Lirica libre, el lugar de las letras de un escritor novel que día a día, trata de ser mejor...

Esta es la historia de un hombre que continua luchando contra su destino... Y confia en que vencera.

lunes, 18 de septiembre de 2017

Una breve opinión: El héroe de las eras

Titulo: El héroe de las eras
Autor: Brandon Sanderson
Género: Novela, ficción
Clasificación: Fantasía con toques de ciencia ficción
Páginas: 760
Editorial: B de bolsillo
Saga: Nacidos de la bruma (Mistborns) III

Lo que dice en la contraportada:
Durante mil años los skaa han vivido esclavizados y sumidos en el miedo al Lord Legislador, que ha reinado con un poder absoluto gracias al terror y a la poderosa magia de la «alomancia». Kelsier, el Superviviente, el único que ha logrado huir de los Pozos de Hathsin, encuentra a Vin, una pobre chica skaa con mucha suerte. Los dos se unen a la rebelión que los skaa intentan desde hace un milenio y vencen al Lord Legislador. Pero acabar con el Lord Legislador es la parte sencilla. El verdadero desafío consistirá en sobrevivir a las consecuencias de su caída.

Este formato irá mejorando con el tiempo, pero en general, podemos dividirlo de este modo:

Argumento.
La parte final de una apasionante trilogía. Seguimos tras los pasos de Elend, Vin, Sazed, Marsh y los demás miembros de la banda. Todo esto con el fin de ver lo que ha sucedido hasta el momento. Nuevamente, asumimos que un año ha pasado desde lo narrado en el pozo de la ascensión. Se está volviendo costumbre que los libros de Sanderson sean descritos, de forma sencilla, por las dos últimas líneas de la contraportada. Nos damos cita ante un imperio final que está siendo devastado no solo por sus habitantes, sino también por todos los cambios climáticos que se han gestado desde hace dos años (casualmente). De esta forma la aventura se convierte en una carrera por encontrar la manera de sobrevivir, un poco más, para que con suerte quien viva encuentre una solución a todo este caos y evite la inminente destrucción. Claro que hay intrigas, ingeniosos debates políticos y filosóficos, acción y una manera muy sutil de romance. Este libro tiene muchas cosas, pero lo que más tiene, son conclusiones. Sanderson nos brinda todas las respuestas que hemos tenido desde el primer libro, no se deja casi nada (salvo uno o dos, ni siquiera cabos sueltos, sino casos muy puntuales y eso hasta el final. Y me refiero al epilogo, no a las ultimas 200 hojas o una tontería así). En pocas palabras, estamos ante un cierre absoluto con esta trilogía. Así que al llegar al final, despídete de tus personajes favoritos.

Personajes.
Vin habiendo atravesado ya por muchas cosas es uno de los mejores personajes que tiene esta entrega. Y decir eso habiendo tantos con tan esplendida caracterización es muchísimo decir. Aunque nuestra muchacha que anteriormente era ladrona sigue cuestionándose muchas cosas (si, Sanderson comete la falta de hacer mucho hincapié en esto, aun), podemos ver su crecimiento. A pesar de ser una joven, ya no se hace las mismas preguntas de si es digna de ser amada o que lugar ocupa en la banda, deja eso atrás y estas ideas mutan en algo distinto. Preocuparse y estar al pendiente del ser amado o entender que a veces se tiene que hacer lo que tiene que hacerse, pero no de la forma implacable que tenía Kelsier. Vin aquí se encuentra consigo misma y de una forma que me atrevo a describir como preciosa y hasta poética, logra conciliar muchas partes de sí misma para aceptarse y consigue entender muchas cosas sobre los demás para hacer lo que debe hacerse. Aunque parezca la menos afectada por todo lo que sucedió en el libro anterior, huelga decir que este tipo de cosas dan muestras de lo contrario.

Elend es probablemente el segundo personaje en el que se nota el mayor cambio a raíz de los sucesos del asedio en Luthadel. Otro joven personaje que ante las dudas pasa cuestionándose constantemente todo lo que cree, pero a diferencias de los protagonistas jóvenes que dudan hasta de sus amigos (aquí hablo de cualquier héroe juvenil, realmente), Elend actúa. Su conflicto que lo definiría personalmente como “el justo medio” de Elend (parafraseando al maestro Aristóteles). Sin fingirme más erudito, a lo que me refiero es que el muchacho, nuestro El, busca ser la mejor versión de si mismo entre alguien que ostenta tanto poder y una persona idealista y soñadora. Suena simple, pero no lo es. Esto además de generar empatía hacia él, también te puede hacer sentir identificado. Y al igual que Vin, en Elend encontramos a un personaje que después de tanto divagar, termina llegando a una resolución sobre sí mismo. Esto es menos hermoso que con Vin, pero es igual de gratificante.

Y ya que hablamos de jóvenes, no podemos dejar fuera a Fantasma/Lestibournes. El es probablemente el tercer personaje que más cambios sufre, no sólo de un libro a otro sino en toda la historia. De ser un “espía” y un muchacho que más bien es tomado poco en cuenta, pasa a ser un joven que intentara, en sus términos, ser algo más que un ojo para la banda. La determinación y voluntad de este personaje son igual de férreas (con sus justas distancias respecto a las circunstancias y responsabilidades), que las de Elend y Vin. Es increíble como Sanderson toma al personaje (al menos por mi), menos esperado para darle un lugar así. No sólo a nivel argumental, sino en cuanto a desarrollarlo y mostrar lo versátil que puede ser. Un joven solitario que desea hacer más por sus amigos e incluso emular a Kelsier de algún modo. Fantasma es sin duda el personaje que puede sentirse más humano y cercano al lector por esos deseos de hacer más y la impotencia de saber que más bien puede hacer poco, equiparándose a otros miembros con mayores atributos o experiencia. Y pese a ello, donde el personaje te atrapa, es en que no se da por vencido. Voluntad férrea, como he comentado antes.

