Lirica libre, el lugar de las letras de un escritor novel que día a día, trata de ser mejor...

Esta es la historia de un hombre que continua luchando contra su destino... Y confia en que vencera.

jueves, 23 de marzo de 2017

Una breve opinión: Persona Normal.

Titulo: Persona Normal
Autor: Benito Taibo
Género: Recuentos de vida, con un toque de fantasía (esto último siendo mi opinión)
Clasificación: Literatura juvenil, superación personal (según amazon)

Lo que dice en la contraportada:
Tenía un par de padres divertidos y jóvenes, llenos de sueños y de planes. Pero a mis doce años, cinco meses, tres días y dos horas y cuarto, aproximadamente, me quedé sin ellos. Desde que el tío Paco se hizo cargo de él, Sebastián ha vivido aventuras increíbles: tuvo un encuentro inesperado con un enorme felino, conoció a uno de los últimos vampiros que viven en el DF; frente a su casa vio a un mítico personaje saltar de la góndola en la que viajaba, para rescatar a una joven de una inundación; consiguió un mapa estelar para un pobre extraterrestre perdido en la Tierra, sobrevivió el embate de un enorme monstruo marino, peleó al lado de los sioux para defender su territorio de los colonizadores? ¿Qué pasa con Sebastián? ¿Acaso no es una "persona normal"?

Este formato irá mejorando con el tiempo, pero en general, podemos dividirlo de este modo:

Argumento: breve descripción de que va el libro, sin echar a perder nada de la trama.
Personajes: hablar de que tan coherentes, creíbles siento a los personajes y que tan entrañables o nefastos pueden ser, igual es muy general.
Estilo: este es un apartado más simple, aparte de hablar de cosas “técnicas• (formato, edición o algo que merezca la pena resaltar), mencionare como me pareció el estilo de redacción de la obra en cuestión y que tanto me atrapo.
Desarrollo: en general, aquí la cosa va de que tanto me atrapo la trama y como sentí si las cosas suenan coherentes o si de plano era para darse de topes.
Recomendación: este último apartado es básicamente mi opinión final y hago una recomendación sobre a qué gente creo podría gustar este libro. Y no es que sea condescendiente, pero creo, que todos los libros, tienen un público.

Argumento.
En esta historia hay dos protagonistas principales: Sebastián y su tío Paco. Y la novela gira en torno a como el muchacho ve y vive momentos específicos de su vida (la primer chica que le gusta, dudas sobre la sociedad, visitas de familiares medio indeseables, como afronta malas noticias, etc), y como el vinculo entre sobrino y tío se fortalece usando como grandes aliados en primera, a la experiencia del tío y sus años vividos y en segunda los libros y el como a veces se ajustan de forma maravillosa a la vida misma y nos ayudan de más de una forma. Supongo, en honor a la verdad que, los libros, son otro protagonista constante y el amor que se tiene a ellos (por el autor o los personajes) es lo que más puedo destacar de este libro, no como algo malo, sino como algo positivo. Es una novela de amor a la literatura que utiliza de escenario a Sebastián y al Tío Paco. Y aunque parezca que la contraportada arruina el “conflicto” desde el principio, no nos dejemos engañar.

Personajes.
Sebastián es un personaje regular. No es precisamente malo, pero, a veces si crees que es un muchacho acorde a su edad (adolescente en sus diferentes años), por las decisiones, preguntas o palabras que nos dicen brotan de el, pero hay otras ocasiones, en que es evidente que Sebastián es un adolescente escrito desde la visión de un adulto. Nuevamente, lo sientes en sus decisiones, en las palabras, sus ideas y demás. No está mal, pero le quita algo de encanto a la fuerza que el personaje tiene, por eso queda como “regular”, pues cumple.
El tío Paco es una historia diferente. Es un adulto con alma de joven y se nota en ese amor no únicamente a la literatura y diversas “causas perdidas” (el honor, la amistad, temas de esa índole) de hoy en día, sino también en cómo trata al sobrino. Es una figura paterna pero que rara vez utiliza la autoridad de forma absoluta porque se sabe un sustituto y su intención es criar un compañero, no a un hijo. El tío Paco es quien realmente tiene fuerza en la historia, al menos es el segundo personaje de mayor peso. Como adulto es creíble pues finalmente debe lidiar con sus propios demonios sin dejar de ser ese soñador que los veteranos de la vida rechazan por no poner los pies en la tierra. Finalmente, el protagonista omnipresente y que se roba la novela, son los libros. Desde el amor que los protagonistas les profesan, hasta las fantasías del muchacho o su simple mención como tema de debate o para decir en voz alta una frase, los libros están en todo. Como dije más arriba, esta novela es un “pretexto” para enaltecer a los libros.

