Lirica libre, el lugar de las letras de un escritor novel que día a día, trata de ser mejor...

Esta es la historia de un hombre que continua luchando contra su destino... Y confia en que vencera.

jueves, 5 de abril de 2012

Deseos Chiquitos

El quinto de treinta días: Tus sueños.



Deseos Chiquitos.



Hace un tiempo, hacia una especie de cuento sobre un chico que soñaba que era un gran escritor, de esos de renombre que tienen fans y gente que los vomita. El chico soñaba a su vez que era un psicólogo importante en el área en que se especializaba, no porque revolución ara el mundo, sino porque aportaba otra óptica en el camino.

Son aspiraciones, son metas, son sueños que yo tengo (porque, ese chico era yo, por si te despistaste amigo lector). Deseo que se hagan realidad esos sueños, pero ya sé que no basta con soñar, pues al despertar, para hacer el sueño realidad hay que trabajar en él.

Y son deseos chiquitos. Veo a varias personas de mi generación, incluso amigos míos, que buscan ser diversas cosas (aunque lo nieguen). Activistas políticos, millonarios, líderes de opinión o incluso líderes de acción, filósofos o pensadores de nuestra época y más. No sé, me suena a que tiran alto y está bien yo lo respeto, pero no quiero eso para mí.

Si yo llegara a trascender me gustaría que fuera por mis ideas, pero no de este modo, algo más sutil como una historia. No me compararía con un gigante de la escritura como Julio Verne, pero trascender más o menos con el éxito que lo hizo Howard Lovecraft por ejemplo, me bastaría. De ese modo mi deseo chiquito y modesto de ser escritor estaría completo a medias.
La otra parte, seria vivir el sueño, que un día publique una obra y pudiese vivir, si quisiera, de eso, de escribir. Eso me bastaría, no aspiraría a más.

Por el lado de la psicología, tampoco espero crear mi propia corriente o algo así. A lo mucho a algún día aportar una teoría o técnica para cambiar enfoques y ya, pero no más. Si tuviera que poner un ejemplo no sabría a quien mencionar… no sé, no quisiera ser un Skinner o un Freud, me bastaría con estar por encima (y mucho) de Walter Riso o tal vez estar a la altura de alguien como la Dr. Feggy Ostrosky. Dar terapia, asistir como ponente y oyente a congresos y ya… de verdad, no pido mucho.

Por eso son deseos pequeños. Comparados a lo que todo el mundo quiere yo deseo cosas más terrenas, más pequeñas. No se trata de minimizar mis sueños, son parte de mi alma y a mi ser yo sería el que menos le cortaría las alas. Si hablo de que son pequeños y sencillos, es porque lo son. No creo que sea un mediocre o similares, simplemente mis aspiraciones son modestas, porque ese es mi gusto y deseo.

Resumiendo quisiera ser un hombre que no se preocupe del dinero, que por las noches escribiera historias que embelesen los corazones de la humanidad, por las mañanas se dedique a su vocación de ayudar a los demás y en las tardes, investigue un poco y se divierta. No creo que pueda ser tan, tan difícil.

Y si, yo ya no aspiro a ser el redentor de la humanidad, de hecho jamás quise, pero dejémoslo claro, si ese llegara a ser el caso, si ese papel me tocara, lo haría de manera justa y con gusto, pero solo si por azar llegara a mis manos, si no, lo dudo.

Por eso son deseos chiquitos, forman parte de un gran sueño (del que también he hablado): tener una vida sencilla. No me extenderé con este tema, porque ya lo he hecho y lo hare prontamente, pero el caso es que, estos pequeños deseos son mis sueños.

También quiero tener una bonita familia, hijitos, esposa y casita y todo eso, pero aquí me refiero a los sueños que solo involucran, técnicamente mis acciones, por que en teoría solo esto me afectaría a mí. Ya lo demás (familia, hijitos, etc.) involucra otras cosas.

Me gusta soñar, es bonito, no porque sea irreal, sino porque es la manera en que diseñamos nuestro destino, en que vamos forjando y trazando nuestro camino. No sé nada de diseño o arquitectura, pero me imagino que es similar a realizar un plano o un boceto, empiezas por una parte.