De la banda tenemos a varios personajes, todos afectados de una u otra forma por lo sucedido en las últimas partes de la novela predecesora. Así tenemos a un Hammond que se mantiene optimista, pero que más bien ya tiene más dudas que certezas sobre el futuro. A Cett siempre pesimista, no sólo como estratega, sino como persona. La hija de Cett, Allrianne que aunque parezca que de casualidad está entre la banda por pura cercanía a Brisa, resulta ser un apoyo para este par de hombres de su vida. El mismo Brisa que bajo esa cara de nada a pasado, tiene que lidiar con todo lo que ha vivido y reconstruirse como pueda y con el abrupto final encima. Finalmente y aunque no propiamente de la banda, tenemos a el capitán Demoux, un hombre entregado a dos cosas: los hombres a su cargo y la fe en que el superviviente cuida de su gente. De ese tamaño…

Sazed es todo un tema aparte. El más afectado por los sucesos del asedio, el personaje con el cambio más drástico en su persona y sin duda el mejor construido de toda la saga. Un adulto que se cuestiona de forma racional y sin culpa, y esto lo logra porque en lugar de buscar culpables, busca respuestas y probablemente, una parte esencial de su ser que en este ultimo año pereció, presa de tanta violencia y destrucción. Alguien que atormentado por la duda no sabe en qué creer y no le queda mucho por hacer, y aun así no se rinde y hace lo que cree le dará la tan anhelada verdad y quizás la respuesta que tanto busca y necesita. No puedo ser más objetivo que esto, pues, el personaje me encanto. Sanderson nos muestra de una manera incomparable, que dar un cambio radical a un personaje no tiene que volverlo ajeno a sí mismo o convertirlo en un monstruo terrible. El mejor personaje de toda la trilogía y uno de los mejores para mí, de toda la literatura fantástica.

Marsh es el último personaje de la banda del que tengo, un par de cosas que decir. Primero, una forma magistral también, de mostrar cómo puede ser trastocada el alma inmortal de una manera exquisita. Segundo, un acercamiento muy atinado a la manera en que se mueven y construyen muchas cosas de este universo, y que sólo de este modo podemos saberlo, pero sin romper el ritmo de la trama o como se desenvuelve ante nosotros. Finalmente, un rayo de esperanza de que incluso en el peor de los escenarios, aun tengamos opciones si es que tenemos la voluntad.

Los Kandra (como sociedad y de forma individual), nos muestran otra de las tantas facetas de lo que fue el Lord Legislador. Una de las dos inmensas sombras de la saga (siendo la otra Kelsier) que con su legado abarcan infinidad de cosas y personas. Todo el periplo por el que atraviesan Teen son y su gente nos sirve para entender más todo los mitos y leyendas sobre el héroe de las eras, así como lo intrincado que es el manejo en este universo y ver una de las caras más escondidas de el Lord Legislador. Toda una historia por si sola en sí misma y además contando con un puñado de Kandras más que memorables, ya sea Teen son mismo, sus antagonistas o la misteriosa primera generación. A su vez, con un papel importante (para entendimiento del lector y los protagonistas), están los Koloss. Las armas vivientes del Lord Legislador que tienen muchos secretos que revelar y así, hacernos entender cómo funcionaban los planes del Lord Legislador, ya que todo lo que “el creo” tiene un denominador común. Y en su conjunto, la prueba fehaciente de que a veces, las mejores intenciones ocultan mucho más. La frase, nadie sabe para quien trabaja, cobra mucho sentido en todo esto.

Como he mencionado antes, Lord Legislador y Kelsier son sombras monstruosas de emblemáticos personajes que se mantienen presentes en este libro (pese a perecer desde el primero), incluso con más fuerza que en la segunda entrega. Ya sea por todas sus creaciones o la gente que espera su regreso, como en el caso del Lord Legislador. A manera de casi deidad, como ejemplo a seguir o algo más como Kelsier. En ningún momento rompen el ritmo de la narración, por el contrario, se vuelven elementos importantes para varias cosas. Lo que en otras obras se vuelve un estorbo, aquí Sanderson lo convierte en un acierto.

Hablar de antagonistas, sería estropear mucho de la trama. Basta decir que como en la mayoría de los casos que nos ha entregado la saga. Todos tendrán sus motivos y para ellos (y sin duda para quienes deciden creer en ellos), será razón suficiente para oponerse a nuestros protagonistas. Al menos todo esto es evidente ante los que ostentan el poder político, sin importar especies. Y quiero hacer hincapié en esto: sin importar a que especie pertenezcan, pero que tengan poder político. Una pista que te doy, querido lector/a constante, es que “leas lo que no he escrito”, para entender al otro tipo de “opositor” de nuestros protagonistas.

Estilo.
Narrado en tercera persona, manteniendo el mismo estilo de narración que es más descriptiva que de intromisión, acompañamos en diversos capítulos ha: Vin, Elend, Fantasma, Teen son, Sazed y Marsh. Una vez más, la prosa de Sanderson es impecable, incluso tal vez estemos ante la que es probablemente la mejor de los tres libros. Lo único que reprocharía sería hacer mención obsesiva tal vez, de cosas del pasado de los personajes. Vin y las calles, Elend y su ingenuo idealismo, Sazed y du pasión como guardador y predicador de religiones. Únicamente descarto de esto a Fantasma pues es hasta este libro que realmente se le presta mayor atención. Fuera de eso, encontramos una prosa envolvente y un estilo narrativo descriptivo de una forma grata que deja espacio a la imaginación. En esencia, y siendo reiterativo, el mejor Sanderson de la trilogía.

En cuanto a la maquetación, antes de pasar a los detalles de siempre, quiero detenerme en algo fundamental. En las ultimas 100 páginas del libro anterior ya encontrábamos algunos errores, que aunque se trataba de unos 10 a lo mucho, son errores. Esto es que se mezclaran los nombres de los personajes; por ejemplo Sazed respondiendo a una pregunta de Sazed. Esto aunque se entendía por la mera secuencia de cómo interactuaban entre si los personajes, no dejaba de ser molesto, pero era una “nimiedad”. En este libro, desde la mitad ya hay errores así y se repiten, no millones de veces pero tal vez unas 20. Y esto, insisto, no te arruina el entender lo que pasa, pero si la inmersión en la trama y francamente es molesto. Por este tipo de cosas señalo que tipo de edición y de que editorial es mi libro, pues no creo (espero), que suceda en todas las ediciones o versiones.

Pasando de lleno a lo que trata este punto. Mi edición de tapa blanda tiene la peor (a mi gusto) portada de los tres: una mujer sosteniendo un yelmo y una espada. Me he acostumbrado a no preguntarme muchas cosas, este es el caso. Después de leer la nota del editor en la que no se cansa de glorificar a Sanderson (mucho más que yo, que mira que ya es decir bastante), pasamos a los agradecimientos y los típicos mapas obligatorios de la novela fantástica para delimitar mundo y ciudades de interés. De allí saltamos a la primera de cinco partes, más epilogo, en las que se divide el libro. Como en los anteriores se repite el formato de los capítulos: Cursivas de un fragmento de un texto que nos pone al tanto de la situación, esta vez aparentemente escrito por nuestros protagonistas y no por alguien del pasado, que nos revela datos cruciales del mundo, sus leyendas y Dioses. Saltamos al número del capítulo, debajo un símbolo alomantico y entramos de lleno a la sección que nos corresponde. El libro cuenta además con la ya tradicional (por lo menos en esta obra de Sanderson, pues desgraciadamente en pocos otros autores he visto esto); guía rápida de metales y que hacen tanto en la alomancia, como la ferruquimia y la hermalurgia; el índice de nombres y términos y claro, la infaltable pagina en que se nos insta a visitar la página del autor para ahondar más en este u otros temas. No me cansare de repetirme, esto no debería ser una excepción sino una regla que todo buen libro de fantasía debería adoptar. Ah, se que huelga decir, pero tanto en este como en el anterior, hay un resumen por libro de lo que ha sucedido, pero siendo francos, me parece sólo complementario tomando en cuenta lo bien trabajado que esta el apartado de nombres y términos.