Estilo.
En cuanto a formato y estructura, Benito no se sale de lo convencional. Nuestros capítulos son episódicos, claramente delimitados. Diálogos escritos a la usanza señalando quien o que lo dijo y que gestos o acciones hizo. Este apartado, es igual al de la mayoría (si, aun no perdono a Elmer Mendoza y ese desatino de formato). En el apartado de la forma de hilar las ideas y narrarnos la historia, no sé si sea característico de los Taibo o qué, pero Benito sabe lo que hace. Su prosa es sencilla pero no cae en ser simplona, aunado a eso, usa las palabras exactas para imaginar sin esfuerzo lo que sucede y te atrapa. Es un libro que se lee con gusto y de una forma genuinamente amena.

Desarrollo.
Aquí es donde viene el mayor pero. Aunque la idea es que los recuentos de vida no se tratan de narrar cada día de la vida de los protagonistas, aquí se pasan un poco. Veremos lo que sucede con Sebastián en lo que viene siendo toda su andanza adolescente, con momentos importantes únicamente de esta etapa. Un día ira en secundaría por ejemplo, y al siguiente ya estará en la educación media sin más. No digo que este mal, pues finalmente el ritmo de la novela desde las primeras páginas ya se marca así, intermitente. A veces iremos despacio y otras daremos saltos. Donde definitivamente la novela flaquea, es al final. No es malo, pero, todo es muy rápido. No sabría decir porque la verdad, sólo sé que yo lo sentí apresurado y que te deja con cara de “¿Por qué?”. En mi opinión un par de páginas más (tiene unas 130 más o menos en su totalidad la novela), le habrían hecho bien, pues finalmente, ya se manejaban intervalos y episodios tan diversos que bien, unas páginas más hubieran enlazado perfectamente todo con mejor ritmo. Y que no se malinterprete, no digo que este mal. Dentro de los parámetros generales, la historia cumple en muchas cosas (incluso con el personaje principal, que creo es su espina más grande), pero ese cambio de ritmo, se siente apresurado. Todo el recorrido está hecho con amor, el final, se siente más a las carreras.

Recomendación.
Esta es una novela excelente para el público joven, digamos algo así como de 11 a 20 años de edad. Más abajo tal vez no los atrape por tanta referencia y porque finalmente, tío y muchacho se clavan mucho en los libros y tal vez alguien mayor sienta regular al chico (como me sucedió). Después de todo, toca temas de este rango de edades. Por otro lado, si tu, querido lector constante, amas los libros o quieres que alguien vea con esa pasión la literatura como tú, este es un perfecto regalo en cualquiera de esos dos escenarios. Cuando dije que es una novela de amor a los libros, no bromeaba, y obviamente, no puedes decir libro sin pensar en lector.

Es una lectura exquisita. Se deja leer y se disfruta mucho, su componente emotivo atrapa y tiene dos personajes entrañables sin duda alguna. Y ese amor a los libros, no sólo se siente, se transmite. Por esto y todo lo anterior, gana 3 de 5 Kai´s posibles. Y un 8 en la escala Kaifan del 1 al 10 para evaluar algo.
Eso es todo por mi parte, nada más aclarar que bueno, está es mi opinión y si tú estás de acuerdo o en contra es válido. Todos tenemos opiniones y expresarlas de forma asertiva está bien.

