o emular, sino por costumbre y convicción. Y no podría dejar de señalar lo más importante: Fuimos, somos y espero sigamos siendo, peregrinos (que más que eso, los considero de mi sangre, como mis hermanos) de este ajetreado y bello camino al que le decimos, burda y llanamente, vida.

Me han enseñado muchas cosas, yo les enseñe a su vez otras cosas. Existe respeto y un cariño que la gente llama para no complicarse amistad. Esos somos, o al menos son para mí, son mis amigos.

Que el tiempo, las obligaciones otras actividades o hasta la pereza nos han alejado, pues sí, es innegable que somos humanos y tendemos a olvidar y minimizar las prioridades por vánales factores secundarios, está en nuestra naturaleza.

Pero a mí me han demostrado que, como decía una vieja frase "los amigos son como la sangre, ante la herida acuden sin ser llamados". Y así es, en los momentos de necesidad y de dar una mano franca, me he sentido apoyado (y creo que en sana medida he hecho lo propio) y más importante que eso. Me he sentido querido y valorado.

La gente hablara de las riquezas del dinero, de las delicias del poder, del irresistible rose de la carne, de la perversa alegría de mancillar a otro e incluso de lo exquisito que es poder tenerlo todo.
La gente vendrá a contar historias, pero para mí, pocos sentimientos me han hecho sentir y tan pleno, como lo que experimento con mis "obligados" "amiguitos" mis "brodis" y mi liga de amigos extraordinarios… y variopintos.

Son de lo mejor, no sé qué sería de mi vida sin mis amiguitos. De una u otra forma son gente especial que entro a mi vida y es genial. No sabría explicarlo, pero sé que, seguiremos siendo amigos, que nuestros hijos se conocerán y que en algún momento raro y genial de la vida, mis hijos les dirán "tío" y sus hijos harán lo mismo conmigo.

En fin, soñar no cuesta nada, pero lo maravilloso es que esto no es un sueño, solo es un vistazo a un futuro que ya no esta tan distante como yo pensaba y me gusta, de muchas maneras.

Mis amiguitos, son geniales, espero que algún día, cuando yo sea grande y sea un hombre curtido en la vida, el trabajo, el deber y esas ondas, yo pueda ser un poco más como ellos, pero nada más tantito, solo las cosas buenas.

Gracias por estar siempre para mí, por saber interpretar mis silenciosos, por tener la confianza para compartirme sus ideas e incluso por tener de una manera rara y retorcida algo de respeto, por cuidarme cuando he sido imprudente y por hacerme crecer y madurar. Gracias por esta amistad amiguitos, por estos años de aventuras, de apoyo y carcajadas. Y claro, de antemano les agradezco por los años que vienen, que son bastantes, algunos a todo ese cumulo de años que nos esperan, suelen llamarle, burda y llanamente, vida.

Bueno ya dio comienzo este asunto, ya no pueden huir, solo es queda comentar y compartir sus experiencias amiguitos y amiguitas

Mis mejores amigos de la preparatoria. Pude quemar el texto narrando historias clasicas de la prepa, bochornosas y jocosas aventuras de universidad o emoticas e interesantes anecdotas de la vida de jovenes adultos... pero preferi dejar de lado eso y hablar de estos tipejos, personas importantes de mi vida.

La prueba viviente de que si existe una manera en que Dios nos bendice (o buda, o el universo, o la ciencia o en lo que creas), es que nos da amigos. En mi caso esos regalitos de la vida son mis amiguitos.

Arrancamos con un aire positivo y amistoso, es el calentamiento y viene con todo

lunes, 26 de marzo de 2012

En memoria...

De crecimiento y confusión
(En memoria).

Hace un año yo hablaba de los recuerdos que tenia de un viejo amigo, de cómo su muerte abrupta e inesperada había repercutido en muchas vidas, pero sobre todo en la mía. Hace un año hablaba del arrepentimiento de no haber tomado las riendas de mi destino, de esta historia, que en teoría es mía y que solo yo escribo y que solo yo debería narrar… todo en teoría y con mucha imaginación desde luego.

El tema del día se trata de alguien fallecido con quien desearías hablar.

Haciendo un poco de, por llamarle de algún modo trasfondo, en mi vida no he tenido realmente muchas pérdidas, en el estricto sentido de dar el salto de la vida a la muerte. Puedo hablar de que hasta hace tres años mi mayor pérdida eran mascotas y paremos de contar. Pero que un amigo muera, que yo haya estado a punto de morir y que las secuelas de ese accidente sigan hasta hoy (y probablemente toda la vida), bueno, eso es hablar de otro tipo de experiencia.

Me gustaría tener aquí a lado a mi buen amigo Cuco. Son tres años de tu ausencia y tantas cosas han cambiado. No hablo solo del mundo o del paso del tiempo, hablo de cómo cambiamos las personas y nuestras relaciones y esas cosas. Hablo de cómo modificamos nuestra conducta, amoldamos nuestras ideas al día a día y tratamos de hacer lo mejor, dentro de la acepción de cada cual, cada momento de nuestras vidas.