Desarrollo.
No voy a mentir. Esta es probablemente la mejor obra en este apartado de la trilogía. Por ejemplo los capítulos de tribulaciones o confinamientos, son cortos en su justa medida, mientras que en los que hay acción o se pone en movimiento una estrategia o plan son extensos y con más detalle. Vaya, me interesa poco saber de qué color es una pared de la cárcel, a comparación de lo importante que si es el detenerme en una descripción de cómo es determinado edificio donde se llevara a cabo un asalto. Bastan tres líneas para describir una taberna clandestina y sus comensales, en cambio se requieren varios párrafos para detallar como es una ciudad (pese a que tenga esos mapitas al inicio del libro). Se agradece que la forma de narrar sea ágil y sepa ser descriptiva o concreta. Esto permite no solo una lectura fluida, sino en verdad grata y que juega a darnos la oportunidad de encerrarnos y ser participes de todo lo que se cuenta.

En mi caso (y no creo ser el único), nunca perdí ni un poco el interés en el libro (lo habré terminado en tres noches de maratón de lectura y una semana de ir y venir en el transporte público, y nunca solté el libro para leer algo más). Esto es prueba fehaciente de que la forma en que la trama se desenvuelve ante nuestros ojos está muy bien lograda. Aunque se trata de el cierre de un ciclo, en ningún momento se siente apresurado, que se amontonen cosas, o que alguna respuesta se nos dé a la ligera para “callar quejas” o peor “cumplir”. Tiene años que no me sentía así de complacido con el fin de una trilogía (siendo las ultimas la trilogía de la oscuridad de Del Toro y Hogan, o mis amadas obras de Robin Hobb: Vatidico y Las leyes del mar). Por la forma tan redonda en que se cierra el ciclo, por los giros en la última parte del libro y la manera en que se le da sentido a todo lo que hemos visto desde el primer libro. Este es un trabajo impecable, se le vea por donde se le vea. Al menos en cuanto al estilo de desarrollar y narrar la historia.

Recomendación.
Una (obvia) advertencia antes de las otras recomendaciones: Es obligado (y obvio) leer el imperio final y el pozo de la ascensión antes de lanzarse por El héroe de las eras. En consecuencia si ya leíste el primero y el segundo, entonces sí que debes de leer el tercero.
Si te gusta la literatura fantástica, es obligatorio leer, no el libro, la saga.
Si buscas una saga que tenga un verdadero final que dé respuesta a todas las interrogantes que fue creando, esta es tu saga.
Si te han gustado otras sagas de fantasía con este poder de caracterización en los personajes (como las de Hobb, K. Leguin o las de G.R.R Martin) esta saga te dará eso y tal vez hasta más.
Si te gusta la ficción en general, esta es una obra, una trilogía, que amaras.
Si eres escéptico porque tienes ese pensamiento de que la fantasía y la magia es infantil, dale una oportunidad a la saga y te darás cuenta de que hay autores (además de los que he mencionado) que se lo toman muy enserio, como es el caso de Sanderson.
Los únicos dos peros que le encuentro, no a este libro, sino a toda la saga como para no leerla son estos: que el primero (el imperio final) no te haya gustado y obviamente no siguieras la lectura. La otra razón es que directamente no puedas conseguir los libros (en formato físico, digital o en descarga ilegal). Fuera de esas dos razones, en verdad, no podría entender otra para no leer esta increíble y apasionante saga de los nacidos de la bruma.

Finalmente y en un claro ejemplo de cómo uno rompe sus reglas. Me atreveré a recomendar a Brandon Sanderson, como escritor. Doy el salto de fe (pues no he leído todo de él), como para decir que este hombre, es de lo mejor que tenemos hoy día en el género. Y que no leerlo (y recuerda mis palabras, lector/a constante), seria privarte de algo maravilloso.

5 de 5 Kai´s posibles o un 10 en la escala Kaifan del 1 al 10 para medir algo se lleva la magistral obra de El héroe de las eras, de Brandon Sanderson y un 4.5/9.5 se lleva la primera trilogía de los nacidos de la bruma.

Antes de partir, me gustaría invitar a leer la "primera parte" de esta opinión: El imperio final
Y claro ya que llegamos acá, te invito a leer la “segunda parte” de esta, no tan breve opinión; El pozo de la ascensión
Pues, como destaco en la primera entrada, esta saga de los nacidos de la bruma, deben ser tratados como un gran libro (en mi opinión). Y bueno, fin de la publicidad.

Eso sería todo por mi parte. Simplemente me gustaría aclarar que esta es mi opinión. Si tú estás de acuerdo o en desacuerdo conmigo, es válido. Tú opinión es bienvenida siempre y cuando sea expresada de manera asertiva

Un saludo a la distancia de parte de su compañero de letras y lecturas, Kaifan.

martes, 12 de septiembre de 2017

Una breve opinión: El pozo de la ascensión

Titulo: El pozo de la ascensión
Autor: Brandon Sanderson
Género: Novela, ficción
Clasificación: Fantasía
Páginas: 800
Editorial: B de bolsillo
Saga: Nacidos de la bruma (mistborns) II

Lo que dice en la contraportada:
Durante los últimos mil años han caído las cenizas y nada florece. Durante mil años los Skaa han sido esclavizados y han vivido sumidos en un miedo inevitable. Durante mil años el lord legislador ha reinado con un poder absoluto gracias al terror y a su divina invencibilidad por la poderosa magia de la --Alomancia--. Kelsier, conocido como el superviviente, el único que logró huir de los pozos de Hathsin, encontró a Vin, una pobre chica Skaa con mucha suerte. Los dos, unidos a la rebelión que los Skaa intentaban desde hacía mil años, han vencido al lord legislador, pero Kelsier ha muerto y ahora hay que reinar sin la ayuda del héroe y sin disponer de los poderes del lord legislador. Todo ello pone de manifiesto un hecho realmente aterrador: matar al lord legislador fue la parte sencilla. Sobrevivir a las consecuencias de su caída va a representar el verdadero desafío. Tomar el poder resultó tal vez fácil (como en la revolución francesa o la soviética…), pero ¿qué ocurre después?, ¿cómo se usa el poder?