Un saludo a la distancia por este nuevo año de parte de su compañero de letras y lecturas, Kaifan.

miércoles, 15 de febrero de 2017

Amor: viendo más allá de lo evidente.

La fecha coincide, el tiempo lo pide y a sido un tema recurrente en mis días, así que la cosa es ¿Por qué no?

En estos días y en general la concepción que me parece más se vende sobre el amor, no ha cambiado mucho con el tiempo. No hablo de las épocas de los caballeros o del siglo pasado, sino básicamente de cuando era más joven, hace unos 10 años al día de hoy. Señalo este punto porque yo no soy un estudioso del tema o un catedrático y es más, a nivel personal no he “vivido” tanto el amor como otras gentes, o eso creo.

Este último punto es quizá el eje central de este tema, del día de hoy, pero vamos punto a punto. Y por cierto, el primer párrafo es aclaratorio porque, aunque yo sé que mi opinión no es la verdad universal, hay gente que puede tomarlo así, y ojo, no estoy cerrado al debate, a lo que estoy cerrado es a los necios.

Cuando llegamos a tocar el tema del amor, creo que la mayoría visualizamos el amor romántico y de pareja. No entrare en detalles de cómo el sistema nos alecciona o similares, simplemente diré que, esto es algo que a todos creo que nos pasa. Amor= romance y pareja.

El primer giro en este caso viene en cómo cada uno vive y piensa y desea el amor. Yo puedo ser una persona que va de flor en flor (de los tan llamados poliamorosos), pero tal vez lo que yo pienso que es el amor es que tenga una sola pareja para toda la vida (desde la desesperada y contra natura monogamia) y peor, puede ser que lo que yo desee en el fondo de mi ser no sea tener una pareja sino simplemente una o muchas compañeras del sexo y una o dos confidentes para los temas de mis emociones y sentimientos e incluso una tercera persona para tener la seguridad de que “esta” para mí.

El amor puede ser muchas cosas y eso es bueno. Lo bonito del amor es que se puede adaptar a cada persona, una vez claro, que la persona en cuestión abre los ojos grandes, como platos, y decide entregarse a lo que quiere del amor. Y esta no es una tarea fácil, pues finalmente creo que el amor, así como puede dar tantas cosas, quita muchas otras. Y eso sólo hablando del amor romántico, de la pareja o de compartir con alguien (o muchos alguiens) una parte intima de nuestra vida.

Y eso también es algo bonito del amor, que lo vas a encontrar no sólo a tu medida (si es lo que quieres, que no desear amor o no buscarlo es totalmente valido, aunque no sea real este punto), sino en distintas partes y formas (es aquí donde sustento que es imposible no tener amor).

Pasando a mi parte favorita (y con temor a que puede que contribuya a esparcir ignorancia), la etimología de amor dice más o menos algo así de la página “etimologías de chile”:

Viene del latín amor (no sé si reír o llorar por la obviedad), la palabra latina se relaciona con la raíz indoeuropea amma (voz infantil para llamar a la madre), presente también en el verbo latino amare (amar, dar caricias a la madre). De la raíz de amare más el sufijo “or” (efecto o resultado, como en calor, dolor, fervor).

Esta etimología no me convence del todo (vaya, supongo que tendré que borrar todo y abordar la idea desde otra postura… puede que no lo vaya a hacer de ese modo. No). Incluso me gusta más un mito o falsa teoría que dice que del latín “a” sin y “mor” contracción de muerte, sin muerte, o sea, en resumen el amor trasciende la muerte, y se vuelve algo parecido a eternidad. Muy poético y romántico.

¡OH, vaya, ya veo que hiciste allí mi querido cerebro! Eres un tremendillo.

Por eso es que el amor se presenta en diversas formas, acciones o personas. Su misma raíz no está ligada al romance, sino al afecto de una madre y como se siente un infante ante el mismo.