Al tiempo puedes modificar o desechar esas cosas, esas ideas, pero hay bases, hay ideas que simplemente ya no desecharas. Porque son fundamentales, no imaginas el sueño sin “eso”. Pues bien, estos dos pequeños deseos, son mis modestos fundamentos para todo lo que se venga a futuro. Claro que tengo otras metas, chingaderas a corto-mediano-largo-lejano plazo, pero venga, tampoco somos tan realistas aquí, por ahora.

¿O acaso tú vas a soñar esperando encontrarte con clases de aritmética y noticiarios de política? No creo (y si lo haces, que miedo). Hay un tiempo para todo, como se comenta está escrito en la biblia. Ahora hablamos de mis sueños, ya me tocara a mí cincelarlos.


Hablar de los sueños es hablar de algo intimo y que dice mucho de nosotros. En la practica de la psicologia, en el psicoanalisis, se da el caso incluso no solo de hablar, sino de interpretar los sueños y descubrir el significado oculto que hay en ellos.

Aqui no hace falta eso, ya que estos siguen siendo mis sueños base o guia, al menos referentes a mi futuro.

Es el quinto escrito y siendo honestos, siento que he crecido mucho en lo que escribo... pero, esto lo siento tan mundano, tan desnudo y sin buscar vanagloriarse de nada, que me gusta. Es muy yo, muy natural.

Por algo supongo que son mis sueños, y sobra interpretar lo evidente.

De antemano gracias por leer y comentar.

Extrañar, forma parte de olvidar.

El cuarto de treinta días: la persona a la que más extrañas.



Extrañar, forma parte de olvidar.



Hace un tiempo hablaba de mi hermana mediana, Pamela. Del sufrimiento que me traía recordarla y saber que su vida, y mi vida, se vio distanciada del modo en el que esta.

La vida es simple, yo creo en ello fervientemente. La quieres, díselo. Te molesta, dilo. Te sientes, mal llora. Estas muy contento, pues ríe. La extrañas, ve a verla, llámala o similares, el caso es que te comuniques.

La vida es simple, si quieres hacer algo o que suceda algo, lo haces o mueves a alguien, es así de simple. Se trata de la magia de hacer que las cosas “sucedan”. Que sea simple por otro lado, no implica que sea fácil. La gente confunde mucho eso.

Es simple, quieres vivir bien trabaja y gana dinero. No es fácil su ejecución, requerirá preparación, esmero y recursos de todo tipo, desde intelectuales hasta monetarios. Es ahí donde radica la magia. La teoría es práctica y sencilla, el llevarlo a cabo no.

Que extrañar forme parte de olvidar lo escuche de una canción de los Liquits. No hablo de mi, desgraciadamente, como me imagino se sentiría realmente el memorioso Funes, yo no puedo olvidar a mi hermana.

En cambio, no dudo que ella pueda hacerlo.

Me desgasta saber que hace un tiempo escribí un texto emotivo y acompasado para este día y hoy no tengo nada que ofrecer más que la verdad.

Y la verdad es que nada a cambiado.

Escuche en la radio que cierto poeta mexicano dejaba la poesía y solo haría novelas y mamadas así ¿Porqué? Pues el argumentaba que en este mundo de mierda (no literal, con mejores palabras lo decía) no había cabida para la poesía, porque simplemente, la gente no dejaba espacio para ello, porque escribir sobre el amor y no amar o no comportarse acorde a lo que se declama de viva voz o se lee con el corazón, no valía la pena, era engañarse.

Entiendo el punto. La verdad no importa como la maquilles o la pintes, si es horrible te arrancara muchos sustos y hará tu vida horrible.

Pues bueno, este es el tipo de verdad que hay detrás de lo de mi hermana y la distancia.

Que ella nos haya extrañado, lo sé. Se contaron innumerables historias de ello. Que la vida sigue, es de ese modo y nada más. Si no te subes al barco te quedas en la orilla. Ese es el caso, yo estoy en la orilla.

Ese navío aun no ha zarpado, siempre está allí. Siempre está la opción de navegar sus misteriosas aguas y arriesgar el pellejo. Lástima que esta orilla es tan bien conocida por mí que me convenzo de que aun no es momento de dejarla.
En la canción, se dice que extrañar forma parte de olvidar porque al principio extrañas a quien se va o dejas que se vaya (por ruptura, muerte, distancia o lo que te haga extrañar), pero después, maduras (Si, como fruta) y entiendes que se fue, que la vida seguirá adelante con o sin ti y que de tu persona depende encaminarte a alguna parte o hacerte bolita y morir de tristeza.