Este formato irá mejorando con el tiempo, pero en general, podemos dividirlo de este modo:

Argumento.
La segunda parte de los nacidos de la bruma nos presenta a la banda aproximadamente un año después de los sucesos de: el imperio final. Yo lo asumo pues los personajes mencionan que tal o cual cosa sucedió hace un año tal vez, hace muchos meses, después de X suceso que fue hace más de un año, etc. Así pues, para no perdernos, digamos que ha pasado un año. Así pues nos encontramos mayoritariamente en una Luthadel que ha sufrido muchísimos cambios de orden político, estructural e inclusive en cómo están compuestas las clases sociales. Esta novela es una continuación fiel no sólo por el tiempo, sino por situarnos en un momento importante del imperio final y de su capital. Tratar de agregar más sería arruinar la trama. Basta decir que, efectivamente, gran parte de esta novela se orienta hacía esta pregunta: ¿Qué se hace con el poder?

Personajes.
Vin es ahora nuestra protagonista (por si romper el silencio en la contraportada dejara duda alguna). Una mujer joven que ya dejo de ser un héroe primerizo a la Campbell, para darnos ahora a una heroína que tiene dilemas morales y personales sobre sus poderes, como los usa, para que y por quien los usa. Vin se vuelve un personaje con más personalidad y más humano en esta entrega, pues deja de ser (la mayor parte del tiempo) nuestro adolescente protagónico estúpido (mientras escribo pienso en Harry Potter), por su toma de decisiones y se vuelve un personaje, si joven e inexperto (como lo hemos sido todos o lo somos), pero con bastante más cerebro que el promedio. Entre las cuestiones personales esta lo típico sobre el amor, su lugar en este nuevo esquema e incluso que implica ser una nacida de la bruma. La falta de Kelsier (entre comillas), no priva de un buen protagonista. Sanderson tiene el acierto de hacer de Vin una mujer fuerte muy humana.

Y es que no se nos limita a un protagonista, tenemos a Elend que complementa la historia. Vin nos muestra constantemente el mundo mágico de los nacidos de la bruma. Elend Venture nos muestra el mundo caótico del imperio final y lo que se debe hacer con un imperio que esta a nada de partirse en pedazos sin la guía de un líder. Elend muchas veces se cuestionara “cómo es posible que se prefiera un tirano que te diga que hacer, pero ya conocido, a tomar el riesgo de entregarte a la libertad y tomar en tus manos tu destino”. El parecido con la realidad (histórica o contemporánea), no creo que sea coincidencia. Elend me parece un personaje construido de manera soberbia. Entre las muchas cualidades humanas que tiene, la duda es algo que lo impulsara a hacer muchas cosas. Y sin dejar de ser adolescente, nuestro muchacho Venture se cuestionara temas tales como: política, idealismo VS realismo, el amor, su lugar en una banda a la que entro por suerte más que por elección del líder y más. Elend es un personaje que estará constantemente apabullado por las tribulaciones que le presenten terceros o en las que el mismo se cuestiona, y eso no nada más le vuelve humano sino un gran recordatorio de lo que puede hacer la voluntad de una persona.

La banda sigue presente en esta entrega y los cambios no son tantos. Dockson sigue siendo quien administra un centenar de cosas, pero ahora se mantiene un poco más al margen pues pareciera que sin Kelsier, muchas cosas ya no son lo que eran. Hammond se encuentra en un lugar privilegiado pues en esencia, su papel es el mismo. Así que tiene más tiempo para cuestionarse ciertas cosas y hartar a la banda con sus especulaciones filosóficas, y entre bocados entrena en el combate a las tropas, a Elend e incluso a Vin. Brisa mantiene en apariencia el papel jugando un rol más diplomático en la situación, finalmente es de cuna noble y no es ajeno a estos menesteres y fungir de embajador debería ser lo natural para alguien que se gana la vida “hablando”. Clubs se convierte por su experiencia en el estratega militar de la banda, además de ser la voz cruda de la realidad. Curiosamente, muchos le buscaran para que diga así las cosas, de golpe y que duela, no por ser hiriente, sino porque afrontar la realidad así es en ocasiones. Fantasma dadas sus habilidades mantiene este papel de espía a las sombras, procurando mirar y escuchar sin ser visto u oído por nadie y de este modo llevando información a los demás.

Marsh es un tema aparte por el papel que le toco jugar en el libro anterior. Al ser el que más adentro estuvo de la organización del Lord Legislador ya no puede dar marcha atrás a ello. Por consecuencia es un personaje que tiene más bien poca presencia y siempre cubierto de un aire de misterio (aun más que en el imperio final). Me parece un gran ejemplo, tanto de cómo se desarrolla un personaje en una situación así, al igual que del alcance del otro gran ausente (entre comillas) de esta historia: el Lord Legislador.

Finalmente de la banda, tenemos a Sazed. El guardador de Terris en su incansable búsqueda de conocimiento y de la verdad, se encuentra en las más diversas peripecias. Desde encontrarse de frente contra temibles Koloss (una de las grandes creaciones del Lord Legislador, su cuerpo de combate básicamente), hasta adentrarse a uno de esos aparentemente malditos edificios de los inquisidores de acero. Además de todo lo que ve, el Terrisano se cuestiona muchas cosas respecto a la historia de este mundo, desde religiones hasta leyendas o la misma historia del mundo y que tan poco saben de cualquiera de esos tópicos gracias al silencio que hizo caer el Lord Legislador sobre estos temas. Como si el ser guardador no fuera suficiente tarea de peso, Sazed es la persona a la que muchos personajes (desde nuestros jóvenes protagonistas hasta gente huraña de la banda como Clubs) recurren siempre. Ya sea por el conocimiento para tratar determinada herida, debatir cuestiones religiosas o un simple consejo que pueda terminar en consuelo. Sazed pareciera que al ser un personaje que domina un estilo de poder tan simple como la ferruquimia (guardar un atributo [fuerza, peso] o almacenar una memoria) no tendría tanto peso, pero no. Su personalidad apacible, su trato amable y la esperanza que siembra a donde va con sus estudios o sus dulces palabras, lo hacen un personaje tan importante como el mejor peleador de la banda.

Y para cerrar de forma “redonda” me gustaría hacer hincapié en que aquí, los Kandra (si, otro remanente del Lord Legislador) juegan un papel importante. Hablar en plural es exagerar, pues me refiero al kandra de la banda, Oreseur. Principalmente por su papel al estar junto a Vin, pero además por todo lo que aporta al universo de los nacidos de la bruma (como saga).

Como antagonistas tenemos a nobles o gente ambiciosa que quiere hacerse con el poder. Ya sea un viejo noble que quiere mantener su status y a los skaa donde deben ir. Skaa temerosos que prefieren lo viejo y conocido a lo nuevo e inclusive algún cabeza o heredero de noble familia que quiere el poder porque cree que lo merece o tiene la fuerza para tomarlo. Y eso sin mencionar a los contrarios que manejan la alomancia con destreza, ya sean corpóreos o etéreos. Realmente por opositores a nuestros protagonistas no paramos.