Lo que me gustaría que sucediera con este escrito (y con la mayoría, mi estimado lector), no es que asumas mi postura o que la rechaces. Tampoco busco revelar el hilo negro de nada (revelar el hilo negro de algo no es necesariamente malo, se refiere a mostrar algo oculto). Se que puedo pecar de obvio, pero tampoco trato de imponerme con esto. La función de estas letras que tienes enfrente es más simple, me gustaría que quien lea esto, reflexione, vea más allá de lo evidente, y ya.

¿Qué sería ver más allá de lo evidente en el amor?

Hacer a un lado todas las convenciones sociales e incluso personales que nos orillan a creer que el amor sólo está presente entre dos personas que se aman y juran que sus almas inmortales y radiantes se pertenecen. Dejar a un lado la idea de que el amor puede darse únicamente si hay romance. Mirar por encima del concepto de que el amor solamente es romántico, apasionado, sexual. Es más, atrevernos a entender que se puede amar incluso algo intangible (aunque el amor mismo “lo es”).

Me gustaría que estas palabras, de alguna u otra forma, nos hagan reflexionar, nos metan una duda por pequeña que sea en lo que creemos conocer o que nos haga indagar en lo más recóndito de la sabiduría ancestral para validar puntos.

Vaya, no quiero que se asienta con la cabeza y ya. No me pongo en plan de filósofo y hacer pensar a quien lea esto, porque no soy un maestro. Sin embargo, si soy un compañero, y me gustaría que al compartir mis ideas, algo sucede en quien las lea. No podría decir que me gustaría que la gente sienta, pero, con que algo se mueva en su interior, en sus mentes o incluso algo toque una fibra de su ser, me basta.

Dejando la pasión de lado y retomando un poco el tema central…

“Encuentra algo que ames y deja que te mate”. Atribuida a Charles Bukowski.


Amar algo que no se pueda tocar, con lo que no podamos sacarnos fotos, y peor, que no nos corresponda suena rarísimo, pero es posible. No sólo amamos a las personas, amamos a las cosas o a nuestras profesiones o inclusive a la ideas de otros y sus discursos, podemos amar muchísimas cosas que jamás nos darán las gracias o nos prepararan el desayuno o nos abrazaran en el momento más terrible de nuestra vida. Amar el trabajo que haces, tus pasatiempos, entregarte a una idea o movimiento, defender a capa y espada una causa. Eso querido lector constante, es amor, que nadie te diga lo contrario. Y yo creo que está bien. Sencillamente no dejes que eso que amas te mate, mejor que sea lo que te motiva a vivir. Y no dejes que sea toda tu vida, pues amar una sola cosa o causa, a veces puede llevar a la locura y también a cerrar los ojos a otras cosas increíbles, algunas de ellas las manifestaciones más hermosas del amor.

Veamos más allá de lo evidente.

Ya que mencionaba que tengas motivaciones para levantarte cada mañana, es curioso, pero esa es para mí otra manifestación del amor y lo grande que es. La alegría, esa buena vibra que la gente emana, no siempre es motivo de que oculte problemas emocionales bajo una máscara de alegría. A veces, hay personas que se sienten plenas por cosas tan simples como caminar, respirar o que tienen algo que llevarse a la boca para alimentar su cuerpo. Amar tu vida y lo que conlleva la misma no significa que la aceptes como tal, eso es otra cosa bonita del amor. Puede ser el motivo para mirar con otros ojos las cosas o situaciones y entonces te permita hacer algo diferente por ti y ser más pleno. Lo sé, me desvió, pero venga, en esencia sabemos que esa es otra cara que a veces no vemos o damos por sentada del amor.

Ahora bien, habiendo abordado muy por encima y de forma general lo que “no está vivo”, lo que no te corresponde, llega la hora de pasar a lo vivo y lo que nos puede “dar algo a cambio” del amor.

Veamos más allá de lo evidente, nuevamente.

