Lirica libre, el lugar de las letras de un escritor novel que día a día, trata de ser mejor...

Esta es la historia de un hombre que continua luchando contra su destino... Y confia en que vencera.

martes, 10 de julio de 2012

Celos: Bajas pasiones.

La razón más probable por la que regreso a viejos escritos, no es porque sea realmente un ejercicio para demostrar como he cambiado o mejorado por mi paso en la escritura, la prueba de ello es que use estos "ensayos" de mi epoca de bachiller, que realmente al tema de mostrar mi paso por el mundo letristico, bueno, no aporta mucho.

Siguiendo el motivo real, el autentico secreto detras de estas incursiones al pasado, no solo de mi vida, sino de mi ser y mi persona, creo que lo encontraria en un fragmento del libro "el amor, las mujeres y la vida" del maestro Mario Benedetti.

Desgraciadamente mi memoria falla, y no puedo citar tal cual el pedazo que quiero, pero, creo que puedo justificar esta falta contextualizando un poco.

Benedetti recopilo en este libro, varios de sus poemas, hasta donde entendian mis jovenes ojos el lo hizo solo y por el gusto de escoger lo más "selecto" de sus letras poeticas. Una frase que el dice en su introducción, menciona que el titulo de ese recopilatorio se baso en un trabajo del filosofo Arthur Schopenhauer (El amor, las mujeres y la muerte. Benedetti la primera vez que leyo este texto, dice que lo hizo con ojos más jovenes, y que penso, que realmente el nexo entre las mujeres y el amor no era la muerte, sino la vida.

Bueno, ahora, yo veo estos ensayos con unos ojos probablemente apenas 7 años más viejos y con unamente contradictoriamente más viva y cansada a la vez. Y me gusta. No podria decir que rechazo o acepto integramente estas ideas, porque era otra vida y era yo otra persona tal vez, pero lo cierto es que, al final de cuentas y pese atoda la magia que quiera ponerle, estos son mis sentimientos o pensamientos, piedras angulares en mi desarrollo que marcaron la pauta que seguiria, segui y seguire sin duda, todos estos años.

Si, estos ensayos no son para mi, la huella real de mi paso por las letras y como he desarrollado una habilidad superioro, o mejorado por lo menos (para eso esta "la leyenda"). Lo que es innegable, es que estos ensayos son, no la huella, sino la muestra real de la persona que he sido todos estos años, son la evidencia de que por mucho tiempo, he sido el tipo que soy.

Sin duda he crecido, he cambiado, y más juegos, pero, en esencia, soy el mismo, apoarentemente.

Lamento la larga introduccion querido y fiel amigo lector, es solo que, me gana el sentimiento mientras escribo y sonrio como tonto viendo la pantalla.

Gracias y bueno, como siempre, agradezco todo comentario o furtiva lectura que se haga a mis letras.


Celos:
Bajas pasiones.

Bueno, básicamente los celos a simple vista parecen de esas cosas que se inventaron por que no había nada que hacer, y pensamos que son una cosa sin importancia, que el amor todo lo resuelve que los celos no cuentan en una relación e infinidad de cosas, pero, ¿alguna vez alguno se a puesto a pensar mas allá del verdadero significado de los celos?, ¿al menos en la vida en general?, yo creo que no, pues la verdad me anexo al circulo de los que lo ven como un mal innecesario, pero resulta, que al igual que la mayoría de las cosas, todo exceso tiene su razón….y estas son algunas de los celos, que finalmente son parte de esa parte de nosotros del cerebro, por así decirlo, que esta dividida en dos partes: la razón y la pasión.

La razón y la pasión son cosas fundamentales de nosotros, ya que la razón como bien dice el nombre son las cosas pensadas, analizadas, observadas, en cambio la pasión es su contraparte, ósea son los actos repentinos que hacemos, es básicamente nuestro instinto, ahora bien los celos radican en la parte de la pasión por el hecho de que es un sentimiento “apasionado” y como bien puse al principio, es una de nuestras bajas pasiones, ósea, una de las pocas cosas de verdad animales e irracionales que tenemos todos, absolutamente todos los seres humanos.

Después de un “a fondo” de que son básicamente los celos de donde salen, ahora viene otra parte interesante, como bien expuse los celos son un mal necesario, ya que gracias a ellos pasan algunas de las cosas, interesantes de la vida, por ejemplo, en las novelas es personaje principal, pero de esos ocultos, que por lo regular es opacado por el amor, pero en realidad el es un mal motivador para que las cosas se pongan sabrosas, ya que insisto, muchas cosas recaen en ellos y buenos temas son parte de los celos, no estoy de acuerdo, pero, la realidad es finalmente la realidad.

