Lirica libre, el lugar de las letras de un escritor novel que día a día, trata de ser mejor...

Esta es la historia de un hombre que continua luchando contra su destino... Y confia en que vencera.

martes, 5 de septiembre de 2017

Una (no muy) breve opinión: El imperio final.

Titulo: El imperio final
Autor: Brandon Sanderson
Género: Novela, ficción
Clasificación: Fantasía con tintes de ciencia ficción
Páginas: 669
Editorial: B de bolsillo

Lo que dice en la contraportada:
Durante mil años han caído las cenizas y nada florece. Durante mil años los skaa han sido esclavizados y viven sumidos en un miedo inevitable. Durante mil años el lord legislador reina con un poder absoluto gracias al terror, a sus poderes y a su inmortalidad. Le ayudan obligadores e inquisidores, junto a la poderosa magia de la alomancia. Pero los nobles han tenido a menudo trato sexual con jóvenes skaa y, aunque la ley lo prohíbe, algunos de sus bastardos han sobrevivido y heredado los poderes alománticos: son los nacidos de la bruma. ahora, kelsier, el superviviente, el único que ha logrado huir de los pozos de hathsin, ha encontrado a vin, una pobre chica skaa con mucha suerte… tal vez los dos, unidos a la rebelión que los skaa intentan desde hace mil años, consigan cambiar el mundo y la atroz dominación del lord legislador.

Este formato irá mejorando con el tiempo, pero en general, podemos dividirlo de este modo:

Argumento.
La trama de esta obra nos pondrá tras los movimientos de una pandilla de “gente común” (en cuanto a que no ostentan un poder político) que se prepara para dar el golpe más grande jamás planteado: derrocar y destruir a un ser que es igual que un Dios. Es una premisa “sencilla”, que da para mucho aunque no lo parezca. Aquí lo interesante es el manejo de, tantos los personajes, como el universo en el que estamos siendo llevados. Ya que la alomancia (la “magia” de esta saga), es racional y en consecuencia, tiene que seguir una lógica. Aquí jamás aparecerá un mago blanco que dimos por muerto y siendo gris, o gracias a que el protagonista es el elegido y tiene “un algo que no se que es”, siempre salva el pellejo. Y esto no es una revelación que arruine el argumento, a lo largo de la obra se nos manifiesta esto pues, finalmente estamos ante una versión moderna de el periplo del héroe de Campbell. Con esto no quiero decir que este mal, por el contrario. A estas alturas uno no va a volver a inventar la rueda pero, la puede hacer algo verdaderamente novedoso. Y esto logra Sanderson. Todo esto lo iré detallando en líneas posteriores, desde luego. Solo que si quería enfatizar que esta obra (en solitario o conjunto), dista mucho de otras obras de fantasía por ser tan claro en el manejo de “la magia”. Retomando, la trama entonces gira en torno a un grupo de inconformes que quieren poner fin a la tiranía del Dios y señor de Luthadel, el Lord Legislador. Comenzaremos viendo como se una la banda, se planifica y se toman medidas para hacer esto. Habrá mucha acción y aprendizaje de por medio, pues está obra tiene dos protagonistas. Así que por un lado tendremos esta trama digna de novela de crímenes donde vemos la planificación de ese “gran golpe” y en la otra mano tendremos el camino del héroe. Sin ahondar más en temas fundamentales de la historia que arruinen la sorpresa, así es como la podemos dividir. Obviamente en un punto estas historias convergen (y es más, nunca están divididas realmente) y hace de esta obra algo redondo. Como aclaración sumamente importante, este libro es el primero de una trilogía (los nacidos de la bruma o mistborns) que incluye: El pozo de la ascensión y El héroe de las eras. Lo correcto sería hacer un análisis de las tres entregas como un gran todo, pero no lo haré. Fiel a este formato que manejo y a que no son un gran libro (como lo es, en palabras de Stephen King, la Torre oscura), sino tres, así se hará (y no sólo con este, sino con obras de otros autores del genero de la fantasía). Y digo que es lo correcto, porque esta obra sin duda lo merece y seria lo justo, pero si algo tiene la fantasía madura (como esta saga), es que las cosas no siempre son como queremos o como deben ser. Y que esto sirva de aviso para los que crean algo diferente.

Personajes.
Nuestro primer protagonista es Kelsier, el superviviente (que en sí, no es un apodo y ya, sino una forma de respeto y casi veneración al personaje). Un hombre adulto que ya conoce los trucos, fortalezas y flaquezas de sus habilidades. Con un pasado y personalidad ya definida. Vaya, todo lo contrario a nuestros muchachitos o muchachitas que son lanzados de cabeza a un gran mundo mágico y que aun pelean, no sólo contra el mal sino contra sus hormonas y confusas emociones. Este no es el caso. Kelsier es un personaje carismático, que te hace sentir simpatía e incluso empatía con él. No únicamente por la historia triste de vida o por su personalidad alegre. Kelsier es un protagonista que tiene empuje pues tiene un objetivo, tiene la idea clara de lo que quiere hacer y esto refresca en verdad. Como escribí antes, no es el típico personaje confundido que trata de hacer lo que puede con lo que tiene y en el camino se vuelve mariposa la pequeña larva. No. Kelsier ya paso por todo eso, es un adulto con todo lo que conlleva. Como por ejemplo disfrutar la compañía de sus amigos, organizar una rebelión, matar sin piedad a sus enemigos (y no de una forma grotesca, sin piedad en el sentido de ser implacable y no tener duda de lo que hace) y ser mentor en la alomancia de una manera honesta y practica. El personaje tiene un papel fundamental para la trama, no sólo porque nos sirve para ver una parte de la historia y ya, sino porque en verdad tiene tan fuerza que si fuera solo victima de las circunstancias o mero enlace con el lector, la novela perdería mucho poder. Es además, una cátedra en verdad de cómo forjar a un personaje de fantasía adulto, protagónico y que puedas creerte.