Al iniciar pienso en los animales. No me gusta el tema porque sé que hoy en día sus derechos a algunas personas les parecen más valiosos que los de los niños (y esto me enoja y mucho, pero ya lo dejare para otro tema). Aun así, no puedo negar que ellos merecen nuestra admiración y cariño. Quien haya sido acompañado en medio de la noche por su perro, aquella persona que haya tenido a su gato acurrucado en el regazo, u quizá esas personas que tienen mascotas más exóticas y no son heridos por ellas, saben de que hablo. Los animales son muchas cosas, algunas de ellas muy básicas (ojo, no primitivas ni mero instinto), pero otras de ellas muy grandes como compañeros (que en otra entrada ya mencione lo grande que es esta palabra), seres leales a nosotros, sus guardianes (no sus amos) y a su vez ellos nuestros guardianes. No necesitas palabras para sentir el amor de un animalito, ellos conocen una de las verdades más básicas del amor: el amor se demuestra. No importa el estilo o la forma, pero se tiene que mostrar o acabara pereciendo y siendo de un solo sentido, y eso, entre seres vivos no se siente bien.

Una vez más, entornemos los ojos, respiremos y veamos más allá de lo evidente.

Amigos. La palabra y las personas que son nuestros amigos dan para su propia entrada (recordemos que finalmente el 14 de febrero festeja el amor y la amistad). De ellos decimos muchas cosas, una de mis favoritas es que los amigos son la familia a la que tú eliges pertenecer (porque pues con la de sangre no hay de otra). Y tiene todo el sentido del mundo, los amigos son otro tipo de compañeros de esta aventura de los cuales probablemente aprendas cosas, te enojes con ellos, tu quizás les enseñes cosas y compartirás no nada más eso sino montones de cosas más, desde sabiduría hasta borracheras, desde miedos hasta prestamos de valentía, inclusive puede que de tu grupo de amigos encuentres a la persona que amas.

Aquí veamos por primera vez lo obvio.

La pareja o parejas o la gente con la que intimas de alguna manera. Es aquí donde todos terminamos mirando, el lugar común de la palabra amor, el que parece que la tiene comprada con todos sus derechos y derivados. No sé si sea correcto explayarme, así que subamos a esta montaña rusa de emociones. La pareja implica muchas cosas, o el amor romántico, mejor dicho, porque supongo que no necesariamente tiene que ser en pareja. Está es probablemente la vertiente del amor que tiene más ramas, porque nadie ama de la misma forma que otro, aunque a veces lo parezca y eso es algo que hace al amor algo sublime. Genuinamente puede adaptarse y cambiar de forma y color como si se tratara de un ente místico. Yo no busco el mismo tipo de amor que nadie de los que me lee, es más, seguramente yo no busco el mismo amor que la persona que amo actualmente, y aun así, eso es amor aunque se salga de los cánones establecidos por X sociedad, Y grupo religioso o Z persona cercana a mí.

Probablemente lo segundo más hermoso del amor (lo primero viene al final), es que no lo puedes encasillar, no lo puedes marcar. Es a su manera indomable pero no por eso es distante o nos rechaza. El amor es esa oportunidad que tenemos de hacer tantas cosas con una sola cosa. Si de verdad hay algo que puede elevarnos en el mundo, no es nada más la inteligencia, es el amor. Al final siempre será el amor.

Respiremos nuevamente, tronemos los huesos de esa espalda encorvada por el malsano ejercicio de leer pegados a una pantalla y descuidar la postura. Abramos con calma los ojos para ver más allá de lo evidente.

Y llegamos a la familia. No todos corren bajo la misma estrella, con el mismo sino o tienen la suerte de tener una buena familia (o a veces una que les guste, que no por eso es una mala familia), pero todos venimos de una. Este es probablemente el penúltimo escaño del amor, pero a mi gusto es el más importante. La familia hará muchas cosas por ti, en tus padres tendrás mentores y custodios, pero también compañeros en el viaje, pues básicamente ellos se gradúan como padres el día que tú te gradúas como hijo (sin importar si eres el primero o el séptimo, porque venga, todos somos diferentes, ya no emocionalmente y esa propaganda, sino en lo físico y en los cuidados que requerimos como bebes), y las aventuras con más personas suelen ser más divertidas. Si tienes la fortuna de tener un hermano, no sólo tienes a un cómplice y a un compañero de juegos, junto a ti tendrás a la persona que probablemente y sin que lo quieras, hará que abras tu alma a el y de todas las fechorías que un hermano o hermana pueda hacerte, probablemente siempre sea cuidarte. Tener una familia que te ame, es tener ganados al menos los primeros años de tu vida. Es jugar con ventaja. Es uno de los mejores trucos que te puede dar el mundo, tener gente que te apoya, te cuida, te ama y que algunos de sus miembros te defenderían aunque la vida se les fuera en ello. Si no tienes esta suerte, es empezar con una mayor dificultad la vida, aunque aun tienes dos ases bajo la manga. El primero es forjar tu propia familia, ya sea con amigos, con tu pareja e inclusive con algún compañero animal.