Otra cosita es que todo con cierta medida es necesario, por ejemplo si los celos son extremos, si esta mal y cae en la enfermedad, la cual en este caso es llamada “celopatia” que son celasen verdad sin motivo, como por ejemplo salir a la calle y ser seguido por tu pareja y que solo por cruzarse en tu camino alguien de sexo opuesto, tu pareja crea que ya estas ligado a esa persona, eso ya es una enfermedad, y bueno, además de que la verdad debe ser algo insoportable.

Otra cosa es cuando los celos son simplemente lo, por así llamarle “lo normal” ósea que tu parejita se moleste de que voltees a ver otros cuerpos o comentes algo, en ese aspecto debo admitir que es frustrante que te tachen mal, por voltear a ver a alguien, cuando esta comprobado que el humano por instinto voltea a ver al sexo opuesto, o apoco no, alguna vez has volteado por que sentiste la necesidad de ver quien pasaba, bueno pues eso es lo que pasa cuando volteas a ver, así que no caigamos en la exageración de ponernos tontos y decir que ya se vaya con aquel u aquella y nos olviden, ósea no hay que ser tampoco.

Y pues hablando de eso, otra cosa que la verdad e notado de sobre manera es que si últimamente no eres celoso, la mayoría de gente confunde la libertad con el libertinaje, y ya por que no dices nada significa que la otra persona puede hacer lo que quiera, ósea, para empezar hay que ver con quien se “anda” para saber como actuar, muchos son los casos de celos sin motivo, muchas peleas se dan por celos sin justificación, y algunas veces muchas parejas terminan por el exceso de libertad, y por la falta de mente abierta, ósea, busquemos algo a nuestras medidas, y después actuamos, además, si agarramos algo, entendámoslo, seamos razonables y no nos dejemos llevar por las pasiones ocultas.

sábado, 30 de junio de 2012

De nombres y personajes...

Detrás de… Los nombres.
Bueno, esta vez vengo a halar de nombres y demás, pero, creo que de una manera que más que ayude a la gente, es una especie de aclaración, supongo que al final no siempre puedo hacer letras para los demás, al menos no de manera íntegramente entretenida.

En esta ocasión, quiero hablar un poco acerca de los nombres, no tal cual de los significados de cada nombre o el destino al que te ata llevar tal o cual nombre o ese tipo de cosas místicas cabalísticas, no se trata de esto. Me referiré simplemente a un par de cosas respecto a los nombres, cosas básicas.

Para empezar me gustaría hablar primero que nada del nombre que se repite más en mis historias: Alberto. Esto es muy simple, la primera razón es que es mi primer nombre (tengo dos, el otro es Alfredo) y me gusta mucho, realmente me gusta. La segunda razón es que me gusta lo que significa, es algo así como “el que brilla por su nobleza” y bueno, es súper épico, al menos para mí. Por esas dos razones se repite en varios personajes, básicamente porque me gusta. No porque sea una visión idealizada de mi persona o algo así, es tan simple que da risa, pero es la verdad. Me gusta y por eso lo uso. Además es un nombre de esos “comunes”, así que queda perfecto para que, suponiendo, sea fácil de recordar (o a la inversa, sea muy fácil de olvidar por ser tan común, todo puede ser).

Hay otra cosa vital, más allá de que simplemente escojo nombres por gusto y ya. Para algunos, si elijo en base a lo que significan. Verán, en mi mente, me imagino que así como en los nombres científicos de los animales-plantas y similares, el nombre que se le da a una persona representa algo.

Me gusta creer, que hace cientos de años, el nombre Alberto (por ejemplo), no existía. Y que en algún momento de la historia, hubo un joven, sin nombre, que por sus actos de gran nobleza, su comportamiento ante la adversidad o la manera en cómo se manejaba con sus semejantes, hizo que le empezaran a llamar “Alberto, que significa, aquel que brilla por su nobleza”.

¿Sería mágico que todo tuviera una historia detrás así no?

Digo, si con los apellidos eso pasaba (del valle, fuentes, lomas, Armstrong, etc) me gusta pensar que con los nombres paso algo similar.

