Lirica libre, el lugar de las letras de un escritor novel que día a día, trata de ser mejor...

Esta es la historia de un hombre que continua luchando contra su destino... Y confia en que vencera.

jueves, 16 de noviembre de 2017

Una (definitivamente nada) breve opinión: Elantris

Titulo: Elantris
Autor: Brandon Sanderson
Género: Fantasía
Clasificación: Ficción
Páginas: 640
Editorial: Ediciones B
Año de publicación: 2005
Saga: Es un libro auto conclusivo. Sin embargo, Sanderson escribió un relato corto (The hope of Elantris), que por sugerencia del autor, lo ideal es leerlo una vez leído Elantris, el cual podemos encontrar de forma gratuita en el sitio del autor (acá abajo pongo el enlace)
https://brandonsanderson.com/elantris-the-hope-of-elantris/

Lo que dice en la contraportada:
La ciudad de Elantris, poderosa y bella capital de Arelon, había sido llamada la "ciudad de los dioses". Antaño famosa sede de inmortales, un lugar repleto de poderosa magia, Elantris ha caído en desgracia. Ahora sólo acoge a los nuevos "muertos en vida", postrados en una insufrible "no-vida" tras una misteriosa y terrible Transformación.

Un matrimonio de estado destinado a unir los dos reinos de Arelon y Teod se frustra, ya que el novio, Raoden, el príncipe de Arelon, sufre inesperadamente la Transformación y se convierte en un "muerto en vida" obligado a refugiarse en Elantris. Su reciente esposa, la princesa Sarene de Teod, creyéndole muerto, se ve obligada a incorporarse a la vida de Arelon y su nueva capital Kae, a la que aporta un nuevo elemento: la novedad y, tal vez, el caos.

Mientras, el embajador y alto sacerdote de otro reino vecino, Fjordell, va a usar su todopoderosa religión y su habilidad política como manipulador de seres humanos para intentar dominar los dos reinos de Arelod y Teod, con el propósito de someterlos a su emperador y su dios.

Elantris es amena, llena de sorpresas y centrada en personajes que interesan al lector. Una sorprendente bocanada de aire fresco, una rara novedad de la mejor fantasía épica con una historia completa y magistralmente satisfactoria en un único volumen.

Este formato irá mejorando con el tiempo, pero en general, podemos dividirlo de este modo:

Argumento.
“La eternidad termino hace diez años”. De esta manera se nos plantea la pregunta central de la trama. ¿Cómo es que una ciudad que era habitada por seres equiparables a dioses pudo caer en desgracia? Una premisa que por sí sola atrapa, y bastante. Aunado a este argumento, tendremos la oportunidad de meternos en una intriga política, que me recuerda vagamente a como nos han contado que se manejaba en los viejos imperios (como Roma, por citar un ejemplo), todo esto a cargo de dos personajes, pero dividido en la aproximación a esta treta. Por un lado veremos las cuestiones religiosas y aparentemente morales de este tema político siendo llevado de una manera, medianamente visible. En la otra parte veremos el juego desde una perspectiva más social tomando en cuenta el beneficio para el pueblo y jugado deliciosamente como cualquier intriga del genero. En este caso no sólo hablo de quien ostenta el poder y como quitárselo o dominarlo, sino de cuestiones como tratar de manipular a líderes o pueblo para aceptar determinadas ideas, intentar adoctrinar de manera sutil en temas religiosos, jerarquías trastocadas por la ambición. Tú pide y en este aspecto, Elantris te lo dará, querido/a lector/a constante. Y pese a todo hay momentos para reír con comentarios u observaciones hilarantes de ciertos personajes, muestras de afecto o romance que dejan claro que el amor tiene más de una forma de hacerse camino y claro, también hay acción y misterio (¿recuerdas que la eternidad termino hace diez años? Pues bien, esa es la dosis de misterio, por decir lo menos revelador). Está novela es sin lugar a dudas, uno de los trabajos más ambiciosos que he leído en muchos años. Desde el proceso de crear el sistema mágico, la caracterización de los personajes y como el autor da giros de tuerca a la trama, y no me extraña que sea así. Elantris es la primera novela de Sanderson en ser publicada y sin duda es uno de los mejores debuts literarios que he tenido la oportunidad de leer en mi vida. Muchos autores (de todo género, no sólo fantasía) con su primera novela dejan el listón en un nivel moderado y posteriormente se superan con “esa obra cumbre que todos debemos leer de X o Y autor/a”. Pues bien, este no es el caso, Elantris sin temor alguno podría ser la obra insignia de Sanderson, y si no lo es, deja el listón muy, muy alto.

Personajes.
Hay muchos personajes importantes a lo largo de la novela, pero los principales son tres.
Raoden es el primer protagonista con el que nos encontramos. Príncipe de Arelon, rey en espera al trono. Persona amada por todos sus ciudadanos, respetado por sus subordinados y admirado por sus colegas. Raoden tiene una vida perfecta, hasta que la Shaod (la “enfermedad” que destruyo la eternidad en Elantris) se posa en él, marcándolo. De este modo es reportado como muerto y echado como despojo a la ciudad maldita (antes radiante) de Elantris. Todo esto nos es dicho en el primer capítulo (tranquilo/a lector/a constante, yo no revelo cosas vitales de la trama, eso es feo), sirviendo de base para presentar la personalidad de Raoden. Pese al cambio tan drástico en su vida, Raoden es un hombre optimista, siempre en busca de un propósito o un sentido y con una voluntad férrea que algunos de los guerreros más fuertes o famosos envidiarían. No importa que, confiando en su intelecto y perseverancia, el príncipe no claudica y si se topa con algo inamovible, no trata de empujarlo, lo rodea, es astuto vaya. Inteligencia, astucia y perseverancia son una combinación ganadora en cualquier situación pero, especialmente en las más desesperadas. Aunado a esto, Raoden es carismático, lo que le permite llegar a las personas, y aun más importante que eso, el cree en la gente. No tiene ese carisma falso de político, tiene el carisma que sólo se puede adquirir si se tiene fe en la gente. En pocas palabras, lo que para la mayoría sería el fin, para Raoden es un desafío, sin duda el más grande, pero nada que le amedrente. El príncipe es sin duda un personaje carismático y entrañable, dentro y fuera de las páginas, tanto sus actos como lo que los otros personajes ven o comentan sobre su persona afianzan esas ideas. Y de esta manera, Sanderson lo dota de una personalidad cautivadora y de una caracterización sorprendentemente coherente. Y es una sorpresa, pues el protagonista optimista hasta en las peores circunstancias es un recurso bastante utilizado en la literatura (y cualquier obra de ficción hoy en día), y aun así, es desde este momento que Sanderson da los giros pertinentes a los clichés para convertirlos en algo novedoso sin llegar a ser extraño para el lector. Que baste para sustentar esto, la breve descripción que he hecho de Raoden y se compare contra los estereotipos y sus respectivos estigmas (optimista pero estúpido, optimista especialmente al borde la muerte o ante una situación de muerte, optimista porque confía en exceso en sus habilidades o porque ya se nos dice que nada ni nadie lo detiene, etc), para dar fe de cómo Sanderson rompe esto.

Al lado de Raoden, tendremos a Galladon, un misterioso habitante de Elantris que antes pertenecía al país de Duladel. El dula es opuesto en muchas cosas a Raoden. De constitución física es fuerte, a diferencia del delgado príncipe, y se describe como una persona más alta y de un tono de piel más obscuro (con todo y el deterioro provocado por la Shaod). En cuanto a su personalidad, Galladon cuestiona todo, y realmente más que pesimista, se deja abatir por una realidad abismal, por lo que poco hace por modificar su estado de paría y apestado, mismo estado de cualquier persona arrojada al olvido de Elantris. Más que un dúo cómico, Galladon y Raoden forjan un extraño compañerismo de estira y afloja, que nunca es cansado. Forman una dualidad peculiar al ser Galladon una parte neutra, tirando ligeramente al negativismo, frente a un Raoden positivo en exceso para sus circunstancias. El dula es un personaje que conforme avanza la historia, se da a querer por muchas razones. Ya sea por como se desarrolla su persona, al entender su pasado, por mera empatía o simplemente por la dupla que forma con el príncipe. Galladon es un personaje que en un principio cumple, tanto para el lector como para su compañero de penas, para después volverse un personaje querido, nuevamente, dentro y fuera del papel. Todo esto, le dota de una personalidad coherente y muy humana, por eso justamente con el dije que se puede empatizar, dotándolo así de vida.