Esa es la manera en que extrañar, forma parte de olvidar. Eso es lo que me temo podría pasar a mi hermana con nosotros, con toda su familia paterna y hermanos. No sé qué es lo que pensaras, pero me da miedo saberlo.

Es aquí cuando te das cuenta de que lo poco que has crecido no sirve, que tal vez maduraste más como vegetal que como ser humano y que las bellas palabras nunca serán escuchadas por el ruido de tus acciones. Es así como la verdad, simple y dura, como vil concreto, te abofetea a la cara y te parte la madre.

Es aquí donde va el elemento positivo, decir que se hará algún día, que la esperanza no muere, arriba el zacatepec y demás mamadas así.

Hoy no quiero jugar a dibujar un mundo ideal, no quiero mentir sobre lo que son los sueños ni tengo ganas de engalanar una verdad y cobardía horrible, eso no le quitara su vileza y vomitiva esencia.

Curiosamente, vino a mí una memoria llamada “No me olvides”. Si se ve bajo lupa (porque tampoco se requiere microscopio, no es tan complicado) se podría notar que todo tiene sentido y una razón de ser. Todo está conectado, vaya.

Vino a mí porque eso es lo que pensé. No me olvides Pamela. No te olvides de mi hermanita. No tengo idea de con qué cara pido eso, pero espero que no me olvides.


Te quiero y te extraño. Ya vendrán lluvias más suaves.

No tengo palabras para explicar nada más, al menos de lo que ya esta escrito. Es así de simple, me temo.

Gracias de antemano por leer, comentar y entender.

¿Estoy grosero?

El tercero de treinta días: un familiar



¿Estoy Grosero?



Hace un tiempo hablaba de mi papá y como lo admiro, en calidad de ser humano, individuo, padre y amigo. Básicamente yo decía que si algún día era una persona como él, aunque fuese una cuarta parte (pese a sus defectos y esos detalles “menores”), me daría por bien servido ya que la admiración y respeto que por el siento, son muy grandes.

Esto va por el mismo camino, no se deje engañar amigo lector. La diferencia es que hablare de un detalle que va de generación en generación (o al menos, eso sospecho) en nuestra familia, y hablo del lado paterno (por si no resultaba evidente).

Me refiero a nuestro sentido del humor, ni más ni menos.

Hablar del humor es algo que la gente solo pensara como hacer chistes de caca, o referentes a la caca (no se confunda, son cosas distintas) y portarse como payaso. Si, si va por ahí, pero no todo lo que brilla es oro en este mundo. El humor y como lo empleamos habla mucho de mi familia.

Siempre estamos haciendo comentarios graciosos, contando anécdotas divertidas, diciendo chistes para buscar una risa fácil y burlándonos de otras personas. Viendo atrás, esto explica porque yo crecí de este modo, haciendo del humor algo fundamental en mi vida.
Eso es una parte, en mi familia somos de risa fácil, de buen humor, algo irreverentes y muy ingeniosos.

La otra parte es que el humor en cierto modo es nuestro estilo de vida y de movernos en el mundo.

Conozco a varias gentes que tratan de hacer que los tomen enserio, que apoyan montones de causas justas (que es bueno, si no fuera porque les interesara que todos sepamos que hacen cosas buenas), que declaman poesía de la nada y que admiran y emulan a muchos intelectuales clásicos o de moda. Ese tipo de gente que siempre habla en serio, que hace chistes de vez en cuando y que en si, siempre quiere que se le considere una persona de libre pensamiento e intelecto en constante uso.

Lugo estoy yo, que muchas veces me han dicho entre carcajadas “eres un idiota –inserte aquí el apodo de confianza que más le guste” y yo me rio también. Es así de simple, así de bonito. A mí me gusta divertirme, reírme y siento como labor social que debo divertir a los demás, no como payaso, a lo mucho como cómico o destacado observador del comportamiento ajeno o propio para burlarme. Soy de esa manera, porque crecí rodeado de buen humor, de buenos chistes y de carcajadas.