No todo es magia, como dije, hay otros nombres que simplemente los escojo por ser un tributo o porque me gustaron. Prueba de esto es que para una de mis historias, el nombre del protagonista, es por honrar a una banda de música punk/celta irlandesa. O que el nombre de Donovan (un personaje de esta misma historia) fue seleccionado porque me gusta como suena.

No todo es tan profundo siempre, no todo es tan mágico. Por eso a veces me dan hueva esas clases que tratan de hacerte “ver” (ver, ¿Qué cosa?) lo que el autor quería decir, tal vez, solo tal vez cretinos eruditos que creen que son omnipotentes, el autor solo eligió esas palabras por gusto o para expresar lo que dicen, y no hay nada detrás.

Hay que hacer más mágica la vida, pero no de esa manera.

Bueno, los nombres de los personajes o sus apodos, a veces tienen razones de ser como esas que dije: porque me gusta como suena, porque representan algo, porque son un tributo a alguien o algo o por el simple hecho de que representan su función.

Es una entrada simple me temo, pero, no sé, desde hace mucho quería aclararlo. A lo largo de mi vida me he topado genuinamente con amigos y gente que cree que llamo a mis personajes basado en algún tipo de sueño o fantasía, cuando simplemente, lo hago por cosas tan simples que bueno… no me extraña que no me crean. A veces ser tan simple parece, para estos tiempos, una mentira o hasta estúpido, jejeje.

Como sea, supongo que ahora que hable de mi experiencia, tengo que hacer algún comentario acerca de los nombres y su importancia (lo lamento, eso es parte de este ejercicio de letras, así que se chin… chingaron queridos lectores, pero en el buen modo), entonces, adelante.

Honestamente, traten de hacer lo que les gusta y ya y elijan lo que les agrade, creo que es lo mejor que puedo decir. No creo necesitar una gran escuela validando mis palabras, años de experiencia o un titulo para afirmar que, simplemente, hagas lo que te gusta como a ti te gusta.

No es uno de esos mensajes irrespetuosos de que todo sea a tu modo y abajo el sistema, tampoco es una de esas consignas vacías de que seas un necio y creas que todo lo sabes tú, o peor, un aplauso al pendejismo de renegar escuchar un consejo.

Parte de este camino es que terminaremos aprendiendo de alguien más, es así de simple. A su vez, tarde o temprano nos tocara tomar decisiones (tal vez fáciles, tal vez cabronamente difíciles) y entonces ¿Por qué no elegir lo que más nos guste?

Por último, compartí mi sueño guajiro y romántico de cómo nacen los nombres porque, como dije más arriba, hay mejores maneras de hacer mágico y simbólico al mundo que solo buscando mensajes ocultos.

Y no es algo como un chispazo de inspiración o similares, un día (así es amigo lector, ahora, te aburriré con cómo surgió esta idea tan especial) leía una de mis historias, tal vez la más querida de todas las que tengo y a la que peor e tratado y más olvidada he dejado. La historia gira en torno a contar la historia de un personaje que es perseguido. Le di un nombre que me gusta mucho, Leonardo. Posteriormente busque su significado, en algún punto, no sé cómo, encontré un significado con el que jamás volví a dar: “Leonardo: corazón de león, tan noble como un león”. Fue así que me gusto más el nombre (por si te lo preguntas, paciente lector, el significado que siempre me topo es “duro como león, algo así como lion hard”) al punto que no solo pensé que le quedaría perfecto al personaje, sino que espero algún día llamar a un hijo mío así (pienso tener muchos, si eres mujer, ¡Cuidado conmigo!).

Como sea, no me quede en eso nada más.

No es que sea de mente avispada o sumamente creativa, pero un día, decidí hacer un capítulo especial en el que a un niño sin nombre, por sus acciones y su comportamiento ante los demás y el cómo afrontaba la vida y sus pruebas, le llamaran Leonardo “corazón de león”.

En fin, el caso es que, hacer lo que te gusta, normalmente permite que tu imaginación, por mucha o poca que tengas, venga con ideas sino geniales, al menos interesantes.

Eso es todo me Salí mucho del tema supongo, pero bueno, que le vamos a hacer… así soy me temo.

Se despide su amistoso Kai de Blogspot.

PD: Y esto cubre las entradas concernientes a Junio, no voy tan mal eh.

miércoles, 16 de mayo de 2012

Detras de... el desafio de publicar y sobrevivir en el intento.

Detrás de… el desafío de publicar y sobrevivir en el proceso.