Y cerrando la lista están Kelsier y el Lord Legislador. No es que aparezcan en flashbacks u algo así, pero son recordados o mencionados constantemente por muchos personajes. Su repercusión de ambos es tal que siempre son mencionados, ya no digamos en el interior del libro, sino en su contraportada. El peso de ambos se hace presente, de tal forma que no son nada más ese personaje que era importante o un “te acuerdas cuando…”. Kelsier y el Lord Legislador tienen un legado en la obra que llega a tal punto, que siempre los tendremos presentes, aunque sea entre líneas. Ya sea al leer una batalla política en el senado, o al estar de patrulla con Vin y Oreseur.

Estilo.
La narración de esta obra nuevamente es en tercera persona y bajo los mismos términos que en el imperio final. Centrando sus capítulos en: Vin, Elend y Sazed. En ocasiones otros tendrán su momento (como Brisa por ejemplo), pero realmente los capítulos van sobre ellos. Una vez más, todo esto hace un trabajo magistral gracias a la narrativa y prosa de Sanderson. Aunque en honor a la verdad, hay aquí unas coletillas que se vuelven cansinas, por ejemplo, en cada oportunidad Vin o el narrador recuerdan que es una chica de las calles y por eso es como es. Esta es la más usual, pero hay un par de recordatorios que sobran bastante por dos razones: la más obvia es por la frecuencia pero la segunda es por la continuidad. Leer en desorden la saga no ayudara nada, así que no hay que recordarle al lector datos con los que ya es familiar. Tal vez con estas repeticiones se llenen 10 hojas a lo sumo, no es algo que arruine la narrativa o su ritmo, pero como dije, ya conociendo los datos, sobra e incluso cansa. Fuera de eso la forma de narrar y la prosa, siguen siendo un trabajo excelente.

La maquetación repite íntegramente. Mi edición de tapa blanda con su portada a color y un diseño interesante. Los agradecimientos pertinentes, las notas del editor al español que engrandecen (más que yo) a Sanderson y llegamos a la esencia misma. Dividido en 6 partes y un epilogo, el pozo de la ascensión mantiene el mismo formato que su antecesor. Iniciamos con un fragmento en cursivas de un escrito que estudia alguno de los personajes y que da trasfondo al universo de los nacidos de la bruma y que va acorde a los descubrimientos que se van haciendo en la narración “normal”. Dando pie al número del capítulo pertinente seguido debajo del símbolo de alguno de los metales que brindan poder. En las últimas páginas tenemos el índice de nombres y términos, así como la guía rápida sobre los metales y qué función tienen en la alomancia y la ferruquimia. Ah sí, y en las primeras hojas tenemos los mapas de Luthadel y el imperio final, pero a estas alturas, es un requisito (que me da la impresión de ser obligatorio) en los libros del genero. Haciendo a un lado mi desprecio a lo cotidiano, la maquetación sigue siendo algo sumamente destacable y que incluso esperaría tengan en cuenta otros autores y casas editoriales. Y todo se remata con la grata sugerencia de visitar el sitio del autor para encontrar más detalles. Una joya en toda regla.

Desarrollo.
Nuevamente estos son los dos apartados más pequeños de esta entrada.

Sanderson acierta al narrar a un buen ritmo esta historia. A mi gusto en ningún momento se siente apresurado o demasiado lento como aletargar al lector. Pese a que en mi opinión este es el “eslabón más débil” de la trilogía, no por la manera en que se desenvuelve o el ritmo, sino por que suceden muchas cosas en ambos frentes y como todo, la política no va ser igual de rápida que un combate o la intriga. Y por favor que no se me malentienda. Que tenga tantos tópicos el libro lo vuelve algo mucho más completo que muchas obras (de ficción y no ficción) que encontraremos allá afuera. Sin embargo, esto puede hacer parecer que el libro tiene un desarrollo extraño, cuando en realidad cada tema tiene su ritmo. Otro punto que debo destacar es que justamente al ser una continuación y lo intermedio (inicio-desarrollo-y desenlace complementan cualquier obra, este obviamente es el desarrollo por su posición en la trilogía), el autor se toma su tiempo para mostrarnos los cambios, no únicamente a nivel universo, sino a nivel de cada personaje. Por ejemplo en más de una ocasión se mencionara que Hammond ya no tiene esa alegría de antes. Y esto es un acierto, nuestros personajes no son estáticos o simples agentes para narrar una historia, así que esto se hace presente en la forma en que con gracia se expande la trama para nosotros.
Únicamente lo que se me ocurre que haga perder o confundir a un lector, es el retroceder paginas para leer las cursivas y generar sus propias teorías de que sigue, pues la manera en que Sanderson despliega la historia no da cabida a errores. Y eso sin entrar a detalles inservibles (pienso con desazón en ti, Ramón Obon, mientras escribo) o en guardarse detalles que bien podría haber dado para dar una sorpresa mediocre (esta referencia es libre, imagina lo que quieras querido/a lector/a). Considero que el autor domina tanto su mundo, que no teme mostrarlo al mismo tiempo al lector que a los personajes, y eso lo traduzco como un gran respeto, no a quien paga, sino a la inteligencia del que lee. Y una gran confianza en saber de que no necesitas atiborrar de datos insulsos o de “giros de tuerca en cada esquina”, para tener la certeza de que narras algo digno de ser leído con interés.

Recomendación.
Una advertencia antes de las otras recomendaciones: Es obligado (y obvio) leer el imperio final antes de leer el pozo de la ascensión. En consecuencia si ya leíste el primero, debes leer el segundo.
Si te gusta la literatura fantástica, es obligatorio que lo leas.
Repetiré el chiste de que si estas esperando que alguna saga sea continuada o un autor decida publicar algo nuevo, aquí tienes para rato y de sobra (no querrás leer un libro, querrás leer todos y no sólo de esta saga, de todas las del autor).
Si buscas una lectura madura en su estructura, en como plantea las situaciones y con personajes creíbles, este es tu libro.
En general si te gusta leer (ficción) este libro es recomendable.
El único pero que le veo es que no te haya gustado el primero (lo que honestamente dudo suceda, pero puede ser). Si no estás en esta categoría, la otra única razón viable que veo es que no te guste la fantasía. Si no es el caso, no sé qué haces leyendo esto en vez de la saga de los Nacidos de la bruma.


4.5 de 5 Kai´s posibles o un 9 en la escala Kaifan del 1 al 10 para medir algo se lleva: El pozo de la ascensión de Brandon Sanderson.