Para ser un mentor necesitas un pupilo. Este es el papel de Vin, la otra protagonista de esta historia. Con ella seguimos el camino del héroe con algunos giros, pero sin reinventar íntegramente el formato. Vin es parte de una banda de ladrones de mediano pelo y en la cual ella es usada más como amuleto de la suerte que como elemento importante del grupo delictivo. “De repente” es lanzada a un mundo mágico pues ella tiene talento. Y ya. Lo demás ya lo has leído o visto antes (Harry Potter o El señor de los anillos son claros ejemplos de este proceso, ya sea literario o cinematográfico). Vin es un personaje bien construido, por una razón: es humana. Al ser creíble, te genera emociones (en mi caso apatía y desprecio), permitiendo que puedas entrar de lleno tanto a la trama como a su andar. Esto es un gran acierto. Vin es un típico adolescente desconfiado (gracias a su truculenta historia detrás y modo de vida) que hace cosas de adolescente y nada más. Su papel es también crucial para el libro, pero me atrevería a decir que ¾ partes es un típico héroe adolescente. Y esto no está para nada mal. Es una carta bien jugada, para el desarrollo de la trama y bien manejada como protagonista al refrescar el periplo del héroe.

Si redacto un párrafo para cada personaje de este libro que pueda tener algo de peso, esta breve opinión seria un ensayo y reflexión de unas diez hojas (por lo menos al ser de Word, no gastamos papel), pero tampoco puedo obviarlos como si se tratara de personajes de una novela negra cualquiera.

Con esta idea en mente, posemos los reflectores en: la banda. El apodo que se le da al grupo de gente que Kelsier reúne para la revuelta. Dockson es la mano derecha de Kelsier y no sólo eso, sino su mejor amigo. Uno es el puño y el otro el cerebro. No de una manera marcada tajantemente, pero Dockson se dedica más a planear que actuar (como lo hace el superviviente). Brisa y Hammond son el dúo cómico (muy poco la verdad) de este grupo y además tiene papeles muy específicos: Brisa convence a la gente para apoyar la rebelión, Ham se encarga de entrenar a las tropas y a la banda en general pues su habilidad es el combate a base de usar la fuerza. Sé que puede sonar raro, pero él es un combatiente cuerpo a cuerpo o con armas como bastones, en este mundo, hay muchas formas de combatir. Clubs y Fantasma, tío y sobrino. El primero es un viejo soldado que ahora tiene un taller de carpintería y que sirve de escondite a la vista de todos para las reuniones de la banda, fantasma es algo así como un espía y que “venía en el paquete” al agregar a la banda a Clubs. Marsh el hermano de Kelsier, es otro pilar de la historia. El se encarga de investigar donde otros no se atreven y toma los “trabajos” más arriesgados. Antiguo líder de la rebelión, pero claudico al pensar que es una causa perdida, retoma actividades revolucionarias por petición de su hermano (aparentemente).

Finalmente tenemos a Sazed, el cual si que merece todo otro “apartado”, pues aunque es parte de la banda, su papel es especial, tanto para fines de expandir el mundo de los nacidos de la bruma, sus protagonistas, así como para la historia en sí. Sazed es un mayordomo eunuco de un lugar conocido como Terris y además pertenece a un grupo especial de terrisanos llamado: guardadores. Estos trabajan con “la magia” llamada “ferruquimia”. Que a diferencia de la alomancia, ellos no extraen poder del metal, los ferruquimistas “guardan” en el metal. Desde recuerdos, hasta fuerza o peso. Para expandir el sistema mágico, pareciera suficiente la intervención de Sazed. Pero no. Al ser un mayordomo para la nobleza (y no cualquiera, los mayordomos de Terris son considerados cual perro del mejor pedigrí), tiene un lugar importante para estar ante los poderosos sin ser visto y así acceder a información (como por ejemplo en las cocinas con los demás criados), que tal vez nadie más conseguiría. Y no nada más seria eso. Todo lo que es Sazed (mayordomo, eunuco, guardador, varón, etc), es una de tantas formas en que Sanderson nos muestra el poder del Lord legislador y sus alcances…