Hrathen es el segundo personaje principal de los tres que me gustaría abordar. El es un sacerdote/monje de alto rango. Cree en Jaddeth (que es una de dos vertientes religiosas que existen en este mundo, nacida del Shu-Keseg, pero que se bifurcan en un punto. Digamos que es “similar” a lo que sucede con cristianos, judíos y católicos, por ejemplo), y su misión es convertir a todo Arelon a la fe del Shu-Dereth, y en un plazo de unos meses. La caracterización de Hrathen es sin duda uno de los trabajos mejor logrados (y en el cual, si se me permite, lo veo como la base de lo que sería Sazed), pues es un hombre de fe con un rango alto, y aun así, sus modos, su discurso y sus ideas, siempre serán impulsadas de una forma racional. Es tal el grado de esto, que él decide por medios políticos, convertir al pueblo, en vez de optar por hacerlo mediante muestras de fanatismo. Hrathen es un personaje sumamente racional, calculador como pocos, sumamente inteligente y muy astuto. Todo esto sin llegar a ser maquiavélico o un fanático, es aquí donde pone los puntos Sanderson y nos muestra a un hombre que cree en lo que tiene que hacer, pero cuestiona de manera honesta la fe que profesa. Y todo esto por ser más racional que otra cosa. Si cambias la fe, por los sentimientos, tienes en tus manos a casi cualquier persona con la que te puedas topar en estos días que tratan de imponer barreras o razones a lo que únicamente deberían sentir y así aceptar. La comparación puede parecer errada, pero no. Creo que es justa y con eso tenemos suficiente para entender que tan real es Hrathen a pesar de ser un personaje de ficción.

Con Hrathen tenemos a Dilaf, un sacerdote de menor rango destacado en Arelon desde hace tiempo. Dilaf es todo lo opuesto a Hrathen. Un fanático religioso que no duda en ningún momento que su fin justificara no solo los medios, sino los más atroces desenlaces. Estos dos personajes, son opuestos en casi todo y se desatara una interesante lucha de poder interno. Y finalmente, tiene mucho sentido. Al momento de decidir a quién seguir, ¿no sería lo sensato marchar tras el más devoto? ¿Lo correcto sería ir junto al de mayor rango? ¿No sería mejor dejarse guiar por el que busca el bien común? ¿Cuál es ese bien común, el de la sociedad o lo que dicta mi fe? Nuevamente, situaciones “simples”, de nuestro día a día que imprimen coherencia (dentro de sus delirios y ciego fanatismo) y realismo a la caracterización de Dilaf. El sacerdote no es un estereotipo como tal de la ficción, me temo que es más bien la peor cara de la gente sedienta de poder, por el motivo que sea que quiera obtener este poder. Sería fácil señalar que es un ejemplo claro de lo malo de la iglesia, pero me permito tener el valor de señalar que muchos líderes (políticos, de opinión, de cierto gremio de estudios, tu elige tu escenario, lector/a constante), son iguales o peores. Y tan bien estructurado esta Dilaf, que no puedes evitar sentir rechazo por sus ideas y su persona.

La última protagonista de la triada de principales de Elantris es Sarene, Aquí, hare el típico giro de tuerca (no sé ya si sea inesperado, porque básicamente cada dos o tres entradas hago cosas así), pues no hablaré primero de ella, en su lugar optare por empezar por algunos secundarios que están junto a ella.

Sarene es la princesa del reino de Teod, que está al otro lado del mar y es, junto al reino de Arelon, el único país que aun profesa la creencia hacía Domi, guiada por la vertiente del Shu-Korath. Al llegar al reino de Arelon, una semana antes de su compromiso (pactado como acuerdo más político que romántico) con el príncipe Raoden, termina en un punto muerto. Pues por este acuerdo nupcial, ella técnicamente ya es princesa de Arelon, pero no conoce a nadie en estas tierras. Al menos eso cree hasta que se encuentra con su tío Kiin. Hermano mayor de su padre, uno de los hombres más ricos del reino gracias a sus años de comerciante marino, excelente cocinero por sus tantos viajes por el mundo, y un hombretón de esos que tienen mucho cariño para dar. Con el entra en escena su familia. Daora, su esposa. Una mujer sumamente refinada, de gran belleza y que pese al porte destila cariño y cuidado. Sus dos hijos impetuosos y que siempre compiten entre si, por aquello de ser gemelos, Kaise y Daorn. Y dos hijos de Daora. Lukel (que debe tener la edad de Sarene y que acaba de casarse con una hermosa mujer llamada Jalla. Y, como dato “curioso” el era el mejor amigo de Raoden) y Adien, el cual extrañamente parece ausente siempre y todo el tiempo esta balbuceando datos al azar sobre distancias o curiosidades similares en el ámbito matemático. Todos ellos juegan papeles importantes dentro de la historia, de una u otra forma. Ya sea para esclarecer cosas del pasado, para dar apoyo a Sarene o simplemente para señalar “datos curiosos” que en unos capítulos más adelante pueden ser fundamentales. Fuera de eso son una familia muy unida, que recibe con sus brazos abiertos a Sarene. Dan un poco de humor a la novela, y tienen momentos realmente emotivos, tanto con Sarene como en solitario.

Iadon es el rey y padre del difunto esposo de Sarene, Raoden. Un mercader brillante, pero un rey terrible, en palabras de la “realeza” de Arelon. Títulos que solo pueden ostentar los más ricos, ya que, con mentalidad de comerciante, Iadon permite que la gente con dinero, tenga más poder, cosa que obviamente no agrada a muchos pero a otros encanta. Iadon es tolerado por que en algún momento se ira y permitirá que Raoden acceda al trono, o al menos así era hasta que el príncipe fallece. Es así como el rey se ve en más de un solo problema. Ya sea por el descontento social, las intrigas para que otros se hagan con el poder, su nueva “hija” Sarene y Hrathen tratando de volver a su gente a otra religión (y de este modo, en su contra). Iadon cumple su papel de ser lo que impide a cualquiera de los personajes obtener lo que quiere. No se ahonda realmente mucho en el, pero aun así tiene momentos importantes, que van más allá de solo ser un impedimento. El pero con su personaje, es como dije, cumple el papel, por lo que se siente que no esté tan desarrollado o trabajado como otros (como Kiin por ejemplo)

Junto a Sarene, tenemos a su seon (algo así como seres inteligentes y autónomos creados artificialmente por la vieja magia elantrina), Ashe (que significa luz/iluminación). El seon cumple dos funciones fundamentales, ser compañero y guardián de Sarene (no físicamente, sino como un consejero y cuidador), y ser el enlace con su padre, Eventeo. Ya que a través de los seones, las personas pueden hablar entre sí, sin importar la distancia, mientras ambos tengan seones. Es de este modo que Sarene por ejemplo, conoce a Raoden yendo más allá que sólo con cartas o acuerdos. Ashe funge un papel similar al de un acompañante porque no es la servidumbre. Esto se nota no solamente en que no se le den ordenes mundanas (por ejemplo, se le pide que de mensajes o “espié”, no que caliente el té), sino en que muchas veces, Sarene veladamente quiere saber su opinión o el mismo seon comenta que determinada acción no sería correcta o la más indicada. Además lo hace mostrando abiertamente su desaprobación o preocupación por Sarene. Es cuando interactúa con ella, y le aconseja o le da palabras de aliento, que podemos ver la relación que hay entre ellos dos. Incluso el seon tiene uno de los que, para mí, son los mejores diálogos que hay en la novela, al menos sobre el tema de las emociones. Al ser una creación elatrina, poco se sabe de Ashe, pero por cómo se expresa y el cariño que muestra por la princesa, se puede notar que es un ser con bastante sabiduría (adquirida por los años, aparentemente). Como nota extra, Ashe asumo que es otra base para lo que fue el personaje de Sazed (sí, lo sé. Escribo mucho de él, lo lamento, es mi favorito de todos los personajes de Sanderson).