Antes de partir, me gustaría inivitar a leer la "primera parte" de esta opinión: El imperio final ya que como comento en ella, esta saga de los nacidos de la bruma, deben ser tratados como un gran libro (en mi opinión). Y ueno, fin de la metapublicidad...

Eso sería todo por mi parte. Simplemente me gustaría aclarar que esta es mi opinión. Si tú estás de acuerdo o en desacuerdo conmigo, es válido. Tú opinión es bienvenida siempre y cuando sea expresada de manera asertiva

Un saludo a la distancia de parte de su compañero de letras y lecturas, Kaifan.

martes, 5 de septiembre de 2017

Una (no muy) breve opinión: El imperio final.

Titulo: El imperio final
Autor: Brandon Sanderson
Género: Novela, ficción
Clasificación: Fantasía con tintes de ciencia ficción
Páginas: 669
Editorial: B de bolsillo

Lo que dice en la contraportada:
Durante mil años han caído las cenizas y nada florece. Durante mil años los skaa han sido esclavizados y viven sumidos en un miedo inevitable. Durante mil años el lord legislador reina con un poder absoluto gracias al terror, a sus poderes y a su inmortalidad. Le ayudan obligadores e inquisidores, junto a la poderosa magia de la alomancia. Pero los nobles han tenido a menudo trato sexual con jóvenes skaa y, aunque la ley lo prohíbe, algunos de sus bastardos han sobrevivido y heredado los poderes alománticos: son los nacidos de la bruma. ahora, kelsier, el superviviente, el único que ha logrado huir de los pozos de hathsin, ha encontrado a vin, una pobre chica skaa con mucha suerte… tal vez los dos, unidos a la rebelión que los skaa intentan desde hace mil años, consigan cambiar el mundo y la atroz dominación del lord legislador.

Este formato irá mejorando con el tiempo, pero en general, podemos dividirlo de este modo:

Argumento.
La trama de esta obra nos pondrá tras los movimientos de una pandilla de “gente común” (en cuanto a que no ostentan un poder político) que se prepara para dar el golpe más grande jamás planteado: derrocar y destruir a un ser que es igual que un Dios. Es una premisa “sencilla”, que da para mucho aunque no lo parezca. Aquí lo interesante es el manejo de, tantos los personajes, como el universo en el que estamos siendo llevados. Ya que la alomancia (la “magia” de esta saga), es racional y en consecuencia, tiene que seguir una lógica. Aquí jamás aparecerá un mago blanco que dimos por muerto y siendo gris, o gracias a que el protagonista es el elegido y tiene “un algo que no se que es”, siempre salva el pellejo. Y esto no es una revelación que arruine el argumento, a lo largo de la obra se nos manifiesta esto pues, finalmente estamos ante una versión moderna de el periplo del héroe de Campbell. Con esto no quiero decir que este mal, por el contrario. A estas alturas uno no va a volver a inventar la rueda pero, la puede hacer algo verdaderamente novedoso. Y esto logra Sanderson. Todo esto lo iré detallando en líneas posteriores, desde luego. Solo que si quería enfatizar que esta obra (en solitario o conjunto), dista mucho de otras obras de fantasía por ser tan claro en el manejo de “la magia”. Retomando, la trama entonces gira en torno a un grupo de inconformes que quieren poner fin a la tiranía del Dios y señor de Luthadel, el Lord Legislador. Comenzaremos viendo como se una la banda, se planifica y se toman medidas para hacer esto. Habrá mucha acción y aprendizaje de por medio, pues está obra tiene dos protagonistas. Así que por un lado tendremos esta trama digna de novela de crímenes donde vemos la planificación de ese “gran golpe” y en la otra mano tendremos el camino del héroe. Sin ahondar más en temas fundamentales de la historia que arruinen la sorpresa, así es como la podemos dividir. Obviamente en un punto estas historias convergen (y es más, nunca están divididas realmente) y hace de esta obra algo redondo. Como aclaración sumamente importante, este libro es el primero de una trilogía (los nacidos de la bruma o mistborns) que incluye: El pozo de la ascensión y El héroe de las eras. Lo correcto sería hacer un análisis de las tres entregas como un gran todo, pero no lo haré. Fiel a este formato que manejo y a que no son un gran libro (como lo es, en palabras de Stephen King, la Torre oscura), sino tres, así se hará (y no sólo con este, sino con obras de otros autores del genero de la fantasía). Y digo que es lo correcto, porque esta obra sin duda lo merece y seria lo justo, pero si algo tiene la fantasía madura (como esta saga), es que las cosas no siempre son como queremos o como deben ser. Y que esto sirva de aviso para los que crean algo diferente.

Personajes.
Nuestro primer protagonista es Kelsier, el superviviente (que en sí, no es un apodo y ya, sino una forma de respeto y casi veneración al personaje). Un hombre adulto que ya conoce los trucos, fortalezas y flaquezas de sus habilidades. Con un pasado y personalidad ya definida. Vaya, todo lo contrario a nuestros muchachitos o muchachitas que son lanzados de cabeza a un gran mundo mágico y que aun pelean, no sólo contra el mal sino contra sus hormonas y confusas emociones. Este no es el caso. Kelsier es un personaje carismático, que te hace sentir simpatía e incluso empatía con él. No únicamente por la historia triste de vida o por su personalidad alegre. Kelsier es un protagonista que tiene empuje pues tiene un objetivo, tiene la idea clara de lo que quiere hacer y esto refresca en verdad. Como escribí antes, no es el típico personaje confundido que trata de hacer lo que puede con lo que tiene y en el camino se vuelve mariposa la pequeña larva. No. Kelsier ya paso por todo eso, es un adulto con todo lo que conlleva. Como por ejemplo disfrutar la compañía de sus amigos, organizar una rebelión, matar sin piedad a sus enemigos (y no de una forma grotesca, sin piedad en el sentido de ser implacable y no tener duda de lo que hace) y ser mentor en la alomancia de una manera honesta y practica. El personaje tiene un papel fundamental para la trama, no sólo porque nos sirve para ver una parte de la historia y ya, sino porque en verdad tiene tan fuerza que si fuera solo victima de las circunstancias o mero enlace con el lector, la novela perdería mucho poder. Es además, una cátedra en verdad de cómo forjar a un personaje de fantasía adulto, protagónico y que puedas creerte.