Pues otra forma de manifestar esto se encuentra en sus tratos con la nobleza. En el comercio de metales (que son fundamentales para la magia de este mundo) ya sea los más comunes como el cobre, hasta esas joyas que pueden cambiar el curso financiero de una ciudad como el atium. Sé que parece que estoy revelando puntos clave de la trama, pero no. Esto no es que sea paja pero, la fantasía toma un matiz “casi realista” (pues no olvidemos que hay magia), con detalles como un metal precioso que todos desean y pocos tienen, ya sea por falta de dinero, por su posición social o llanamente porque pocos son los poderosos que pueden poner sus manos en el metal en cuestión. Si piensas en oro, diamantes o algún otro elemento precioso, entenderás que toque realista le da al universo este tipo de detalles. Y para tener orden en una situación así, se necesita gente. Es aquí donde los obligadores y los Inquisidores de acero entran a escena. Los primeros son los burócratas de este mundo. Por poner un ejemplo, algo así como hacienda o contadores (pues eso son, mano de obra pero de escritorio) que sus rangos son marcados por sus ropas y peculiares tatuajes que portan con orgullo en su rostro. Los inquisidores de acero son algo así como los monjes del imperio (monjes que siguen una doctrina religiosa y que al mismo tiempo son temibles combatientes). Se encargan de supervisar muchas cosas, desde el orden en la ciudad capital del imperio final (Luthadel) hasta hacer otro tipo de trabajos para el Lord Legislador. De aspecto imponente pues por ojos tienen un par de clavos de acero que les atraviesan íntegramente el cráneo y rapados para acentuar este tipo de detalles. Los inquisidores son temidos por todos, salvo otros inquisidores. Incluso la nobleza (que son los elegidos y privilegiados por el Lord Legislador).

La nobleza está compuesta por varias casas y, como ya me estoy extendiendo más de la cuenta, para no escribir una biblia me limitare a mencionar a dos de los miembros más interesantes de una de estas casas: Straff Venture (cabeza de la casa) y Elend Venture (heredero de la casa). El primero destaca por ser lo que en los cuentos nos pintan como un villano de la realeza o con dinero. El plus es que él se enorgullece de ser un desgraciado. Elend es lo opuesto a su padre (aparentemente) y es el otro estereotipo de un noble: una persona que busca el bien de todos ya que tiene (aunque sea una pequeña parte) de poder para tratar de hacer algo. Son personajes interesantes por sus constantes desacuerdos y por los polos que representan. En especial en un escenario como una posible rebelión.

Finalmente (pero no de forma definitiva), tenemos a el Lord Legislador. Dios y señor del imperio final y de todo objeto y toda persona que en él se encuentre. Sobre el realmente se sabe poco y se supone muchísimo (justo como hace “la banda”). Lo que se logra ver es que tiene un gobierno de hierro que logra mantener, no el orden, sino el control. Y quiero hacer una gran distinción aquí: el orden va acompañado de un curso libre y natural de las cosas, el control por otro lado se limita a ser obedecido a través del poder. Al aparecer en público da muestras de un increíble control sobre las multitudes (parte poder de su posición y parte de su habilidad de “Dios”). Es un digno antagonista y un reto que por lo que se rumorea, queda bastante grande para la mayoría.

Estilo.
La obra utiliza la narración de tercera persona, saltando principalmente entre Kelsier y Vin y uno que otro personaje. Siendo así llevados de la mano por una descripción de sucesos o convidados de lo que determinado personaje pueda pensar en momentos específicos. No hay mayor intromisión. Solo descripciones puntuales, de vez en cuando algún señalamiento preciso de algo o un poco de historia sobre tal o cual cosa… y nada más. Esto juega bastante a favor de la prosa de Sanderson, la cual al menos al ser traducida, me parece envolvente y deliciosa. No diría que es poética pero, para ser “banal y simple prosa” hace con creces el papel y deleita en verdad, haciendo que leer 3 horas seguidas se sienta como 1 hora apenas. Debo recalcar que si, la creación y personificación de personajes es increíble. Pero, sin un buen narrador sería nada. Sanderson y su prosa hacen que los personajes increíbles que ha creado, se vuelvan entrañables y humanos gracias a la manera en que narra. Ya sea una trepidante batalle de alomanticos, una cordial reunión de conspiración o las ideas confusas y recurrentes de una adolescente elegida. Es en pocas palabras (irónicamente, para esta entrada), lo mejor de todo el libro.

La maquetación es lo normal para una edición de tapa blanda. Una bella portada que (al menos a mi) recuerda a los inquisidores. Los clásicos agradecimientos y demás. Y llegamos al cuerpo: Cada capítulo da inicio con un “fragmento” de un manuscrito especial y de suma importancia para la obra y la trama, que contextualiza el “pasado” aparentemente y temas generales de este mundo (héroe de las eras, el pozo de la ascensión, los metales, etc). Después de estas palabras (puestas en cursiva), se da pie al numero del capitulo y debajo podemos ver uno de los simbolos alomanticos correspondientes a uno de los metales que brindan poder en este arte. Es así que entramos de lleno al capítulo que toca y lo que sucede. En las últimas páginas tenemos una tabla donde se explica que metales alomanticos existen y que efecto proporcionan al consumirse, además de un “índice” sobre datos importantes como: personajes, sobrenombres, lugares e inclusive sucesos de interés. Y todo esto se remata con un modesto comentario en el que se nos insta a visitar la página web del autor, ya que en ella encontraremos más información de esta u otras obras. Si más libros de fantasía se tomaran estas molestias (más allá de poner mapas del mundo y ya), no sé tú lector/a constante, pero yo se que lo disfrutaría mucho mas. Como ha sido el caso, tal cual.