La segunda es que te tienes a ti mismo.

Ahora no veamos más allá de lo evidente. Veamos hacía dentro de nosotros mismos. No las tripas y las cosas negras, sino lo que somos realmente. Ese puñado de emociones, de sentimientos, de aprendizajes, de sueños, de miedos, de fortalezas y debilidades.

Normalmente diría que siempre puedes contar contigo mismo, pero a veces antes de que otros nos fallen, nosotros solitos nos metemos el pie o nos disparamos en la pierna. Pero, si realizamos ese ejercicio tan básico y fundamental que es amarnos, más allá de querer sobrevivir, si de verdad buscamos vivir, algo podremos hacer. Amarse a uno mismo, a veces es la tarea más difícil de todas. No es porque sea difícil, es porque en ocasiones, mirar hacia el abismo personal de cada uno, puede doler tanto que más vale rodearlo y evitarlo antes que tratar de entenderlo y darle lo que haga falta para llenarle. Nadie más que nosotros podrá jugar esta carta final, y si no sabemos nutrir este juego desde esta mano que nos toca (nosotros mismos), tendremos un camino algo accidentado aunque tengamos muy buenas manos en los otros ámbitos. Y es que el amor a uno mismo no necesariamente debe terminar en egos insufribles o reprimido en una autocritica mordaz que nunca nos deje en paz, amarse a uno mismo es una de las grandes aventuras de la vida y bueno, su truco es que sólo hay una o dos salidas, y ninguna termina del todo bien.

Finalmente estas son solamente algunas de las partes del gran esquema del amor que he visto manifestarse más seguido en mis últimos días. Una parte de mi quería compartirlo dirigiendo los reflectores a ellas, pero otra, simplemente quería hacerla como un recordatorio para ese Kai del futuro. Para señalar una de sus frases favoritas de un libro que jamás ha leído completo…

La preeminencia del amor, de la biblia, 1 de Corintios:
“Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor.”

De todas las frases de amor que he leído (y aquí su puedo jactarme de haber leído chingos), dudo que llegue el día que algo supere esta “carta”. No importa su procedencia, lo que importa son las palabras, y a pesar de que tiene más peso que el amor todo lo pueda y perdone, me gusta más pensar que al final y pese a todo, la más grande de todas las cosas que podemos hacer, tiene que ver con el amor. Aunque exista odio, habrá amor. Y con el habrá esperanza, habrá fuerza, habrá voluntad férrea e incluso me atrevería a decir que habrá todo lo que nos hace grandes como especie. Porque el amor es lo más grande que podemos dar, y está en muchas partes, solamente tenemos que abrir un poco más los ojos y ver, más allá de lo evidente del amor.

martes, 10 de enero de 2017

Una breve opinión: Balas de plata.