Finalmente tenemos a la princesa Sarene (me dejo unos personajes más fuera, pero en honor a la verdad, no sé si sea correcto hablar de ellos, por aquello de mantener la trama en su lugar). La última de los 3 protagonistas de nuestra historia. Si de por si esto ya es largo, con Sarene podría llenar mínimo tres hojas, pero no temas querido/a lector/a constante, no lo haré… espero.
Iniciare aclarando que los tres personajes me gustaron mucho, pero el que más me gusto (no mi favorito, ese es Sazed. Perdón, Raoden), sin duda fue Sarene. Y aunque es mi opinión, suelo tratar de mantenerme neutral, pero esta vez no es el caso (a esto me refería cuando digo que en cada suspiro quiebro mis reglas). Podría dar muchas razones, pero creo que me centrare en dos o tres nada más. Primero que nada, el personaje de Sarene rompe muchísimos clichés de su género, de una forma u otra quiebra con fuerza los estereotipos. Por ejempló, Sarene es una mujer muy inteligente, sumamente racional y acostumbrada a la política (pues fue diplomática y algo equiparable a una embajadora antes de su compromiso), y con la política me refiero a todo el juego de artimañas y subterfugios que te encuentras en este medio, dotándole de una astucia formidable. En sus ratos de ocio ella seguía su instrucción, ya deja tu lo mental e intelectual que ni falta le haría, por voluntad Sarene sabe combatir excepcionalmente con la espada y conoce los alcances de su cuerpo. Raoden tiene bases de esgrima porque los demás nobles no la tienen, Hrathen sabe pelear por que en los monasterios de su fe se entrena también el cuerpo. Ellos lo ven como un Hobby o un deber, Sarene lo entiende como parte de su formación, un real equilibrio. Hasta aquí hemos quebrado el estereotipo de la dama en desgracia o la princesita noble débil o hueca. En cuanto a su persona, es sumamente realista con su situación, política, personal o social. No huye de nada, pero gracias a que se ocupa más en una cosa que en otra, no brinda la misma atención a todo. Es así como tenemos a una mujer fuerte, independiente y brillante, pero que le cuesta trabajo contactar con sus emociones. Y esto es vital, la diferencia entre la dificultad para hablar de las emociones y la negación sin razón para hacerlo son cosas kilométricamente opuestas. Y esto es algo hermoso. Ya que a través de esto, es como se rompe el estereotipo de esa mujer indomable con corazón de oro, o que es dura porque ha sido herida o que tiene otras prioridades como su carrera antes que sus emociones. Tú nombra el estereotipo, no de la literatura exclusivamente, sino de la mujer actual, y de una u otra forma, Sarene lo rompe. Lo que hace para mí que Sarene se lleve las palmas, es que su personaje no deja de ser sensible por ser fuerte, o que deje de ser femenino por ser dura, e inclusive no deja de ser divertida por tomar enserio el juego de la intriga o al planificar astutas artimañas. Sarene es un personaje sumamente balanceado en casi todos sus aspectos, lo que le dota de una personalidad arrolladora y de una caracterización indudablemente humana. Es más, lo que le quitaría realismo a su personaje, es que la mayoría de personas NO somos así de balanceados. Es gracias a estos tres puntos que considero a Sarene no únicamente el mejor personaje femenino de Sanderson, sino uno de los mejores de todo el género fantástico que he leído, pues con un solo personaje, se nos puede mostrar que a veces lo más importante es que seas leal a ti mismo y que la valentía no radica en imponerse, sino en hacer lo mejor para todos. Y aunque valor y lealtad pueden diferir, no significa que tengan que estar peleados. Definitivamente, si algo le pesa a como es retratada Sarene, es su imperfecta perfección.

Estilo.
Nos encontramos con una novela que cuenta con tres protagonistas: Raoden, Sarene y Hrathen. Cada uno en su mayoría contara con un capitulo propio para desarrollar parte de su trama, todo esto relatado a través del recurso del “narrador equisciente”. Es así que entenderemos como se siente cada personaje y como es su entorno o su compañía, pues se nos narrara lo que el protagonista en turno siente, piensa u observa. Y esta la mayor distinción entre el narrador de primera persona y el equisciente. En el primero, es el protagonista quien nos relata sus vivencias, en el segundo es “alguien” el que nos cuenta lo que sucede, aunque únicamente desde la perspectiva del protagonista en turno. Esta es la forma en que se desarrollara el libro en la mayoría de capítulos. Por los últimos, lo único que cambiara será “el personaje sobre el que se narra”, pero el estilo narrativo se mantendrá. Y de vez en cuando, inevitablemente los personajes se cruzaran, pero se mantendrá la visión del dueño de ese capítulo. Por ejemplo, si en el capítulo 30, que corresponde a Hrathen, este se cruza con Raoden, todo será narrado desde la visión del sacerdote. Finalmente, es de aplaudirse el trabajo de caracterización y como son representados y presentados ante el lector los personajes. Teniendo capítulos muy dinámicos con Sarene por ejemplo debido a todas las cosas que hace y algunos realmente pausados y dubitativos gracias al sacerdote y sus tantas formas de racionalizar una situación.

Es curioso, pues a continuación expondré algo que puede que suene contradictorio. Claramente se nota que este es el trabajo de un Sanderson primerizo, pero exuda ambición en todas sus páginas. La mano del autor se lee en cada página y es innegable que el esmero que le dedico esta grabado en cada palabra escrita en esta novela. No quiero ser zalamero e idolatrar de una forma que se sienta falsa como me lo parece que hacen con otros grandes autores (de todo género, sin ir lejos el editor de Sanderson al español a veces peca de eso, hasta la gente que hace los prólogos/introducciones a las obras primerizas de autores de la talla de Poe, Cortázar o Salgari), pero, en honor a la verdad, es esta ambición en querer abarcar tanto (desde el contenido de la obra, su desarrollo y el cuidado y detalle al sistema mágico o estructura social y religiosa), donde se nota claramente que es un trabajo para destacar y no ser sólo un autor revelación más en el género o en el mundo de la literatura. El estilo del autor desde esta obra se identifica en el acto, especialmente en capítulos relacionados a Raoden, por citar donde yo considero encontramos a ese Sanderson increíble de la actualidad. Donde se nota lo primerizo, me atrevería a decir que es en los primeros capítulos dedicados a Hrathen, y aun así son buenos. La prosa se mantiene clara y sencilla para cautivar al lector y aunque hay muchos términos (ya sea de otras lenguas o el sistema mágico) vagando en las paginas, el autor se las arregla para volverlos algo familiar, desde un simple “nota mental” del personaje en turno recordando los términos, hasta un útil glosario de los términos del AonDor, que es el sistema mágico base de la novela.

La maquetación de mi edición es la siguiente: tapa blanda, en la portada la imagen de un hombre en túnica roja y una mujer con una especie de vestido blanco dándose la espalda y de pie sobre lo que asumo es una torre y de fondo una triada de cúpulas. Tonos opacos predominan en su mayoría salvo un destacable azul cielo de fondo. Damos paso a la presentación de siempre, los agradecimientos y el mapa de una parte del mundo, que es donde suceden los hechos, pues Teod no aparece más que señalado en este, por ejemplo. La novela consta de: prologo, 63 capítulos divididos en 3 partes (la sombra de Elantris, el llamado de Elantris y el espíritu de Elantris, respectivamente), epilogo y el glosario referente al AonDor. Aquí si eche en falta una “base de datos” breve para tener presentes a todos los personajes que abarcan la novela, fuera de eso, la maquetación es muy buena y el cuidado que se tiene a los detalles, tales como el mapa o el glosario, son algo grato y que enriquece genuinamente la inmersión en la lectura y dotan de una mayor vida al mundo que Sanderson creó.