Para ser un mentor necesitas un pupilo. Este es el papel de Vin, la otra protagonista de esta historia. Con ella seguimos el camino del héroe con algunos giros, pero sin reinventar íntegramente el formato. Vin es parte de una banda de ladrones de mediano pelo y en la cual ella es usada más como amuleto de la suerte que como elemento importante del grupo delictivo. “De repente” es lanzada a un mundo mágico pues ella tiene talento. Y ya. Lo demás ya lo has leído o visto antes (Harry Potter o El señor de los anillos son claros ejemplos de este proceso, ya sea literario o cinematográfico). Vin es un personaje bien construido, por una razón: es humana. Al ser creíble, te genera emociones (en mi caso apatía y desprecio), permitiendo que puedas entrar de lleno tanto a la trama como a su andar. Esto es un gran acierto. Vin es un típico adolescente desconfiado (gracias a su truculenta historia detrás y modo de vida) que hace cosas de adolescente y nada más. Su papel es también crucial para el libro, pero me atrevería a decir que ¾ partes es un típico héroe adolescente. Y esto no está para nada mal. Es una carta bien jugada, para el desarrollo de la trama y bien manejada como protagonista al refrescar el periplo del héroe.

Si redacto un párrafo para cada personaje de este libro que pueda tener algo de peso, esta breve opinión seria un ensayo y reflexión de unas diez hojas (por lo menos al ser de Word, no gastamos papel), pero tampoco puedo obviarlos como si se tratara de personajes de una novela negra cualquiera.

Con esta idea en mente, posemos los reflectores en: la banda. El apodo que se le da al grupo de gente que Kelsier reúne para la revuelta. Dockson es la mano derecha de Kelsier y no sólo eso, sino su mejor amigo. Uno es el puño y el otro el cerebro. No de una manera marcada tajantemente, pero Dockson se dedica más a planear que actuar (como lo hace el superviviente). Brisa y Hammond son el dúo cómico (muy poco la verdad) de este grupo y además tiene papeles muy específicos: Brisa convence a la gente para apoyar la rebelión, Ham se encarga de entrenar a las tropas y a la banda en general pues su habilidad es el combate a base de usar la fuerza. Sé que puede sonar raro, pero él es un combatiente cuerpo a cuerpo o con armas como bastones, en este mundo, hay muchas formas de combatir. Clubs y Fantasma, tío y sobrino. El primero es un viejo soldado que ahora tiene un taller de carpintería y que sirve de escondite a la vista de todos para las reuniones de la banda, fantasma es algo así como un espía y que “venía en el paquete” al agregar a la banda a Clubs. Marsh el hermano de Kelsier, es otro pilar de la historia. El se encarga de investigar donde otros no se atreven y toma los “trabajos” más arriesgados. Antiguo líder de la rebelión, pero claudico al pensar que es una causa perdida, retoma actividades revolucionarias por petición de su hermano (aparentemente).

Finalmente tenemos a Sazed, el cual si que merece todo otro “apartado”, pues aunque es parte de la banda, su papel es especial, tanto para fines de expandir el mundo de los nacidos de la bruma, sus protagonistas, así como para la historia en sí. Sazed es un mayordomo eunuco de un lugar conocido como Terris y además pertenece a un grupo especial de terrisanos llamado: guardadores. Estos trabajan con “la magia” llamada “ferruquimia”. Que a diferencia de la alomancia, ellos no extraen poder del metal, los ferruquimistas “guardan” en el metal. Desde recuerdos, hasta fuerza o peso. Para expandir el sistema mágico, pareciera suficiente la intervención de Sazed. Pero no. Al ser un mayordomo para la nobleza (y no cualquiera, los mayordomos de Terris son considerados cual perro del mejor pedigrí), tiene un lugar importante para estar ante los poderosos sin ser visto y así acceder a información (como por ejemplo en las cocinas con los demás criados), que tal vez nadie más conseguiría. Y no nada más seria eso. Todo lo que es Sazed (mayordomo, eunuco, guardador, varón, etc), es una de tantas formas en que Sanderson nos muestra el poder del Lord legislador y sus alcances…

Pues otra forma de manifestar esto se encuentra en sus tratos con la nobleza. En el comercio de metales (que son fundamentales para la magia de este mundo) ya sea los más comunes como el cobre, hasta esas joyas que pueden cambiar el curso financiero de una ciudad como el atium. Sé que parece que estoy revelando puntos clave de la trama, pero no. Esto no es que sea paja pero, la fantasía toma un matiz “casi realista” (pues no olvidemos que hay magia), con detalles como un metal precioso que todos desean y pocos tienen, ya sea por falta de dinero, por su posición social o llanamente porque pocos son los poderosos que pueden poner sus manos en el metal en cuestión. Si piensas en oro, diamantes o algún otro elemento precioso, entenderás que toque realista le da al universo este tipo de detalles. Y para tener orden en una situación así, se necesita gente. Es aquí donde los obligadores y los Inquisidores de acero entran a escena. Los primeros son los burócratas de este mundo. Por poner un ejemplo, algo así como hacienda o contadores (pues eso son, mano de obra pero de escritorio) que sus rangos son marcados por sus ropas y peculiares tatuajes que portan con orgullo en su rostro. Los inquisidores de acero son algo así como los monjes del imperio (monjes que siguen una doctrina religiosa y que al mismo tiempo son temibles combatientes). Se encargan de supervisar muchas cosas, desde el orden en la ciudad capital del imperio final (Luthadel) hasta hacer otro tipo de trabajos para el Lord Legislador. De aspecto imponente pues por ojos tienen un par de clavos de acero que les atraviesan íntegramente el cráneo y rapados para acentuar este tipo de detalles. Los inquisidores son temidos por todos, salvo otros inquisidores. Incluso la nobleza (que son los elegidos y privilegiados por el Lord Legislador).

La nobleza está compuesta por varias casas y, como ya me estoy extendiendo más de la cuenta, para no escribir una biblia me limitare a mencionar a dos de los miembros más interesantes de una de estas casas: Straff Venture (cabeza de la casa) y Elend Venture (heredero de la casa). El primero destaca por ser lo que en los cuentos nos pintan como un villano de la realeza o con dinero. El plus es que él se enorgullece de ser un desgraciado. Elend es lo opuesto a su padre (aparentemente) y es el otro estereotipo de un noble: una persona que busca el bien de todos ya que tiene (aunque sea una pequeña parte) de poder para tratar de hacer algo. Son personajes interesantes por sus constantes desacuerdos y por los polos que representan. En especial en un escenario como una posible rebelión.

Finalmente (pero no de forma definitiva), tenemos a el Lord Legislador. Dios y señor del imperio final y de todo objeto y toda persona que en él se encuentre. Sobre el realmente se sabe poco y se supone muchísimo (justo como hace “la banda”). Lo que se logra ver es que tiene un gobierno de hierro que logra mantener, no el orden, sino el control. Y quiero hacer una gran distinción aquí: el orden va acompañado de un curso libre y natural de las cosas, el control por otro lado se limita a ser obedecido a través del poder. Al aparecer en público da muestras de un increíble control sobre las multitudes (parte poder de su posición y parte de su habilidad de “Dios”). Es un digno antagonista y un reto que por lo que se rumorea, queda bastante grande para la mayoría.