Titulo: Balas de plata.
Autor: Elmer Mendoza.
Género: “Novela Negra” (según yo y muchos lectores de GoodReads)
Clasificación: Policiaca (no se si pueda haber otra tomando en cuenta el “genero”)

Lo que dice en la contraportada:
Hundido por el abandono de la mujer a la que ha amado, y necesitado de psicoanalista, al agente Edgar "el Zurdo" Mendieta se le acumula el trabajo en cuanto se hace cargo del asesinato de Bruno Canizales, un prestigioso abogado con doble vida, hijo del ex ministro de Agricultura, al que encuentran con la cabeza perforada por una bala de plata.
El teléfono del Zurdo no deja de sonar con las llamadas de su superior, que va anunciándole la aparición de nuevos cadáveres en tan sólo un par de días. ¿Quién hay detrás de todo ello? ¿Los narcos? ¿Los políticos alborotados ante las elecciones que se acercan? ¿Los miembros de la dudosa Pequeña Fraternidad Universal a la que pertenecía Canizales?
La investigación, que no sin humor y adrenalina recorre antros y mansiones, y mezcla reporteros y bellísimas lesbianas, destapa un intrincado ovillo de perversos intereses, en el que el único realmente empeñado en ir hasta el fondo y, para variar, hacer justicia, es el Zurdo Mendieta. Tal vez porque ya no le queda nada que perder.


Este formato irá mejorando con el tiempo, pero en general, podemos dividirlo de este modo:

Argumento: breve descripción de que va el libro, sin echar a perder nada de la trama.
Personajes: hablar de que tan coherentes, creíbles siento a los personajes y que tan entrañables o nefastos pueden ser, igual es muy general.
Estilo: este es un apartado más simple, aparte de hablar de cosas “técnicas• (formato, edición o algo que merezca la pena resaltar), mencionare como me pareció el estilo de redacción de la obra en cuestión y que tanto me atrapo.
Desarrollo: en general, aquí la cosa va de que tanto me atrapo la trama y como sentí si las cosas suenan coherentes o si de plano era para darse de topes.
Recomendación: este último apartado es básicamente mi opinión final y hago una recomendación sobre a qué gente creo podría gustar este libro. Y no es que sea condescendiente, pero creo, que todos los libros, tienen un púbico.


Argumento.

Para quien no sepa en qué consiste la novela negra, acá va un resumen general: es un relato de misterio/policiaco donde importa más toda la violencia, caos, personajes de corte gris/antihéroes y método de resolver el caso que nos atañe. Bien, esto lo cumple a rajatabla la novela. La trama gira en torno a la vida diaria de un detective/agente de la ministerial del estado. El libro se podría dividir de esta forma: párrafos que hablan del método/técnicas para resolver las situaciones/casos así como presentarnos más “problemas”, darnos una probada de los personajes secundarios y adentrarnos en la vida personal y laboral del “zurdo” y los que le rodean. En si la trama en principio si ya has leído una novela de este estilo o policiaca no te generara nada nuevo, por lo menos, hasta el final, que es en el desenlace donde se puede sentir la fuerza de la obra. Todo esto tiene como cereza del pastel que está ambientado en un estado que está inmerso en la situación del narcotráfico, y claro, las situaciones en las que se ve el Zurdo, tarde que temprano, lo enlazan con ese mundo.
Como nota extra me gustaría señalar que este es el primero de 4 libros (Balas de plata, la prueba del acido, nombre de perro y besar al detective, en ese orden), en los que podemos encontrar las andanzas del protagonista.

Personajes.
El protagonista, el Zurdo, es un trabajo bien logrado en presentar a un personaje que tiene sus virtudes y defectos. En honor a la verdad es un buen hilo conductor a lo largo de todo el libro y se puede sentir simpatía por él, tanto por sus derrotas como por sus victorias.
Los personajes allegados al zurdo también tienen su carisma, como la agente Toledo subalterna y compañera del Zurdo, o el jefe del zurdo y como se desvive en tratar de quedar bien con las altas esferas y su mujer, o los médicos o peritos que van girando alrededor de los diferentes “muertos” o mi favorita, Ger, una mujer ya madura que hace de cocinera, ayudante de casa y cuidadora del Zurdo con un sentido del humor que da un buen toque a la vida del mismo.
Son personajes que en esencia te los puedes imaginar y te los tragas por ser plausibles. No todos los secundarios son memorables, pero, a través de las páginas hay tiempo de sobra para poder identificarlos (cosa que vaya que te hará falta, ya lo explicare más adelante). No son Watson o Sherlock (es más, no son Belascoaran ni sus compañeros de oficina), pero tienen su magia. Y sólo eso, los demás personajes son claramente incidentales y listo. Entran y salen para fungir un rol. Como extra podría hablar de la contracara de la institución a la que representa el Zurdo, pero ya sería hablar de más.
Como nota extra, no es por subsanar nada, pero en honor a la verdad, el autor se toma su tiempo para desarrollar a los personajes en las novelas subsecuentes, y eso sólo en parte, digamos lo esencial. Es para tenerse en cuenta al leer esta novela, por lo menos.