Desarrollo.
Aquí esta otra de esas señales que considero, obvian el carácter primerizo del autor. Y con eso en mente, no quiero que se preste para pensar que menosprecio la obra, para nada. Elantris desde ya me parece uno de los trabajos primerizos mejor logrados de todo lo que he leído en mi vida referente al mundo literario. Con esto como precedente, permíteme, lector/a constante, ahondar brevemente en la forma tan maravillosa en que Sanderson desenvuelve la trama ante sus lectores. La historia por parte de Sarene y Raoden es lo que en un principio va a atrapar al lector, pues la parte del sacerdote a ratos puede parecer demasiado parecido a la realidad (y ojo aquí, eso es un halago, es algo bueno que aunque sea una novela de fantasía me haga sentir que este tipo de personajes y los sucesos en los que se ven envueltos se sienten reales y los identifico), y esto lo vuelve a veces cansino. Más porque Hrathen es un personaje tan racional, que sus primeros capítulos van sobre la forma en que su mente divaga a manera concienzuda para trazar sus planes y crear las mejores estrategias. Aun así, en ningún momento se hace pesada la lectura, a lo sumo es más lenta y no por la mano del autor, sino por mi sincero desagrado a leer lo que comente hace unas líneas. Tanto inicio, como clímax y desenlace están perfectamente narrados e incluso cada uno de los 3 momentos va a la par de cada una de las 3 respectivas partes de la novela. Realmente en ningún momento se siente precipitada ninguna conclusión o suceso a lo largo de la historia, incluso los que son inesperados, son narrados de tal forma que se convierten en una sorpresa grata, ya sea porque no la viste venir o porque te parecerá un magistral giro de tuerca. Me gustaría prestar especial atención a puntos muy específicos. Para empezar, para ser una novela autoconclusiva, Sanderson a lo largo de toda ella se toma su tiempo para mostrarnos el mundo que ha inventado, de esta forma, el inicio no es tan lento como en otras obras (incluso, si se le compara a otras obras del mismo, Elantris destacaría por su ágil narrativa para mostrarte universo y leyes), gracias a esto y te permite ser partícipe de todo lo que sucede de una forma muchísimo más natural. En cuanto al desarrollo/clímax/mitad de la trama, es donde encontramos las mejores caracterizaciones de todos los personajes (secundarios y principales), algo sumamente grato y destacable de la obra, pues si de por si en principio llegan con fuerza, es en este punto donde se afianza su magnetismo con el lector o su rechazo. Son personajes que no te dejan indiferente, pues la narración les permite ampliar su personificación ante el lector. Finalmente, en el desenlace encontramos los mejores giros de la trama, siempre cuidados de que sean acordes (en su mayoría) al mundo en el que nos encontramos y lo que Sanderson previamente ha establecido. Ahora bien, aquí vienen los peros. En primera instancia, aunque las últimas páginas y epilogo no son malas, te dejan con ganas de saber más. Y en verdad no son malas o inconclusas o simples, pues en la última página esta uno de los discursos más profundos que he leído de la fantasía (los mejores están en las obras de Hobb, a mi gusto). Y aun así, te quedas con ganas de más, de tal vez dos o tres hojas más en las que brevemente te dieran un par de detalles más, pero bueno, eso es más capricho que honesta opinión de contenido literario. En segunda instancia, hay diversos puntos que no se terminan de cerrar o explicar, es aquí donde también notamos que esos cabos quedan sueltos gracias a que es una obra ambiciosa y primeriza. Queda pendiente ahondar en los monasterios de la fe de Jaddeth, sobre los seones o esos movimientos tan peculiares del Chayshan presentados por el personaje Shuden. Cabos sueltos, no sólo secundarios, sino algunos sin duda fundamentales para entender más del mundo y sus razones. Inclusive en las paginas finales se hace un simpático guiño a como esto y otros cuantos misterios más, no se terminan por resolver. Aun así, Elantris es algo que se disfruta, por la menar en que es narrada, por el seguimiento que se da a tan carismáticos y entrañables personajes y sobre todo porque tiene un ritmo genuinamente increíble, pocas obras “que se levantan en solitario” deben de tener este toque.

Recomendación.
Una recomendación fuera del tono de las demás. Sin duda, debes leer a Brandon Sanderson si disfrutas la literatura de ficción. Es así de simple. Es un autor que merece mucho la pena, cualquiera de sus obras (al menos hasta ahora, todas las que he leído), es garantía de dinero bien gastado y tiempo bien invertido.

Si eres un lector que ya no quiere lecturas juveniles, pero tampoco quiere polvorientos tratados políticos, creo que en esta novela encuentras el justo medio.
Para ti que te gusta la literatura fantástica, sin duda debes tener este libro, si no en tus estanterías, por lo menos por un tiempo en tus manos (y que ese tiempo sea el que tardes en leer la novela, por favor).
Si quieres adentrar a un adulto (de 18 o 21 años, dependiendo de en donde vivas), en la literatura fantástica, esta es tu carta fuerte (ya después que se acerquen las otras novelas de Sanderson). Es esa obra que rompe el hielo y los estereotipos del más asiduo detractor o del más temeroso.
En sí, si te gusta la fantasía, pero bien llevada y que por ser realista no pierda su toque fantástico, no nada más mágicamente solucionadora y que rompa en cada capítulo sus reglas o se invente excepciones (oh, yo sé que ya estarás pensando en más de una novela que hace eso), esta novela cumple y con creces.
Si eres un cazador de primeras obras (como lo he sido yo a veces). Esta obra puede generarte una de dos emociones: alegría por lo bien hecha que esta, o tristeza porque está bien hecha y no podrás destrozarla.
Pese a no ser juvenil, se la recomendaría sin dudarlo a los adolescentes porque debería ser obligatorio que tengan acercamientos a personajes tan maravillosos como lo es Sarene. Tanto por los tiempos y políticas con los que nos enfrentamos hoy día, como para ampliar la visión. Como plus, agreguemos que rompe con fuerza los estereotipos tan mal hechos en estos días en torno a la figura femenina.
Yo lo recomendaría además, a cualquier persona que disfrute una buena historia. También a cualquier persona que sepa leer. Básicamente, si tuviera recursos, llevaría a diario una copia entre mis cosas para dársela a alguien o donarlo a alguna biblioteca.
Mi única restricción es que no te guste la ficción, la fantasía, las tramas políticas y su respectivo juego o que añores la violencia/sexualidad/vulgaridad al hablar grafica. Esos son los únicos peros para no leer Elantris.

4.5 de 5 Kai´s posibles o un 9 en la escala Kaifan del 1 al 10 para medir algo gana con todos los honores Elantris, la primer novela publicada (y una entada fuerte al género de la fantasía y al mundo literario) de Brandon Sanderson.

Eso sería todo por mi parte. Simplemente me gustaría aclarar que esta es mi opinión. Si tú estás de acuerdo o en desacuerdo conmigo, es válido. Tú opinión es bienvenida siempre y cuando sea expresada de manera asertiva

Un saludo a la distancia de parte de su compañero de letras y lecturas, Kaifan.

sábado, 11 de noviembre de 2017

Una (no tan) breve opinión: Calamity

Titulo: Calamity
Autor: Brandon Sanderson
Género: Ciencia ficción, fantasía
Clasificación: Literatura infantil y juvenil, ficción, novela
Páginas: 416
Editorial: Ediciones B
Saga: The Reckoners (Tercera parte de la trilogía)

Lo que dice en la contraportada:
El que redacta esta opinión se niega a poner ese texto debido a que podría revelar secretos cruciales de la trama de otros libros. Que esto quede como advertencia de que NO debes leer la contraportada de Calamity sin haber terminado de leer Steelheart y Firefight.
Este formato irá mejorando con el tiempo, pero en general, podemos dividirlo de este modo:

Argumento.
De otro modo, el transgredir la regla de hablar abiertamente de partes de la trama en la contraportada, me debería permitir a mí la libertad de “abordar” el argumento de la forma más grata posible. La entrega final de esta saga resuelve al fin muchas dudas de los otros dos libros, ya sea de los personajes o del universo/reglas a las que los mismos se someten. Nuestra historia girara en torno a tratar de “entender” a los épicos. No nada más para entender su punto débil y eliminarlos, en esta entrega nuestro peculiar protagonista busca ir más allá y lo que intentara es lograr comprenderlos. No en un sentido romántico de “sus sueños, lo que los hace reír y llorar”, eso no. La misión es algo aun más descabellado, pues al entender a los épicos y su punto débil, no será para destruirlos, sino para ayudarlos. Ir más allá de este punto, sería revelar información crucial de este libro o el anterior. La otra parte del argumento es ir tras “un gran épico” que hizo su terrible aparición en la parte final de la entrega antecesora, llevándonos por dos caminos nuevamente. El primero es orientado a entender a los épicos (algunos especialmente más que otros), el segundo punto es vigilar a este épico poderoso que he mencionado. Supongo que se podría considerar como otra parte del argumento todo lo que acontece en la cuarta parte del libro, pero venga, ya he dicho antes que hablar de información valiosa es feo y no caeré en lo mismo que yo considero que es “grosero”.