Ay qué bien se siente hacer entradas de este tipo, es algo así como regresar a los orígenes, como echarte un caldo de pollo preparado por la persona que te cuido cuando eras peque, es bien reconfortante.

Como sea. Últimamente (y me refiero a algo así como, estos últimos dos meses) he tenido la maravillosa oportunidad de: conocer, reconocer o tratar con amigos interesados en las letras y en escribir. No importa si es por mero Hobby, como una tirada más seria o incluso como una meta vital dentro de sus vidas. El asunto aquí, radica en que en esencia, hay un detalle que todas han tenido en común: el no atreverse a publicar.


Entiendo que a veces, escribir mucha gente lo usa para desahogarse, como un ejercicio de autoconocimiento o incluso como una herramienta de apoyo en algún tipo de terapia. Eso es altamente respetable, porque vaya, es como tener un diario. No vas por ahí leyendo fragmentos de este ni nada, se supone que es íntimo. El detalle no es ese, sino, cuando quieres escribir (o ya has escrito) algo que realmente tiene una función, que en este caso es entretener.

El problema es cuando quieres publicar algo de corte literario, desde una romántica historia hasta un genial ensayo y quisieras que alguien más lo leyera… y te da “cosita” hacerlo “publico”.

Ahora, no creas por error siquiera querido amigo lector que vendré a darte los 5 pasos para superar tus miedos o que hablare de mis momentos de gloria o que te diré que te metas tu miedo en la boca y lo mastiques hasta volverlo valor o algo así, es más, no creo siquiera poder narrar una historia de éxito rotundo. No desvirtuemos a mi blog y este tipo de entradas que, en esencia, tratan acerca de compartir experiencias (mía y tuya colega lector, porque si leo los comentarios) y vivencias de este camino.

Yo por ejemplo, nunca tuve la espinita de publicar. Y venga, no se trata de que yo sea un chingón, una persona súper preparada o similares. No, nada que ver mi buen amigo, aquí el detalle más crucial es este: Nunca me dio miedo publicar, porque sabía (y se) que no es todo mi potencial y que me falta camino por recorrer.

Ese es “mi secreto” que me encantaría compartir, y que, para tu desgracia, voy a desglosar acá abajito.

Lo que me hacía no tenerle “miedito” a publicar, a exponerme a una crítica (ojo, constructiva), a que me señalaran mis defectos (del mismo modo, en pos de mejorar, no de joder) y demás maravillas que conlleva el que “alguien” te lea, era esa pequeña idea tonta de arriba.

Una teoría de la psicología (no recuerdo que rama, pero debió ser relacionado a lo cognitivo/conductual) señalaba que siempre estamos en un constante aprendizaje y por tanto, perfeccionamiento de nuestras habilidades. Al principio será notorio porque empiezas “desde abajo”, con el tiempo la mejoría es más clara y demás, pero, llegara un punto en que la mejoría de tus habilidades adquiridas o innatas, se volverá imperceptible, básicamente, invisible.

Y eso no significa que no mejores, solo significa que haz alcanzado un punto en que la mejoría ya no es equiparable al aprendizaje que has adquirido. Siempre podemos mejorar y aprender más.

El primer punto de mi simplista mentalidad es ese. Apenas he desarrollado algo de habilidad en las letras, normalmente fanfarroneo, pero hoy, más que ser humilde, soy objetivo. Me queda camino por recorrer, es un hecho. Lo bonito es que bajo esta premisa, cualquier crítica (incluso a veces, las mal intencionadas) o comentario, más que detenerme me impulsaban, porque estaba en mí decidir si esas palabras eran: motor o freno. Todo nace de la idea de que, básicamente, no se ha visto todo de mí y estoy “creciendo” en las letras.

En cuanto al camino recorrido y que falta por andar, pues si, va de la mano con la experiencia y mi crecimiento, pero más importante, es que está muy relacionado hacia donde yo quiero ir, a donde quiero llegar.

El ir aprendiendo y mejorando en las cosas que hacemos es lo más natural, por algo existe ese lema de que “la practica hace al maestro”. Hay procesos que son más mecánicos que mentales, por ejemplo, hacer repetidos ejercicios de matemáticas siento que funciona de ese modo, a base de practicar y chingarle te aprendes formulas, tablas y valores. Eso no sustituye tu pensamiento y esas cosas, pero, te ayuda a tener más agilidad, a ser más eficiente.