Estilo.
Por este autor y las crónicas del Zurdo es que existe este apartado.
No hay diálogos diferenciados. Todo es un gran párrafo en el que entran y salen personajes hablando y a veces ni siquiera se tiene la cortesía de mencionar quien dijo tal o cual cosa, sólo puedes intuirlo por cómo se expresan (un jefe no habla igual que un matón), y por el orden en que inicia alguna charla. Me siento chapado a la antigua, pero esto lo veo innecesario y en mi caso hizo que las primeras 50 páginas duplicaran su tiempo de lectura. Después de eso siendo franco, dejo de importarme quien decía que y mejor me centre en la situación, en algún punto (después de otras 50 páginas por lo menos), agarre ritmo y fui entendiendo más el formato y estilo. Yo personalmente nunca me acostumbre del todo a esto (porque las 4 novelas del Zurdo están en este formato), pero como punto a favor del autor, puedo decir que su prosa y narrativa atrapan. Eso es lo que le da fuerza al libro, una buena mano narrativa. Lástima que en mi caso, no subsane esa edición.

Desarrollo.
Como dije antes, diría que es estándar para cualquier primera novela negra/policiaca/de misterio. Se hará una breve introducción de los personajes, se nos pondrá en contexto y situación de los mismos así como el ambiente en el que se mueven (la situación con el narco, del estado, de la agencia en la que se trabaja, incluso brevemente de sus vidas personales). Luego nos movemos a la parte de de los casos o situaciones conflictivas, algún preámbulo o escena de los antagonistas u otro grupo de interés para armar la trama y así se va intercalando. Como dije, es un estilo que me parece de libro (y eso que no he leído mucha novela negra o policiaca, pero identifico esas generalidades) y está bien, pues funciona. No revela el hilo negro de nada (si usted espera por ejemplo, ver algo que no sepa del narco por los medios informativos o de ficción mi estimable lector, no encontrara nada nuevo bajo este sol), pero usa con sabiduría la formula y tiene el punto de atrapar con su prosa así como con el elenco principal (o que repite en otras novelas). Mención especial para el desenvolvimiento del desenlace, ese si te mantiene enganchado.

Recomendación.
Si ya se cuenta con afición por la novela negra o lo policiaco, sin duda. Si a esto le sumamos el desarrollar este género en México, súmale otro punto, pues está bien llevado. Si te interesa el narco o no te importa que sea parte de la trama, adelante, en ambos casos como dije arriba, no aporta nada. Me gustaría hacer hincapié en que a pesar del contexto, no hay tanta violencia (King por ejemplo, es más grafico), lo cual me parece un acierto pues se vende por su trama, no por disgustos innecesarios o shockear (aunque ese formato…). Obviamente argumentaría únicamente que no es una lectura para niños (aunque por la situación del país, ya no sabría decir en que me baso para hacer esta sugerencia).

Es una buena lectura realmente, pesé a todas las cosas que mencione. Lo único es que si ese estilo de edición no puede uno asimilarlo, mejor alejarse. Eso hace que justamente gane 3 de de 5 Kai´s posibles. Y un 7 en la escala Kaifan del 1 al 10 para evaluar algo.

Eso es todo por mi parte, nada más aclarar que bueno, está es mi opinión y si tú estás de acuerdo o en contra es válido. Todos tenemos opiniones y expresarlas de forma asertiva está bien.

Un saludo a la distancia por este nuevo año de parte de su compañero de letras y lecturas, Kaifan.