Personajes.
Repite nuestro protagonista, David Charleston. En esta ocasión ostentando (si es posible), un papel más importante entre páginas del que ya nos tenía acostumbrados. En esta entrega, vemos el resultado no nada más de todas las cosas que le han sucedido al personaje o en las que se ha visto involucrado, sino que llega a una conclusión de muchas cosas a nivel personal. Más allá de épicos y actividades de guerrilla, nuestro muchacho es sólo eso, un muchacho con peculiares habilidades y talentos, pero al final de cuentas, un chico “común” en un mundo torcido a la mala. Sí, habrá muchas revelaciones sobre los épicos y como afecta esto a David, también entenderemos más sobre el mundo alrededor y sus leyes, incluso como si no nos bastara ahondaremos más en los personajes o en los peculiares épicos talentos. Y aun así, no hay que perder de vista que pese a todo, esta es la historia de nuestro muchacho. Seremos participes de cómo el chico que soñaba con unirse a los reckoners/exploradores y que tenía deseos de venganza hacía Steelheart, termina siendo alguien totalmente diferente, no al final del libro, sino a lo largo de todo este libro. Y eso es algo que se siente, se nota y se disfruta, y mucho. David es uno de los mejores personajes de la literatura juvenil, al menos en mi gusto y mi poca experiencia. Y no lo es a nivel de cómo está construido, o bajo que o cual autor o corriente literaria. Simplemente por la naturalidad de la que hace gala y de lo creíble que puede ser. Por desgracia y para ser sincero, no se libra del feo cliché de ser un “niño elegido” de un modo u otro, aunque se sienta/note menos, está allí presente. La magia de David es que Sanderson, logra hacer algo bueno con el cliché. Y me atrevo a comentar esto, tanto por el recorrido de leer las tres novelas, de sentir empatía e incluso cariño al personaje y también, porque David es uno de los personajes de la literatura con los que más me he encariñado. Estaba a punto de faltar a mi palabra, pero todavía soy fuerte. Respetando el importante contrato no escrito de las opiniones breves de no revelar la trama, me basta decir que he podido sentir todo eso (y más), porque el personaje de David es uno de los mejor estructurados, más creíbles, pero especialmente, emocionalmente más similares a los adolescentes que he leído. Y es por hacer gala de toda la “simpleza” de las emociones adolecentes, que tanto saga como personaje, son de lo mejor.

Dejando a un lado toda la saliva que he usado en el párrafo anterior para lamer las botas de Sanderson (que a diferencia del servilismo o fanatismo, el autor y su obra lo tienen merecido), no podemos dejar a un lado a los demás personajes. El problema es como hablar de ellos, sin caer en un sucio y feo exceso de divulgación de temas centrales de la trama…

Tenemos al equipo explorador/reckoner, el cual aunque presenta a viejos conocidos, nos permite ahondar un poco más en ellos, principalmente a través de David y sus preguntas u observaciones. Debo destacar que en parte cliché, y en parte no, el recurso del “pasado tortuoso o difícil” es algo que siempre nos toparemos aquí (no vayamos lejos, el protagonista nos es presentado así, sin avisar), eso es el cliché. Lo que no es que salga del cliché, sino que es “lógico”, es que no puedes tener personajes sin este pasado, tomando en cuenta que este mundo teniendo tantas posibilidades, se decante por la que es “un poco perversa”. Dejando los desvaríos, todo el plantel de la guerrilla es un apoyo importante tanto a nivel narrativo como para el personaje. Desde esos momentos de planificación y estrategia cual novela de espionaje moderno, hasta esos momentos relajados de risa que anticipan la tormenta o el temor latente de que tal vez, ese sea el último día. El grupo es peculiar sin duda, y eso también por sí mismo es un cliché, vaya, si me detengo a contar cada uno de estos de breve ya no tendrá nada esta opinión. La importancia de señalarlos es, como dice un amigo mío, que es lo que haces con ellos. Como mencione de las otras dos entregas, un punto fuerte de los libros son los personajes, ya sea de forma individual (los principales) como en conjunto (los secundarios) y la forma en que interactúan y como desenredan la trama ante nosotros. Es por eso que considero a los reckoners/exploradores como un grupo solido, dadas las circunstancias y bastante grato. No puedo comentar más allá porque volaría la trama de los otros libros, de una u otra forma y bueno, siendo reiterativo, eso es grosero y no se hace.

En la otra esquina, cual lucha libre, tenemos a los malos, los épicos rudos rudísimos (chiste local, perdón si no estás familiarizado con la lucha libre mexicana, lector/a constante). Este es el libro que más tiene, desde los más poderosos hasta los que pareciera que su poder es ser inoportunos. Basta decir que los secundarios o menos relevantes (argumentalmente y en poder), cumplen su cometido, ya sea para interactuar, para ampliar el universo dando muestra de sus leyes y limitaciones o simplemente para argumentalmente demostrar en qué clase de situación nos encontramos, lector y personajes. Sin embargo, este libro tiene a los 4 épicos de primer nivel, los más importantes de la saga. Dos de ellos porque nos permiten entender aun más a los épicos en diversos niveles. Otro por su arrollador poder y su visión tan peculiar del mundo. El último, no sé cómo decirlo sin que suene ingenuo y soñador, y como sea aquí va como lo pienso: este último sin quererlo muestra la esperanza. Si, parezco señora de clase alta que llora en los cines cuando las parejas de las comedias románticas se besan, lo sé, pero es la verdad. Aquí el truco, al cual te invito de corazón, querido/a lector/a constante, es que interpretes, a que épico le corresponde que descripción. Únicamente agregare, que ninguno de los 4 defrauda (ya sea como personaje o para esclarecer la trama o ambas) y son sin duda los que se llevan la novela, de principio a fin.

Estilo.
Nos encontramos ante un libro narrado en primera persona, todo desde la visión de David Charleston, esta narrativa jamás cambia en todo el libro. Aunque ninguno de los libros es el mejor que he leído bajo este estilo narrativo (para mí el mejor es Dracula), Sanderson hace un trabajo excelente en esta dualidad que es “narrar bajo la percepción de un adolescente”. Y no es trabajo fácil, pues a los adultos nos pueden traicionar las palabras rebuscadas para sorprender al editor y olvidamos la coherencia para con el lector. Obviamente (gracias en verdad por eso), este no es el caso.

La pluma del autor (¿Será ya momento de cambiarlo por teclado?), como ya me tiene acostumbrado, se mantiene ágil y con un lenguaje sencillo acorde a lo que nos presenta. Es un sentimiento, difícil de expresar en una palabra como logra cautivarte su prosa, al punto de hacer los viajes largos y cansinos (de su querido opinador, Kai), en algo que se pasa tan rápido que en más de una ocasión me quedaba en los andenes o en las calles leyendo hasta terminar ese capítulo. No creo que pueda explicar de mejor forma, como cautiva Sanderson al lector.

Finalmente, la maquetación es idéntica a la de Firefight. Mi edición es de tapa blanda, una edición grande y tosca (en especial para alguien acostumbrado a los libros de bolsillo), muy resistente al ajetreo de leer en la ciudad de México (lo cual cabe esperarse por el precio). La imagen de portada es lo que yo asumo debe ser Calamity visto desde cualquier lugar del mundo en que sucede nuestra historia. En la parte de arriba te dice que es un hit de ventas y en la de abajo en qué lugar queda dentro de la trilogía. Después de la ya conocida presentación editorial, nos encontramos con un libro que consta de 51 capítulos, distribuidos en 4 partes, sin contar prologo y epilogo, desde luego.