Desarrollo.
El inicio de la historia es lo esperado. Lleva un paso regular pues se nos adentra (junto a Vin, por mano de Kelsier y la banda), en el mundo increíble del imperio final. Recorremos un mundo no muy distinto a como habrá sido el nuestro en épocas medievales, pero con el giro de la alomancia. Se toma creo yo el tiempo justo en sumergir al lector. A lo largo de todo el desarrollo, la narración mantiene un buen ritmo. Vamos a ponerlo así, en el momento en que ocurre un combate, no esperas que detallen cada pelo y gota de sudor, buscas acción frenética y diálogos mínimos. Eso se cumple. Si hay que hablar de cómo derrocar al poder, tomara sus hojas y diálogos acalorados pues se argumentan pros y contras. También lo tienes. En todo momento la narrativa es fiel a lo que se describe. Nunca la sentí abrupta, precipitada o que abusara de no mencionar algo para sorprender después de manera barata o dejar al lector en ascuas. Sanderson realmente respeta a sus lectores y eso me agrada.

La historia se desenvuelve de forma natural y muy coherente. Claro que hay giros inesperados, pero jamás afecta la forma de narrar o el ritmo. Lo cual hace que la lectura sea ágil y disfrutable. Las únicas veces que te perderás puede ser porque se menciona a algún personaje medianamente importante para cierto movimiento (que por fortuna para eso hay un índice) o porque empieces a crear tus propias ideas de que va suceder y regreses unas páginas atrás para fortalecer tu teoría.

Realmente este apartado y el siguiente son los más cortos por lo que ya he mencionado respecto a los personajes, estilo y argumento. Agregar algo más seria tratar de ofenderte querido/a lector/a, fingiendo que puedo añadir algo más a lo que ya he expuesto. Y yo respeto mucho a mis lectores.

Recomendación.
Si te gusta la fantasía es un imprescindible.
Si te gustan las sagas con principio y fin, esta es tu saga.
Si estás haciendo tiempo para lo nuevo de Canción de Hielo y Fuego, algún trabajo nuevo de Robin Hobb o a la espera de que Rothfuss acabe su trilogía, este libro te dará lo que quieres y mucho más (al menos que las crónicas del asesinos de reyes, seguro).
Si te gusta leer ficción.
Si quieres una lectura madura, pero en el sentido de su estructura y planteamiento bien hechos, esta es tu obra. Y aclaro eso, pues si buscas violencia grafica o sexo desmedido (o a lo que están acostumbrándonos recientemente otras sagas) no te acerques. No te dejara satisfacción alguna.
Y básicamente, si te gusta leer, tienes que leer no solo el imperio final, sino todo nacidos de la bruma.

5 de 5 Kai´s posibles o un 10 en la escala Kaifan del 1 al 10 para medir algo se lleva el imperio final de Brandon Sanderson.

Eso sería todo por mi parte. Simplemente me gustaría aclarar que esta es mi opinión. Si tú estás de acuerdo o en desacuerdo conmigo, es válido. Tú opinión es bienvenida siempre y cuando sea expresada de manera asertiva

Un saludo a la distancia de parte de su compañero de letras y lecturas, Kaifan.

lunes, 14 de agosto de 2017

Una breve opinión: La vida misma

Titulo: La vida misma
Autor: Paco Ignacio Taibo II
Género: Novela, Ficción
Clasificación: Realismo, novela policiaca, novela negra.
Páginas: 219
Editorial: Joaquín Mortiz

Lo que dice en la contraportada:
José Daniel Fierro, cincuentón escritor de novelas policiaca, se encuentra de repente trasmutado en el Jefe fierro de la policía municipal de santa Ana, una población norteña con ayuntamiento de izquierda cercado por la ofensiva priista. ¿Va a poder resolver el asesinato de una fotógrafa estadounidense con la misma facilidad con la que escribe un libro? ¿Cómo se metió en esta locura?, se pregunta mientras trata de quitarse de encima a judiciales y pistoleros de los caciques.

Argumento.
Esta es una historia sencilla, aparentemente. Como nos tiene acostumbrados el maestro Taibo II. El “jefe” Fierro es un novelista cincuentón que escribe con tanto cuidado al detalle sus novelas policiacas que, algunas personas de altos vuelos del gobierno de una población del norte de México, Santa Ana (ficticia aunque suene muy real), creen que el Jefe en verdad sabe del tema, y le piden que se vuelva la cabeza de la policía municipal, en un movimiento que sabe a desesperación por la cantidad de jefes muertos y a treta política para frenar al PRI (partido tristemente real y poderoso del país). Y es de este modo, que el jefe, eso sí con los pantalones bien puestos, asume el cargo pese a que el mismo sabe que probablemente no de el ancho y que a su mujer le dijo que si se iba, se fuera preparando para el divorcio. Como expuse al inicio del párrafo, es una premisa realmente sencilla, que Taibo II ejecuta de forma magistral, no sólo en el género (novela negra), sino al retratar lo que es, esta perra vida misma, tan irrisoria como ella sola y a veces tan cabrona. No estoy del todo seguro, por el tiempo de la novela, porque internet no lo tiene todo y sus referencias son más bien ambiguas pero, me parece que este es el debut del jefe Fierro y que aparece en otras novelas, aunque como he mencionado, no estoy seguro.

Personajes.
Aquí tenemos uno de los grandes de “la negra”, y donde más brilla su grandeza es en la creación de los personajes y su caracterización. Aunque, como suele suceder en el género, los secundarios son sólo una parte para mostrar cómo es nuestro protagonista, vaya como los planetas girando alrededor del sol, en este caso, aunque no se pierde del todo, nos encontramos ante segundones de primera y que sin ellos la trama no sería igual.