Soy de risa fácil. Me encanta oír peladeces y los chistes subidos de tono. Me parto de la risa cuando se hace alusión a un tema sexual y su disfuncionalidad o a esos clásicos chistes de humor negro que hace que un funeral se vuelva un circo. Lo mejor es que mi humor es simple, si da risa, me rio, por tanto, incluso viendo una película infantil me divierto como enano.

¿Por qué? Pues es que reír es maravilloso.

Yo no busco que me tomen enserio siempre, que pereza. Incluso en pláticas serias y de orden tal que el mundo pende de un hilo, yo hago un chiste o me divierto. Así soy, así crecí, así aprendí a ver la vida.

“Al final, todo en la vida es un Gag”, dicen que eso dijo Charles Chaplin (no sé si refiriéndose a lo trascendental de la vida o a que hay que divertirse) y concuerdo con él. Y apoyo esa idea porque mi papá me enseño a sonreír siempre.

No digo que todo se trate de reír y evitar la confrontación del deber, de un pleito o de algo más. No, simplemente quiero que se entienda que si las cosas las haces feliz, con alegría, divertido, pueden ser más llevaderas. Es tan simple que al final resulta idiota, así como yo.

Mi papá, y en si toda la familia, con su ejemplo, me enseño que en la vida, a la larga (lo bueno, malo, feo, horrible, vomitivo y hasta las lecciones de vida) todo termina siendo una broma, una buena historia.

La gente normalmente lucha por que digan que es un intelectual, alguien de refinados gustos, de ideas políticas revolucionarias, de intelecto virtuoso o que tiene habilidades extraordinarias. Yo solo tengo básicamente una virtud, y entandamos que por una virtud me refiero a algo constante en mi vida, a algo que se repite. Y no, no estoy chillando esperando que me digan cualidades, también tengo, pero esas son más incidentales, no están “equipadas” siempre. En cambio, las virtudes (insisto, desde mi visión) están siempre presentes.

Mi virtud es el humor y un toque de ingenio. No digo que sea un genio de la comedia o que mi mente sea tan versátil y estudiada que pueda hablar de cualquier tema, solo digo que creciendo entre gente tan genial como mi gente, mi familia y mi sangre, aprendí a tener una mente solo un ápice más vivaz para poder afrontar mejor la vida.

Los agradecimientos sobran, las palabras de honor y orgullo están de más y alzarse el cuello de la camisa no vale nada si no puedes compartir tus logros y reírte con alguien. Yo tengo a mi familia y amigos, no necesito más.

Al final, todo en la vida es un gag. No le des vueltas, diviértete mientras lo resuelves. No le busques tres pies al gato, las cosas son y ya está. A veces no hay nada más allá de lo evidente, relájate y no te compliques. Se feliz, recuerda que al final solo andas por acá de paso.

Esa es una lección de vida, para mí al menos, que me ha servido mucho.

Así que ya saben, el día que les logre sacar una risotada o un comentario mío les alegre un poquito su vida, díganmelo, eso me da más gusto que saber que mis ideas políticas son apoyadas o alguna burrada de esas.

Y por cierto, estoy grosero, es una frase recurrente de un sotaco comediante de México para insinuar que tal vez, se estaba pasando de la raya en su comedia, ya fuese en lo hilarante o en lo hiriente. Así me siento yo muchas veces.

Y la frasecilla la usa mucho mi papá, cuando esta bromeando conmigo. Pues al final, todo en la vida (dicen que alguien sabio, llamado Chaplin, dijo) es un gag.


Aclaro que falte por un fallo en mi internet, no se piensen lo peor amigos. Esto no se acaba hasta que yo acabe carajo.

Este día trata de hablar de un familiar. No dice "un familiar que ames, te enorgullesca" ni nada de eso, solo dice un familiar. Seria igual de valido que lanzara pestes o que dijera que odio a alguien de mi familia.

Pero en mi alma, no existe cabida para un sentimiento asi para muchas de las personas que me han cuidado toda mi vida. Soy estupido, pero no ingrato.

Además, amo a mi familia. Es asi de simple.

No me imagino siendo refinado, recatado y de platica inteligente y elegante, me da hueva. Prefiero mi humor burdo, torpe y honesto, mil veces.

Es de familia.

De antebrazo gracias por leer y comentar.