Desarrollo.
Aquí hay mucho que decir, aunque con el correspondiente decoro y precaución (ya sé, gasto muy rápido los chistes). Para mí el punto fuerte de Sanderson es como desenvuelve la trama ante el lector y el carisma y realismo de sus personajes. Parecerá obvio, pero hay gente que aplaude los sistemas de magia, como de real se pueda sentir o que tan coherente pueda ser el conflicto político/social, incluso hay gente que idolatra la forma en que un autor embota tu mente al utilizar lenguaje ya sea simple o extraordinariamente complejo. Y no hago hincapié en esto para justificar mi opinión o al mismísimo Sanderson. Señalo esto porque honestamente, aunque parezca “burdo” o muy general aplaudir estos aspectos, es algo que no debemos tomar a la ligera. Sin buenos personajes o un desarrollo adecuado, todo se puede ir a la basura. Es así que llegamos hasta aquí, al desenlace de la trilogía. Para adelantar algo que, creo es obvio, esta saga me parece satisfactoria en cómo, lector y protagonista, llegan a entender tantas cosas de este fenómeno mágico y misterioso que son los épicos, e incluso va más lejos y se llega a entender a muchos de estos personajes, ya sean épicos, exploradores/reckoners o simples “mortales”. Señalado esto, Calamity responde a la mayoría de dudas (personalmente creo que a todas pero, puede que me equivoque), que a lo largo de la trilogía se nos presentan, ya sea de forma clara y directa o velada y escrita indirectamente. También nos presenta el desenlace de muchos de los personajes que hemos conocido, algunas veces de forma clara y otra dejándolo a nuestra imaginación, pero de una forma más bien juguetona que misteriosa. No hay por ejemplo paraderos desconocidos, pero sí que hay gente que no sabemos que hizo después consigo, sólo que siguieron adelante, ya sea siendo ellos o hacía otra dirección. No digo que sea malo, pero, cuando te encariñas con los personajes, esperas un par de líneas más sobre sus destinos. Pero bueno, no siempre se me dará gusto, ¿verdad? Llegamos a todas estas revelaciones, a buen tiempo. Nunca se siente comprometido el ritmo de los acontecimientos (más que cuando el contexto de la novelo así lo señala), y esto se ve reflejado en la narrativa y como va llevándonos de la mano (aunque no lo parezca) el autor por su mundo, y sus personajes. Es verdad que la trilogía tiene consigo clichés de los clásicos, y sin querer jugar a defensor de nada, sino siendo su amistoso opinador de siempre, Sanderson sabe darle forma a estos estereotipos a su gusto para que la novela avance. Toma algo conocido y lo adapta de manera que logra tu atención en vez del repudio (te miro a ti, niño elegido). Esto se ve a lo largo del desarrollo de la trilogía, pero se siente en esta entrega con toda su fuerza. David no cambia de golpe o de una manera radical, lo hace paulatinamente y acorde a su persona. Así es como Sanderson nos brinda un personaje fiel a sí mismo, dentro y fuera de las páginas. Y es de esta manera que nos entrega una novela/trilogía sorprendentemente enredada, y pese a ello, disfrutas desenredar esta maraña de argumento. Apreciar la manera en que desarrolla el autor no sólo sus novelas a nivel narración, sino a nivel estructura, no es en balde. Cualquiera puede contarte algo que tenga un principio, clímax/nudo y desenlace. Lleva nuestra especie siglos haciéndolo. Tú querido/a lector/a constante lo haces a diario. Y aun así, lo que hace Sanderson lo hace de una manera maravillosa. La comparación sería armar un rompecabezas de esos que nada más es “un cuadro blanco”, que cada pieza embone a le perfección y además que no te sobre o falte ninguna. Por primera vez en estos meses, aunque lo parece, no he divagado realmente. Siendo reiterativo, cualquiera puede contar una historia con los tres momentos fundamentales, en verdad. Pero, lo que hace Sanderson es algo brillante. Hasta ahora las dos trilogías que he leído de él (Nacidos de la niebla I y Reckoners), dejan claro que el toma estos formatos no por la necesidad de tener más libros, o dinero, sino porque genuinamente para desarrollar sus obras como merecen (tanto argumentos como lo que merecemos como lectores), y eso es algo que se agradece profundamente.

Recomendación.
Una obvia advertencia: debes de leer Steelheart y Firefight antes de saltar a Calamity. Evidentemente por el hecho de que es el cierre de la saga, pero, digamos que entre líneas, por el simple hecho de que la saga de los Reckoners, merece mucho la pena.

Habiendo hecho la pertinente advertencia, si cabe, abusare y haré una segunda: estas recomendaciones se podrían resumir muy simple. Si sabes leer, lee la saga, si no sabes leer, aprende y lee la saga (y un aplauso por estar aquí y entender lo que sucede… a menos que estés mintiendo y sepas leer).

Después de esa broma, es claro que estas sugerencias irán a tono con las que he hecho sobre las entregas anteriores, de manera que no dilatemos más.

Toda la trilogía es una manera grata de iniciarse en el género de la fantasía sin lugar a dudas. Desde la grata narrativa y prosa del autor, hasta el hecho de que presenta un sistema “mágico” solido, que tiene algunos de los mejores personajes para el lector (sin importar edades, a mis 29 ya no me identifico con David, pero el profesor toco parte de mi ser) o simplemente porque esta trilogía no te deja dudas sobre lo que sucede. Es un principio y un final increíble.
Si eres lector asiduo (constante no, esos son nada más lo que leen mis letras), sin duda debes tomar este libro. El sello de Sanderson se nota en muchas de sus páginas y creo que es una obra obligada del escritor, no para entender su universo, sino para disfrutarlo.
Aunque los épicos son el tema central, los reflectores nunca están dirigidos a ellos y sus poderes, todo va encaminado a entender al personaje detrás de la fuerza increíble. Si eres un amante de la época de oro de Marvel o de los héroes que se hicieron más “realistas”, encontraras en la trilogía Reckoner un digno sucesor de ese maravilloso camino.
Esta novela es una lección de cómo la literatura juvenil no tiene nada que pedirle a “sus hermanos mayores”. Y de paso, es una imagen realmente fiel (en lo posible, imagino) de cómo presentar y caracterizar a personajes juveniles y adultos en las mismas páginas.
Si estas cansado de los estereotipos que he mencionado a lo largo de estas tres opiniones, eres bienvenido a leer como sin destruir o de construir un cliché, aun así puedes lograr algo fantástico.
Por el punto anterior, creo que la trilogía habla perfectamente a todo público. Novato a veterano del genero o la clasificación. Lector de mil lecturas o tímido lector de apenas un par de obras. Creo que a ese nivel general, tiene de todo para cualquiera que se aventure a seguir los pasos de David.
Si por el contrario, tú no eres de ninguno de esos grupos. Esta es sin duda una gran oportunidad para cambiar de lecturas. Como dije, si le busco un poco, tiene para todos.

Bueno casi. Si lo tuyo es lo explicito en la parte romántica/sexual o lo grafico en el apartado violento o tal vez lo vulgar en el lenguaje de los personajes, pues no, de eso no hay en esta saga. Del mismo modo, no podemos obviar que es ficción, fantasía y un poco de ciencia ficción dentro de todo un imaginario de ficción para lectores juveniles. Si alguna de las palabras de esa última línea no te gusta, igual sugiero que no te acerques a la trilogía.

Mi advertencia de edades es la misma: el mínimo es 12 años el máximo tus ganas.

Por último, para cerrar la recomendación, la cereza del pastel. Recomiendo ampliamente a Brandon Sanderson. Ya sea que empieces por su primera obra publicada, Elantris, o que te lances de cabeza por una de sus trilogías o sagas como: Reckoners, Nacidos de la bruma (I) o Nacidos de la bruma (II). En verdad, no leer hoy día a Sanderson sería malo, no nada más por el contenido tan apasionante de su obra, sino por el hecho de que un lector constante, no debe privarse de este tipo de joyas.