Primero tenemos al cuerpo de policía del pueblo: Barrientos, que es la mano derecha de Fierro (y antecesores) así como subjefe de la policía, también apodado “ciego”, el cual tiene el apodo por ser un tirador de excepcional precisión. Merenciano “greñas”, uno de los policías que siempre esta de un lado a otro haciendo rondas en el pueblo en la patrulla que es un Volkswagen. Luix Lomáx, también conocido como “el popochas” el último miembro del cuerpo que se encarga de hacer rondas también en el pueblo. Todos ellos tienen un toque peculiar y dan momentos, si bien quizá no memorables y entrañables para todos, si muy divertidos. Por ejemplo, cuando el ciego le suelta a bote pronto al jefe que, ya que en el pueblo dicen que es puto, tienen que irse con las putas del sindicato (que son las que les tocan a los buenos, a la izquierda política). También esta ese momento en que les están tomando una foro, el fotógrafo manda a callar al popochas, este le revira de manera soez y el fotógrafo ya le iba a dar una paliza. Son detalles así, los que les dan vida a estos personajes y los vuelven sin lugar a dudas, creíbles pues muchas veces, al calor de la confianza, así somos. Y no sólo me refiero al hablar, el cómo “se desenvuelven” es natural y se puede sentir, apego hacía ellos, por esta firmeza en mantener a cada personaje en su papel.

El presidente municipal, Benjamín Correa es un caso curioso. Pese a ser un político, da la impresión de tener buenas intenciones y es transparente en todo momento con el Jefe Fierro. Llegando al punto de que en más de una ocasión el jefe acude a él para preguntarle cómo funciona tal o cual situación o simplemente para tomar una copa y mirar a la nada sintiéndose pequeños ante todo el desastre que ha dejado la fuerza política al mando. Pese al papel que tiene, el presi Correa es grato y su intervención de principio a fin, sirve para dar contexto no sólo como personaje, sino para la situación del ficticio pueblo.

Los locutores de la radio de Santa Ana, Canales y Fritz. Dos bribones que se llevan bastante bien a pesar de parecer que tienen algunos peculiares desacuerdos o diferencias. Canales con clara inclinación por la izquierda política y apoyando en todo lo que puede al jefe, a su manera, al ser la voz del pueblo y Fritz, bueno, también entra al juego pero de una manera más “discreta”.

Antagonistas hay diversos, desde los caciques, matones y pistoleros, líderes sindicales y más gente coludida con el poder y generando una rancia coalición, algo obvia, pero no en el mal sentido, sino porque se retrata, de una manera fiel a este tipo de personajes. Tomados de la realidad, para ser novelizados.

Finalmente, el alma del libro, el jefe Fierro o JD (José Daniel). Como en la buena “negra”, el personaje se lleva la trama. Desde momentos cómicos en los diálogos, instantes de cavilación en las que se equipara la ficción de sus novelas con la asquerosa realidad hasta momentos de genuino valor como detener a gente intocable de la mafia del poder de Santa Ana. Es un personaje vivo y entrañable por muchas cosas. Finalmente, aunque no los haya comúnmente, Fierro es un héroe. Hace lo que cree correcto (no para él, sino social y moralmente), juega sus cartas de manera honrada y en ningún momento se muestra haciendo una triquiñuela que si hacen los antagonistas de la novela. Al final, lo que pesa en esta novela con el jefe Fierro y me hace encasillarlo como héroe (más que en la saga Belascoaran, por ejemplo), es esta manía de Taibo II de que todo lo de la izquierda es bueno (cosa que ya menciono brevemente en Héroes convocados) y eso juega mucho aquí. Dejando de lado ideologías políticas (o apatías), José Daniel Fierro es sin duda un personaje cuidadosamente construido. Desde su trasfondo, como se desenvuelve y crece en la novela y mantiene el personaje, hasta sus emociones y pensamientos. Digamos que sin problemas, este bien podría ser un personaje entrañable como Poirot (porque para Holmes, ya está Belascoaran).



Estilo.
La maquetación de mi edición es básicamente la esperada de una versión económica de tapa blanda de bolsillo. Una portada alusiva al tema y lugar (Un sombrero tipo “texana” y un par de pistolas con una pared derruida y sucia de fondo), las ya conocidas hojas color hueso y la tinta negra para las letras. La novela consta de 63 capítulos (que a la usanza clásica, cada uno tiene título y es delimitado por su número arábigo) y es narrada en tres partes: Los capítulos “comunes” que nos narran el “presente” de JD. Notas para el ayuntamiento rojo de Santa Ana, José Daniel Fierro (pues en la ficción, el Jefe escribe sus anotaciones del lugar), que es una forma breve y concisa para que el jefe (y nosotros lectores) nos empapemos del pasado de Santa Ana y todo su acontecer. Querida Ana, son breves cartas que el Jefe escribe a su mujer, que sigue en la capital, donde le externa todo tipo de cosas en las que piensa. Desde miedos, hasta añoranzas y más. Los dos últimos son narrados en primera persona mientras que los capítulos del presente están narrados en tercera persona. Una manera muy astuta de meter diversos tipos de narración sin perder el hilo de nada, sino enriqueciendo la trama (el presente) de una forma muy bien llevada y que se disfruta.