Hasta ese punto llega la experiencia y el camino recorrido o como le quieras llamar que te suene más poético y maravilloso.

Después de eso, sigue la maravillosa parte que consiste en saber “A dónde vas y porque vas allá”. Eso implica mucho porque, es el “desarrollo natural” de este andar. Una vez que tienes bases solidas, experiencia y te has planteado tus metas y eso, llega el momento de emprender la mágica jornada, de ir a “cumplir tu sueño”.

Eso es camino que aun me falta por recorrer, por eso no me preocupo de equivocarme y demás, es simple, no puede morir un sueño que aun no he soñado del todo. Tengo ideas, me he hecho de pequeñas nociones, se podría decir que tengo la brújula, pero no tengo claro que es lo que estoy buscando todavía.

Esto es crucial, estos dos puntos en conjunto, porque por ellos básicamente nunca tuve “miedo” de publicar o los nervios de que alguien más me leyera.

Podría agregar un par de cosas, como el hecho de que todo lo que he escrito es lo que se me da la gana, pero creo que se sobreentiende. O que lo que escribo es para mí, pero sería mentira, ya que si lo cuelgo en la red es para que alguien más lo lea, y porque, sorprendentemente todo tiene un público. Que solo es un hobby, pero sería mentir vilmente, y no porque traicione al que lee, sino al que escribe. Incluso podría decir que me vale madres si alguien lee o me comenta, pero es falso; amo ser leído y me súper encanta que me comenten… y eso se leyó súper maricón.

Ahora, dejando en claro que el “valor” de su humilde “clown”, consiste en que tengo la humildad del estudiante y tal vez la paciencia del maestro, viene el punto central de esto.

¿Publicar o no publicar? ¿Arriesgarse o no arriesgarse? ¿Con cebolla o sin cebolla los tacos?

Si me permites darte un consejo amigo (aparentemente) incansable de leer, diría: Publica, arriésgate y lo de la cebolla… pus a tú gusto (a mi me encanta, no es que interese, pero oye, es mi entrada). Así de simple.

Si la vida trata de detenerte, no te das la vuelta, no señor. Te le vas encima y le dejas claro que con tus sueños nadie se mete, que el que es dueño de su destino y responsable de sus actos eres tú.

Eso es lo que harás cuando publiques. Mostraras un trabajo que te guste, que esperas que alguien lea, que alguien comente. Recibirás criticas o comentarios que tal vez no te gusten, no tengas la menor duda, pero si es por el afán de chingar siempre los puedes ignorar, pero, si esas palabras dicen algo de verdad, tómalas como una oportunidad de mejorar, de crecer, de superarte. Y hasta donde entiendo, se supone que todos queremos superarnos.

Seguro te dará cosita, porque la gente que no entiende de la entrega que pones, del amor que tienes, puede ser estúpida y mordaz. Jamás olvides que la manera de vencer un miedo, es plantarle cara. Que si un hombre es valiente, no es porque no teme a nada, sino porque tuvo miedo, combatió su miedo y venció ese miedo.

También recuerda que este es un viaje de placer. Es un camino lleno de aprendizaje. Es una aventura en la que tú te decidiste a embarcarte, así que disfrútala. Si tropiezas ríete, si ganas celebra la victoria, si pierdes llora tu derrota pero analiza tus metidas de pata para no cometerlas de nuevo.

Y finalmente recuerda, no todo el mundo está lleno de gente cruel y malvada, aunque nos lo pinten así, hay gente allá afuera que te dará una mano y quién sabe, hasta celebrara tus aciertos contigo y te apoyara en tus peores momentos. El caso es que la aventura no solo está en los libros y que las historias épicas no necesariamente involucran siempre salvar el planeta o rescatar una princesa.


Me temo que eso es todo lo que tengo que decir (¿nada más? Seguro no le veías final, disculpa) sobre el tema. Puede que sea algo repetitivo, pero bueno, nadie dijo que yo era un genio de las palabras o que mi labia era equiparable a la de un poeta.

Ya para largarme, seria genial que en los comentarios (y si te nace) comentes un poco de tú experiencia, si venciste la espinita de publicar o si todavía te da. Si es tu sueño ser escritor o un bonito pasatiempo. Incluso si no has publicado, también coméntalo, igual y algo bueno sale de todo esto ¿No?

Como sea, se despide su amistoso Kaifan de blogspot (o ¿blogger? Lo que sea esta cosa), estamos In touch.

PD: ¡Animo! =)