Han pasado muchas cosas, demasiadas en tu ausencia.

He cambiado y mi visión de cómo se desenvuelven ahora las cosas han cambiado.

Con el paso del tiempo, abriendo mi corazón y percepción, perdiendo gente valiosa en el camino y recibiendo lecciones a la mala y aprendiendo a patadas he logrado entender un poco más, en su justa medida, todo.

Entendí que en este juego fuimos tres, como en toda buena película. El que se fue, la víctima y el culpable. El que se murió, el quejumbroso y el que tuvo la frente en alto. Podría inventarme dos o tres juegos de palabras más pero creo que la idea se entiende.

Alguien me ayudo a entender a lo largo de este camino, que las cosas no son tan simples que hay matices. Muchas opiniones me hicieron ver que existen otros puntos de vista y que para algunos el villano puede ser héroe, el héroe el villano y las circunstancias una afrenta del mundo, de Dios o de lo que tú quieras pero no una culpa.

Prometí que cada año haría un escrito. No se trata de dejarte ir o no. A mí no me causa congoja el saber que te adelantaste. Me irrita porque faltaron aventuras y experiencias por vivir, pero no eres una cruz que cargo con dolor, no eres una amarga condena ni mi culpa con nombre y apellido.

Eres mi amigo. Te estime mucho y te respete también. No porque fueras más “algo” o menos “algo”. Lo hice porque eras mi amigo y en parte ese es el modo en que yo reconozco a mis amigos. Nunca diré que eres algo que no fuiste o lo que sea, para mí siempre serás Cuco, un gran amigo y nada más.

Y el nada más no se trata de que eso es todo, o que hasta ahí hemos llegado simplemente. Lo que planteo con esas palabras es que eres un amigo, que para mi fuiste y eres incluso, una persona valiosa y que cuando digo que eres mi amigo, mi carnal y mi bro, no son nada más palabras al aire que espero se las lleve el viento.

Eso eres y nada más. Y para mi amigo mío, eso es mucho.
Quisiera estar en los viejos tiempos. Tomando un buen vaso de mezcal corriente con refresco, sentados o de pie en algún departamento, de mala muerte o de una amiga, brindar por la amistad bajo la luz de la luna y escuchando buena música.

Esos eran los viejos buenos tiempos.

Pero ya no se puede y no está mal. Es triste, duele un poco y se siente como agujas en el estomago. Con el tiempo lo aceptas, te acostumbras y bueno, la vida siempre sigue contigo, conmigo o sin ninguno.

Vendrán días mejores. Habrá nuevas revelaciones, más experiencias y nuevos recuerdos que atesorar sin duda alguna. Tú por ejemplo ya eres una bella memoria, algo maravilloso de mi otra vida, de ese tiempo pasado que ya no volverá, para todos nosotros.

No se trata de olvidar o de hacerse el fuerte, se trata simplemente de plantarle cara a la vida como siempre lo hemos hecho, toda la raza humana en general.

Se trata de mirar al frente, de hacerlo siempre y de no permitir que nada nos detenga.

Prometí que cada año haría un escrito dedicado a ti, mi buen amigo, colega, hermano y compañero de pedas, el pinche Cuco. Y así lo hare.

No necesito recordarte a diario o hacer que todo el mundo sepa mis sentimientos. Tal vez sea cerrado, tal vez sea de locos o de necios, pero sigo creyendo que mis sentimientos valen más que una simple prostitución de favoritismo y atención de 5 minutos. No, este tipo de cosas, esto, no lo comparto como si fuera una cita celebre, esto es intimo, esto es más privado que mis genitales.

Cada año, hasta que te alcance. No te recuerdo a diario amigo mío y entiendo porque, tú no eres mi cruz, eres un amigo, eso es lo que eres. No se trata de una condena con rostro y voz, tu eres un amigo al que extraño y del que le contare grandes historias a mis hijos.

Lamento no recordarte a diario y no llorarte desde hace mucho tiempo. Sé que no me juzgas, pero es raro, no te extraño como se espera y me hace sentir raro. Eso solo pasa a veces, sobre mis emociones nadie manda más que yo, pero a veces me pongo a pensar.

Pero eso no atañe a los asuntos de los que aquí hablamos amigo mío. Ya son 3 años. Muchas cosas cambiaron y otras se mantuvieron, pero eso no importa, más que el hecho de que de una u otra manera estas presente en nuestras vidas. Prometí que serias “inmortal” y lo trato de hacer, no yo solo, todos lo hacemos, todos ponemos nuestro granillo de arena.

Lamento haber tardado y no ser constante, pero corren días raros últimamente y bueno, se que tu entiendes, siempre he sido así, y así me aceptaste tu (y todos en sí), pero, nunca está de más disculparse, aunque salga sobrando.

Te extraño amigo, pero bueno, lo importante es que sigues aquí con nosotros, simbólicamente no te has ido, y eso, eso es lo que importa.

Nos vemos amigo mío.