En cuanto a la narrativa y prosa de Taibo II, bueno, a estas alturas no es secreto que los Taibo para mi son un sinónimo de el buen redactar una historia apasionante y que atrapa. Esta no es la excepción. Algo que me gusta mucho, es el contraste entre el Jefe y todo lo demás. Hablamos de que él es un hombre de pensar, de analizar las cosas, y por ejemplo, su equipo son personas de acción y acostumbradas a ciertas cosas (como por ejemplo, jamás hacerle alboroto a alguien con influencia o poder político), y esto se refleja en cosas tan vánales como, la manera en que están estructurados los diálogos hasta las cartas para Ana o las notas del ayuntamiento. Pasando de un renglón al otro de ser un erudito a expresarse de la manera más vulgar. El estilo de Taibo II es fuerte y se hace presente, y no sólo eso, sino que además te permite compenetrarte con los personajes y sentirte más cercano al mundo literario que te narra (o en este caso al pueblo de Santa Ana). Y como curiosidad, pese a ser ficción y tener un ambiente realista (contradictorio sin duda), salvo que un novelista sea jefe de policía, y una que otra suerte de esquivar balas, lo demás se siente genuinamente real, como la vida misma.

Desarrollo.
El como fluye la narración, en cuanto a tiempo y espacio, se siente solido. Correcto vaya. Las cartas y las anotaciones sobre al ayuntamiento son una estrategia astuta para situar a la perfección en tiempo y espacio al lector. Y en los demás capítulos, la progresión aunque no sigue a rajatabla un periodo (digamos no vemos el lunes a viernes del Jefe, sino su viernes y el martes de la semana que entra, por poner un ejemplo burdo y práctico), se siente real y aporta mucho, para entender como JD se hace de un lugar en la comunidad y entre su gente. Y todo esto en un periodo corto de tiempo pues, de otra manera aunque simple pero aun así muy acertada, el jefe “vive” en un cuarto de Hotel, pues, todos saben que está de paso, ya sea porque le quiten el cargo, porque huya o porque terminen matándolo.

Respecto a cómo se desenvuelve la trama, lo hace de un modo, muy fluido y a un ritmo atinado. Especialmente en lo que viene a ser la introducción y el nudo de la obra. El final es un poco más trepidante y vamos de un lado a otro, pero esto no lo hace malo. Por el contrario, considero adecuado que no puede narrarse al mismo ritmo una disputa domestica que un misterioso asesinato sumamente violento y que atenta contra todo lo bueno del pueblo. La narración en ninguna parte ni en ningún momento se siente floja o que decaiga, pese a que tratar de armar el pasado no es lo mismo que una lluvia de balas, pero aun así, Taibo II tiene la mano para ir mostrándonos cada secuencia de una forma que atrapa. Le juega mucho a su favor que los capítulos no sean de 50 páginas, que sea una novela corta y que, finalmente su formato capitular permite tomar y retomar de una manera accesible, que sólo se logra además, gracias a la excelente narrativa.

Recomendación.
La vida misma es un digno representante de la novela negra. Ya sea de forma mundial o a nivel nacional, es un libro que por lo menos debe ser leído por cualquier fan de “la negra”, eso sí, después de la saga de Belascoaran (en mi humilde opinión la mejor representante del genero a nivel nacional).
Para iniciarse en la novela negra, este es un buen punto de partida (sólo después de “Días de combate).
Si quieres algo ligero (en extensión), o leer entre libros, esta obra es “tu gallo”.
Si te llama la atención la literatura que toma por escenario México o latinoamerica, esta novela te gustara. Si eres de acá, también te va gustar. Intuyo que gustara y disgustara más a la raza mexicana, pero aun así, dale una oportunidad.
Hago una aclaración y advertencia como en Héroes convocados, aunque más ligera. Si lo tuyo no es la política y no te gusta que tenga que ver (ni aunque sea poquito), si no crees en lo blanco y negro o si te molesta la izquierda, puede que este libro no te agrade del todo.
Si eres un lector que le cuesta trabajo leer o conoces a alguien así, este libro te caerá de perlas, ya sea para ti o para regalar.
Y la típica advertencia, pese a los temas, no creo que un adolescente (15 años en adelante) tenga dificultad o requiera ser supervisado cuando lo lee. A los más jóvenes igual y no les gusta, pero bueno, eso no quita que no vaya dirigido a ellos.

4 de 5 Kai´s posibles o un 8.5 en la escala Kaifan del 1 al 10 para medir algo se lleva esta novela, La vida misma, de Paco Ignacio Taibo II, uno de mis cinco libros favoritos de este año 2017.

Eso sería todo por mi parte. Simplemente me gustaría aclarar que esta es mi opinión. Si tú estás de acuerdo o en desacuerdo conmigo, es válido. Tú opinión es bienvenida siempre y cuando sea expresada de manera asertiva

Un saludo a la distancia de parte de su compañero de letras y lecturas, Kaifan.

lunes, 7 de agosto de 2017

Una breve opinión: Malasuerte en Tijuana.