5 de 5 Kai´s posibles o un 10 en la escala Kaifan del 1 al 10 para medir algo se lleva Calamity de Brandon Sanderson. Y la saga de los Reckoners un 4.5 de 5 posibles o un 9 en la escala Kaifan del 1 al 10 para medir algo.

Eso sería todo por mi parte. Simplemente me gustaría aclarar que esta es mi opinión. Si tú estás de acuerdo o en desacuerdo conmigo, es válido. Tú opinión es bienvenida siempre y cuando sea expresada de manera asertiva

Un saludo a la distancia de parte de su compañero de letras y lecturas, Kaifan.

lunes, 23 de octubre de 2017

Una breve opinión: Firefight

Titulo: Firefight / Mitosis
Autor: Brandon Sanderson
Género: Ciencia ficción, fantasía
Clasificación: Literatura infantil y juvenil, ficción, novela
Páginas: 435
Editorial: Ediciones B
Saga: Segundo libro de la trilogía “Reckoners”. Mitosis es un relato intermedio entre Steelheart y Firefight

Lo que dice en la contraportada:
La ciudad de Chicago Nova es libre. Le dijeron a David que era imposible, que ni siquiera los Reckoners habían sido capaces de matar a un Gran Épico. Sin embargo, Steelheart, invencible, inmortal, inamovible, ha muerto. Y David fue el responsable de su fin. Pero acabar con Steelheart solo le sirvió para tomar consciencia de todas las preguntas para las que no tiene respuesta. Y en Chicago Nova nadie puede contestarlas. Pese a todo, en Babilonia Restaurada, el lugar antes conocido como Manhattan, quizá pueda encontrar las respuestas.

Es una urbe inundada y triste, gobernada por la despótica Gran Épica Regalia, pero David está seguro de que por allí pasa el camino que le llevará a lo que busca, y vale la pena correr el riesgo. Porque la muerte de Steelheart solo logró dejarle un enorme vacío en el corazón. Había logrado llenar ese vacío con Firefight, una Épica desaparecida. Y ahora se embarcará en una empresa más peligrosa y siniestra que la rebelión contra Steelheart. Partirá en busca de Firefight y de las respuestas que necesita.

Este formato irá mejorando con el tiempo, pero en general, podemos dividirlo de este modo:

Argumento.
Nuevamente, sería repetir aquí lo que ya dice más arriba. Aun así, tratemos otra aproximación en un loable intento de no revelar la trama de la obra. Seguiremos tras los pasos de nuestro peculiar protagonista, David Charleston. Es un viaje curiosamente lleno de más preguntas (para él y nosotros como lectores acompañantes), no sólo de la índole de cómo funciona el mundo, sino también de cómo funciona David. No en un sentido místico, sino emocional/racional, pues el haber saciado su sed de venganza, lo deja más vacio que satisfecho (¡Oh vaya, termine repitiendo lo de la contraportada!). Nuestro argumento no girara únicamente en torno a las preguntas existenciales que parecieran únicamente adolescentes (porque claro, los adultos jamás nos cuestionamos ya nada… ajá), también nos llevaran a una parte fundamental de la obra y de la vida misma: cuestionar lo que hemos tomado como una verdad absoluta. Ese es el argumento realmente de esta segunda obra, no íntegramente, pero en gran parte. Y es un viaje muy bien llevado que perfectamente se puede identificar con cualquier otro tema que en su momento o en la actualidad, se cuestione hasta tratar de darle la vuelta. Y ya, tratar de ahondar más en ese punto, sí sería revelar la trama. Agregaría solamente que es aquí donde la trama se va a empezar a complicar, dejando de lado lo concreto de la primera parte para, poco a poco, abordar otros temas que son importantes, como por ejemplo los alcances o limites de los poderes épicos o si los épicos son algo más que entes malignos. Y estas palabras aplican realmente para Mitosis y Firefight.


Personajes.

Aquí en una jugada mus astuta, Sanderson nos presenta otros personajes gracias al movimiento de escenario. Tanto en la plantilla de villanos como en la de aliados.

Repiten el profesor y Tia. Dando seguimiento al desarrollo de sus personajes, de su personalidad y permitiendo al lector (y David, desde luego) ahondar más en el pasado de estos personajes. Si un gran punto tiene esta novela, son personajes adultos bien trabajados y que no entorpecen la trama de ninguna manera. Su fuerza radica en que puedes sentir reales a estos dos no sólo por el trabajo de caracterización de Sanderson, sino también por la manera en que interactúan con David. A veces permitiéndole libertades y otras tratándole como lo que es: un miembro más del equipo, importante más no el líder. Y no, no siento que el trato sea paternalista o viéndolo como un inferior por ser joven e inexperto simplemente. El trato es así porque genuinamente es inexperto, por el hecho de que su posición no le permite acceder a todos los datos (un cerebro no estará jamás en el campo por la cantidad de información que maneja, cada quien tiene un puesto y actividades especificas) o simplemente porque a veces es impulsivo. Es grato ver personajes adultos que no son una caricatura burda de lo que es un adulto, o los típicos clichés de ser los adultos y tener la última palabra. Como dije en mi opinión sobre Steelheart, la interacción entre personajes es un punto fundamental. En esta obra se nota en la camaradería y cercanía que hay, no solo entre estos dos “adultos”, sino en cómo se mueve David junto a ellos. Mantienen Tia y el profesor sus ya conocidas habilidades o personalidades, pero a lo largo del libro se les van agregando matices muy interesantes que los hacen una especie de subtrama interesante, pues ellos representan ese punto de inflexión en que los épicos surgen, al menos yendo al pasado. En el presente nos avocaremos más a entender como todo lo que sucede, desde la llegada de David y las cosas que el promueve, se tratan de adaptar, especialmente el profesor. Son una base muy solida para todo el elenco de personajes, no sólo para el argumento, sino para deleite del lector.

Se agrega a la plantilla a los reckoners de Babilonia Restaurada, que son: Valentine, Exel y Mizzy. En Steelheart ya se menciona que hay “muchas otras” células reckoners, y haciendo uso de este tema, nos encontramos con compañeros nuevos. Estos reckoners son trabajados de una forma más o menos similar a Cody y Abraham. David pasara la mayor parte del tiempo con ellos, y es a través de conversaciones con ellos o sobre ellos que los conoceremos. Así, veremos a una Valentine que ostenta el cargo de líder cuando el profesor no se encuentra, teniendo una personalidad apropiada a ese rango. Una persona que medita mucho los planes, que es calculadora y analítica y que se toma muy enserio no sólo el puesto sino su responsabilidad de mantener con vida a los demás. Exel es un hombre que bajo una alegría y desinhibición que puede desconcertar en parte (más que Cody, pues Exel no dice locuras cada que abre la boca), tenemos un personaje muy centrado en la realidad, que tiene una visión especial del mundo, pero que demuestra una fortaleza férrea al no dejar que el estado de la ciudad, le quite el ánimo. Mizzy viene a ser ese elemento juvenil más acorde a los clichés adolescentes de otras obras. Es la más joven de ambos grupos, y aunque su posición es más que justificada por su habilidad para manejar y entender la tecnología, más de una vez su impulsividad o inexperiencia en otros ámbitos provoca que algún otro miembro le mire con el ceño fruncido. Aun así, creo que lo refrescante del personaje es la alegría que irradia, dentro y fuera de las páginas, siendo un respiro necesario para tanta “seriedad y dolor”. Es un cliché, pero muy bien llevado. Cabe aclarar que ene l momento en que este grupo entra a escena, están atravesando un momento difícil, de lo que se vale el autor para mostrarnos, aunque parezca que es por encima, no sólo sus personalidades o emociones, también su visión no nada más de esta realidad, sino de su misión.