Titulo: Malasuerte en Tijuana
Autor: Hilario Peña
Género: Novela, Ficción
Clasificación: Novela negra, realismo
Páginas: 156
Editorial: Grijalbo Mondadori

Lo que dice en la contraportada:
Malasuerte es dueño de un gallo de pelea desnutrido, unas cuantas cintas de música norteña, un encendedor, una grabadora descompuesta, una baraja española completa, otra francesa incompleta, una camisa de seda, un gato hidráulico y un juego de llaves y dados que supuestamente le había regalado un tío suyo. Su sobrenombre se debe a que su cabello es de color rojo, mientras que su voz, la cual le sirve para presumir a los cuatro vientos que es: feo pero de buen cuerpo, suena como si trajera grava atorada en la garganta. En este libro atestiguaremos cómo Malasuerte huye de su pueblo ubicado en la sierra de Sinaloa, luego de un violento altercado con la mafia local, hacia Tijuana, donde comenzará a forjar su reputación como el mejor detective privado de la ciudad. Malasuerte en Tijuana es una estupenda novela sobre una realidad cruda, brutal y desesperanzadora: la frontera norte de México.

Argumento.
Malasuerte en Tijuana nos pondrá como espectadores de algunos de los años más difíciles de Tomas (también conocido como malasuerte) y el cómo inicia su carrera (y aquí quiero enfatizar esto), no como detective, sino como “solucionador de problemas” (por verme elegante), cosa que el mismo personaje menciona en la trama. Que se pueda confundir me parece lógico, pues el personaje “resuelve misterios”, pero no es en ningún momento llamado detective ni mucho menos. Y aun así, esto no hace que sea una mala lectura o que se mienta, de ninguna manera. Al leer la obra y “crecer” con el personaje, nos daremos cuenta de que su origen humilde de campo y la precaria educación, juegan perfectamente con la visión del mundo del personaje y como nos es narrada. Este libro forma parte de una “trilogía” (que asumo es al estilo de la del zurdo Mendieta, de Elmer Mendoza. Trasmitir una ligera sensación de continuidad y tener un “orden”, pero, “aparentemente” no hay continuidad directa), siendo “El infierno puede esperar” y “La mujer de los hermanos Reyna” los libros que le siguen. Retomando el punto, iniciamos la travesía en Sinaloa y el porqué el protagonista se va de su tierra, para, llegar a Tijuana y empezar a forjarse esta reputación de “resuelve problemas”. Es un libro corto, lo mismo que la historia, pues finalmente se trata de “el origen” del personaje y como es que ha llegado hasta “este” camino. En muchas novelas de cualquier género es así, esta no es la excepción.

Personajes.
Aunque hay realmente muchos y vaya que destacan, pues el autor se esfuerza en dotarlos en pocas líneas de personalidades, ya sea estrambóticas o creíbles, realmente ninguno tendrá más peso en la historia que el mismo Malasuerte.
Y cuando hablo de raros o personajes creíbles, hablo enserio. Tenemos por ejemplo al dueño de una torteria que, en su juventud fue luchador y un día, le revienta la boca a nuestro protagonista y lo manda al hospital. Eso es un capitulo. En otro tenemos a un homosexual que en algún momento de la trama, hace de compañero de Malasuerte y a pesar de ser, abiertamente homosexual y amanerado, se comporta como un caballero, cual debe de ser, pese a ser una ficha del ambiente gay. También está la hija de un narco local, que tiene una “terrible” enfermedad y pese a estar en lo más alto de la escala social, lo único que desea es ser amada, como persona y como mujer. Y hay muchos más de donde escoger y que en un par de líneas podría seguir describiendo burda y brevemente, pero no. Uno de los puntos fuertes de la obra (siendo un disidente en el género, al menos en el ámbito Mexicano), son todos los secundarios, que vamos, siendo la mayoría de ellos intrascendentes y meros peones para hilar una trama y llevarnos de un lado a otro, su variedad les da muchos puntos. Y pecando de ser insistente, son uno de los puntos fuertes de la novela.
El único personaje que nos va a interesar, es malasuerte, el cual, me deja con sentimientos encontrados. No me parece irreal, pero no me convence. No niego que existan “canijos” como nos lo plantea Peña con malasuerte, pero, hay veces en que el protagonista es tan seco que sigues leyendo por curiosidad, más que por un genuino interés. Sé que suena contradictorio, pero no podemos fingir (aquí no, lector, aquí no) no es lo mismo “leer para ver qué sucede” a “no puedo esperar a ver que sigue”. Peña nuevamente transgrede el estilo del género, pero, esta vez de una forma poco atinada. Malasuerte no es un mal personaje, pero tampoco es nada memorable. A lo sumo parece alguien perseguido por la desgracia, pero, de allí no vamos a pasar. El mayor acierto que le veo, es que el personaje (una vez más, haciendo a un lado los estereotipos de “la negra”) no se la pasa penando o cuestionándose temas profundos de la vida, para nada. Acá tenemos una frase que le hace total justicia a la “mente” del personaje: como venga. Así es malasuerte, lo bueno y lo malo lo toma al vuelo y hace lo que puede con lo que tiene, pero, al final, procura hacer lo que quiere.

Estilo.
Al ser narrado en primera persona, se entiende que las palabras y el estilo de narración sean simples, en esencia, pues estamos hablando de alguien (malasuerte) que las verdaderas enseñanzas de la vida las recibe desde vagabundos hasta patrones de clubs de desnudistas y bailes eróticos. En ningún momento se siente de otro modo. Y ojo, que la narrativa “sea humilde” no la hace mala, por el contrario, da credibilidad. Serie disonante que una persona de pueblo, del campo, te hable francés o se aviente palabritas o sinónimos rebuscados y rimbombantes. Hilario Peña merece una ovación de pie y una ronda de aplausos por mantener en papel al personaje, y no por eso hacerte difícil la lectura. Otro gran acierto no sólo a nivel escritura, sino a nivel de personaje, trama y demás.

En cuanto a la maquetación, no hay nada que destacar. Es una edición de lo más sencilla la que tengo en mis manos. Tapa blanda, la típica calidad de hojas con su característico color hueso y letras color negro. Un uso adecuado de cursivas para fechas, lugares o palabras en otros idiomas (que apenas llegamos a ver) al igual que el manejo de negritas para enfatizar “sucesos” muy puntuales y nada más. Dividido en dos partes: Sinaloa y hasta nunca pollita. Cada parte dividida por capítulos sin título y enumerados por los amados números arábigos, incluso en el formato lo mantuvo simple el autor. Es considero, una clase de cómo mantener en sintonía tu narración, con los personajes, el mundo que muestras al lector e incluso mantener la armonía hasta en cómo esta maquetada tu obra.

Desarrollo.
Aunque existe el uso de fechas o se señalan momentos, la verdad es que no me quedo con la sensación de progresión del tiempo. Aunque se menciona, por ejemplo, cuánto tiempo se fue malasuerte de Sinaloa, yo no sabría decir cuánto tiempo (de acuerdo al universo literario) llego a pasar. Este es probablemente un problema, para el lector más quisquilloso o que espera que la novela negra, se ciña más a ese hermano suyo que es la policiaca, pero no. Del mismo modo, los “casos” (o problemas, que debe resolver malasuerte) son muy entretenidos y dan una imagen medianamente vivida de lo que debe ser una ciudad como Tijuana o algún pueblo pequeño de algún municipio olvidado de Sinaloa. No en vano me deshice es elogios inclusive por sus personajes incidentales, pero la verdad, es que nada de eso importa. Claro que hay una trama (seguir las andanzas de malsuerte) y claro que hay un desarrollo de la misma (que malsuerte pase a ser un muchacho de pueblo cabrón y ya a ser un canijo de ciudad), pero realmente, es sólo para guiarnos en los episodios memorables del personaje y nada más. Uno recuerda las hábiles deducciones de Sherlock Holmes, pero, rara vez se recuerda a los personajes o sucesos involucrados en la misma. Y si, se que puede ser fuerte mi declaración, pero Holmes es más recordado por el estudio en escarlata, y no por los personajes o sucesos en sí que acontecen en esa obra. La trama me temo, es el personaje golpeado de esta obra.
Por otro lado, eso no significa que el desarrollo en cuanto a la narrativa sea malo. Este es un libro corto que se disfruta y que bien puedes leer de forma alegra incluso en el transporte público o hasta en una escapada al baño de tu oficina (perdón, cubículo, caballeriza) de Godínez. La estructura capitular y el uso tan libre y sencillo de las palabras en la narrativa te lo permiten íntegramente. Algo muy positivo en estos tiempos convulsivos. Leer no siempre es grato o fácil, pero con esta novela, por lo menos es práctico y se lee en una semana (si lo haces en intervalos), y exagero con ese tiempo, pues debe ser menos.

Recomendación.
Esta es una obra de novela negra, que no diría que sea imprescindible si tu eres lector de “la negra” mundial, pero si te gusta algo más local (y eres mexicano, obviamente), no puedes dejar pasar esta novela (y en mi caso, seguir los “pasos/libros” de Hilario Peña).
Si quieres leer algo ambientado en México, de corte realista y que no tenga en cada párrafo una alusión al narcotráfico (desde matanzas, desaparecidos, carteles, drogas o corridos) esta es una opción. No voy a mentir, si hay de vez en cuando una situación emparejada al tema (como una banda que toca corridos en la vecindad de mala suerte, o un vecinito de azotea que narcomenudea u otros que tienen de plano allí el laboratorio), pero esto no es el eje central de la historia. De (haciendo un supuesto) 10 andanzas, 2 son relacionadas a este tema.
Si quieres una lectura ágil y que te permita retomarla sin problemas, sin duda esta es tu opción.
Si estas buscando adentrarte a la literatura, pero a veces vez los libros de más de 600 hojas y piensas “quien tiene tiempo para eso”, no sudes más, las 156 páginas de Malasuerte en Tijuana se leen como tu periódico diario o tu hora (y me veo conservador) de redes sociales, y créeme, este libro se disfruta más que los tests de que fruta eres o los encabezados amarillistas que tratan de ser hilarantes e informativos a la vez.
Si te gusta la novela negra en general o el realismo, merece una oportunidad.
Finalmente, la advertencia, este libro no es para menores de edad, y si cae en manos de alguno (que espero sea mayor de 15 años, aunque francamente este libro se queda infantil ante la realidad), con la adecuada supervisión de un adulto sería suficiente para seguir en la lectura.

3.5 de 5 Kai´s posibles o un 7.5 en la escala Kaifan del 1 al 10 para medir algo se lleva Malsuerte en Tijuana, de Hilario Peña.

Eso sería todo por mi parte. Simplemente me gustaría aclarar que esta es mi opinión. Si tú estás de acuerdo o en desacuerdo conmigo, es válido. Tú opinión es bienvenida siempre y cuando sea expresada de manera asertiva

Un saludo a la distancia de parte de su compañero de letras y lecturas, Kaifan.