En el lado de los épicos tenemos a los siguientes:

Para Mitosis pues… a mitosis. La importancia de este épico radica en ampliar el entendimiento que protagonista y lector, tendremos sobre los épicos. Desde sus puntos débiles y como descifrarlos, hasta ver más allá de sus poderes y que pareciera ponerlos en un lugar tan lejano del humano común. Aunado a esto, es un enlace interesante a lo que sucede después de Steelheart. Nos permite ver que el apodo de David es ahora Steelslayer y que la gente de Chicago Nova está tratando de reconstruir sus vidas. Es un relato de unas 30 páginas que cumple con creces para ser un preámbulo a lo que vendrá en Forefight.

En cuanto a la obra “principal”. Tenemos dos nombres importantes. El enemigo de turno es una épica de gran sepa conocida como Regalia. Y el épico que pone en movimiento la otra parte de la trama, la de las “preguntas”, es Firefight. Hablar de ambas sería hacer un gran daño al desarrollo de la trama, basta decir que para nuestro personaje, representan dos caras de una misma moneda y esto hará que ambas historias, sean interesantes por lo que cada personaje aporta al universo de la novela y a nuestro muchacho David.
Dawnslight y Obliteration son otros dos épicos de peso en la historia. Nuevamente, hablar mucho de ellos arruinaría la magia de descubrir la trama. Basta decir que el primero se usa para dar una explicación más profunda de cómo es que se manejan o “funcionan” los épicos. El segundo es simplemente alguien que, curiosamente tiene su propia agenda y sirve a la trama para ahondar en estas preguntas respecto a los épicos.
Y a todo esto, como un pequeño plus e inciso dentro de este apartado, me gustaría señalar que hay que prestar especial atención a Calamity y lo que representa.
Sé que puede parecer que son observaciones demasiado reveladoras o que pueden dañar la inmersión a la lectura, pero no. La verdad es que esta es la manera más sutil que tengo para señalar algunos de los grandes aciertos que tiene esta obra.

Estilo
Narrado en primera persona a través del protagonista indiscutible, David Charleston, Sanderson pone sus mejores cartas sobre la mesa al caracterizar por medio de pensamientos, anotaciones y observaciones de su entorno, otros personajes y situaciones, a uno de los mejores personajes juveniles que he leído en mucho tiempo. El estilo de narración en ningún momento cambia.

Aunado a la maravilla de dotar de credibilidad al personaje, tenemos a un Sanderson que no teme jugar con los giros de tuerca y tomar decisiones atrevidas en cuanto al giro de la historia o destino de los personajes. Puede ponernos delante de algo abrupto o desmenuzar a conciencia toda una situación. Me parece que su narrativa y la manera en que la desarrolla mejora muchísimo del primer, principalmente por no tener que detenerse ya tanto a presentar el mundo o personajes. No me parece el mejor Sanderson (que para mi hasta ahora lo encontramos en la trilogía de nacidos de la bruma), pero el Sanderson de esta saga y la saga misma, no tienen nada que envidiar a la otra. Algo que mantiene es esa prosa sencilla (ojo, no simple o fácil), que te permite sumergirte a las primeras líneas y que vuelve la lectura no sólo algo ágil y llevadero, sino todo un verdadero deleite. Siendo esto una constante del libro.

Respecto a la maquetación, como dije en la opinión sobre Steelheart, aunque la edición que tengo en manos es de tapa blanda (aunque de un precio más elevado, básicamente por no ser de bolsillo, supongo), se nota claramente que es una edición más resistente. No es que yo haga uso rudo de mis cosas, pero el transporte público y los compartimientos de mis mochilas no son a veces lo ideal para las obras de literatura que leo. Y a pesar de todo, esta edición aguanto como las mejores. La imagen de la tapa es una especie de “meteoro” explotando en un cielo rojo y abajo se ven un par de edificios/rascacielos. Arriba ya te dice que incluye Mitosis y en que temporalidad debes ubicarlo en la saga. Abajo te señala que es el segundo de la trilogía. Un buen detalle la verdad. Después de la presentación (que a estas alturas ya nos sabemos de memoria), viene el prologo de Firefight, dividido en 4 partes con un total de 51 capítulos y un epilogo. Damos paso a los agradecimientos y entramos de lleno a Mitosis, constituido por 5 capítulos.

Desarrollo.
Nuevamente el punto fuerte de la historia por lo que ya he mencionado en líneas anteriores. El manejo de los personajes y la trama me parece algo envidiable sin duda alguna, no para la clasificación (literatura juvenil), sino para la literatura en general. No digo que sea súper elaborada la historia o que de verdad sea una catedra de cómo se hace el trabajo, y esto, quiero recalcarlo. Porque a pesar de esa “sencillez”, hay obras mucho más ambiciosas que no pueden con algo tan simple. Al ser una continuación directa, ya podemos obviar perfectamente varias cosas y centrarnos a otras cuestiones. Se nos desentrañaran algunas dudas (y agregaran otras) sobre los épicos. Tendremos también algunos dilemas juveniles pero bien llevados de acuerdo al momento y contexto de nuestra historia. Y mis más sinceros aplausos y vítores para el desarrollo de nuestros personajes principales (o que repiten, como quieras decirles), pero en especial, para dar valor a los secundarios, no a todos claro, pero aun así se agradece que tengan un peso ya sea para la historia o para la narración. Considero que el autor logra hilar la trama de una manera muy inteligente y a su vez, desarrolla otras “sub tramas” que te atrapan pero sin distraer del tema central (o temas), pues la maestría de narrar de Sanderson logra hilar todo.

Recomendación.
Una obvia advertencia: debes de leer Steelheart antes de saltar a Firefight. Mitosis aporta a la caracterización y sentido de continuidad e inmersión de la obra, pero si llegara ser el caso que no te hagas con este relato (que la verdad, lo dudo mucho pues en castellano no hay edición que no lo tenga), no sufras pues no te perderás tanto.

Después de esa obvia recomendación, las sugerencias serían un poco similares.

Esta obra continúa el camino de Steelheart: es un libro para iniciar en el género sin importar la edad, pues su trabajo en cuanto a “el sistema de poderes y debilidades” está muy bien elaborado y la caracterización es realista sin ser frustrante o insípida.
Si eres fan del autor, esta novela no puedes dejarla atrás pues se siente en cada personaje y en la manera de narrar la pasión por esta obra y el genio de Sanderson.
Ya no sólo se trata de súper personas este libro, es, sin tratar de parecer zalamero, una visión real y genuina de la mente y persona del hombre como especie hoy en día. No reinventa el género, pero pone los signos de interrogación en las palabras importantes. Y esto es algo refrescante y realmente digno de ser leído.
Si eres amante del género, creo que realmente te gustara. Ya sea por los poderes, un poco por ese aire destructivo de distopia o incluso por lo de tener personajes juveniles. No sé si esta saga tenga algo para todos, pero creo firmemente que si le buscara con detalle, podría decir que sí.
Si estas buscando un cambio de aires o que tus lecturas sean variadas, este es tu libro. Lo vas a disfrutar y se deja leer en cualquier parte, ya sea por el maravilloso trabajo de la mano del autor al momento de narrar o simplemente porque sus temas son “cotidianos”, mucho más de lo que pudiera parecer.

Únicamente sugeriría que te alejes de esta saga/libro, si no te gusta nada la literatura juvenil, si es que buscas algo más fuerte de tono en lo violento o sexual o si llanamente los géneros a los que suscribe no te gustan. Fuera de eso, no veo motivos para no leer Firefight.

Y no hay ninguna advertencia para edades, más que el hecho de que yo sugeriría que la edad mínima de lectura sean los 12 años… y que en la edad límite sean unicamente tus ganas.

4.5 de 5 Kai´s posibles o un 9 en la escala Kaifan del 1 al 10 para medir algo se lleva Firefight de Brandon Sanderson, una excelente continuación de una gran saga de ciencia ficción/fantasía que reivindica el nombre de la literatura juvenil.

Eso sería todo por mi parte. Simplemente me gustaría aclarar que esta es mi opinión. Si tú estás de acuerdo o en desacuerdo conmigo, es válido. Tú opinión es bienvenida siempre y cuando sea expresada de manera asertiva.

Un saludo a la distancia de parte de su compañero de letras y lecturas, Kaifan.