Estilo.
La obra utiliza la narración de tercera persona, saltando principalmente entre Kelsier y Vin y uno que otro personaje. Siendo así llevados de la mano por una descripción de sucesos o convidados de lo que determinado personaje pueda pensar en momentos específicos. No hay mayor intromisión. Solo descripciones puntuales, de vez en cuando algún señalamiento preciso de algo o un poco de historia sobre tal o cual cosa… y nada más. Esto juega bastante a favor de la prosa de Sanderson, la cual al menos al ser traducida, me parece envolvente y deliciosa. No diría que es poética pero, para ser “banal y simple prosa” hace con creces el papel y deleita en verdad, haciendo que leer 3 horas seguidas se sienta como 1 hora apenas. Debo recalcar que si, la creación y personificación de personajes es increíble. Pero, sin un buen narrador sería nada. Sanderson y su prosa hacen que los personajes increíbles que ha creado, se vuelvan entrañables y humanos gracias a la manera en que narra. Ya sea una trepidante batalle de alomanticos, una cordial reunión de conspiración o las ideas confusas y recurrentes de una adolescente elegida. Es en pocas palabras (irónicamente, para esta entrada), lo mejor de todo el libro.

La maquetación es lo normal para una edición de tapa blanda. Una bella portada que (al menos a mi) recuerda a los inquisidores. Los clásicos agradecimientos y demás. Y llegamos al cuerpo: Cada capítulo da inicio con un “fragmento” de un manuscrito especial y de suma importancia para la obra y la trama, que contextualiza el “pasado” aparentemente y temas generales de este mundo (héroe de las eras, el pozo de la ascensión, los metales, etc). Después de estas palabras (puestas en cursiva), se da pie al numero del capitulo y debajo podemos ver uno de los simbolos alomanticos correspondientes a uno de los metales que brindan poder en este arte. Es así que entramos de lleno al capítulo que toca y lo que sucede. En las últimas páginas tenemos una tabla donde se explica que metales alomanticos existen y que efecto proporcionan al consumirse, además de un “índice” sobre datos importantes como: personajes, sobrenombres, lugares e inclusive sucesos de interés. Y todo esto se remata con un modesto comentario en el que se nos insta a visitar la página web del autor, ya que en ella encontraremos más información de esta u otras obras. Si más libros de fantasía se tomaran estas molestias (más allá de poner mapas del mundo y ya), no sé tú lector/a constante, pero yo se que lo disfrutaría mucho mas. Como ha sido el caso, tal cual.

Desarrollo.
El inicio de la historia es lo esperado. Lleva un paso regular pues se nos adentra (junto a Vin, por mano de Kelsier y la banda), en el mundo increíble del imperio final. Recorremos un mundo no muy distinto a como habrá sido el nuestro en épocas medievales, pero con el giro de la alomancia. Se toma creo yo el tiempo justo en sumergir al lector. A lo largo de todo el desarrollo, la narración mantiene un buen ritmo. Vamos a ponerlo así, en el momento en que ocurre un combate, no esperas que detallen cada pelo y gota de sudor, buscas acción frenética y diálogos mínimos. Eso se cumple. Si hay que hablar de cómo derrocar al poder, tomara sus hojas y diálogos acalorados pues se argumentan pros y contras. También lo tienes. En todo momento la narrativa es fiel a lo que se describe. Nunca la sentí abrupta, precipitada o que abusara de no mencionar algo para sorprender después de manera barata o dejar al lector en ascuas. Sanderson realmente respeta a sus lectores y eso me agrada.

La historia se desenvuelve de forma natural y muy coherente. Claro que hay giros inesperados, pero jamás afecta la forma de narrar o el ritmo. Lo cual hace que la lectura sea ágil y disfrutable. Las únicas veces que te perderás puede ser porque se menciona a algún personaje medianamente importante para cierto movimiento (que por fortuna para eso hay un índice) o porque empieces a crear tus propias ideas de que va suceder y regreses unas páginas atrás para fortalecer tu teoría.

Realmente este apartado y el siguiente son los más cortos por lo que ya he mencionado respecto a los personajes, estilo y argumento. Agregar algo más seria tratar de ofenderte querido/a lector/a, fingiendo que puedo añadir algo más a lo que ya he expuesto. Y yo respeto mucho a mis lectores.

Recomendación.
Si te gusta la fantasía es un imprescindible.
Si te gustan las sagas con principio y fin, esta es tu saga.
Si estás haciendo tiempo para lo nuevo de Canción de Hielo y Fuego, algún trabajo nuevo de Robin Hobb o a la espera de que Rothfuss acabe su trilogía, este libro te dará lo que quieres y mucho más (al menos que las crónicas del asesinos de reyes, seguro).
Si te gusta leer ficción.
Si quieres una lectura madura, pero en el sentido de su estructura y planteamiento bien hechos, esta es tu obra. Y aclaro eso, pues si buscas violencia grafica o sexo desmedido (o a lo que están acostumbrándonos recientemente otras sagas) no te acerques. No te dejara satisfacción alguna.
Y básicamente, si te gusta leer, tienes que leer no solo el imperio final, sino todo nacidos de la bruma.

5 de 5 Kai´s posibles o un 10 en la escala Kaifan del 1 al 10 para medir algo se lleva el imperio final de Brandon Sanderson.

Eso sería todo por mi parte. Simplemente me gustaría aclarar que esta es mi opinión. Si tú estás de acuerdo o en desacuerdo conmigo, es válido. Tú opinión es bienvenida siempre y cuando sea expresada de manera asertiva

Un saludo a la distancia de parte de su compañero de letras y lecturas, Kaifan.

lunes, 14 de agosto de 2017

Una breve opinión: La vida misma

Titulo: La vida misma
Autor: Paco Ignacio Taibo II
Género: Novela, Ficción
Clasificación: Realismo, novela policiaca, novela negra.
Páginas: 219
Editorial: Joaquín Mortiz

Lo que dice en la contraportada:
José Daniel Fierro, cincuentón escritor de novelas policiaca, se encuentra de repente trasmutado en el Jefe fierro de la policía municipal de santa Ana, una población norteña con ayuntamiento de izquierda cercado por la ofensiva priista. ¿Va a poder resolver el asesinato de una fotógrafa estadounidense con la misma facilidad con la que escribe un libro? ¿Cómo se metió en esta locura?, se pregunta mientras trata de quitarse de encima a judiciales y pistoleros de los caciques.

Argumento.
Esta es una historia sencilla, aparentemente. Como nos tiene acostumbrados el maestro Taibo II. El “jefe” Fierro es un novelista cincuentón que escribe con tanto cuidado al detalle sus novelas policiacas que, algunas personas de altos vuelos del gobierno de una población del norte de México, Santa Ana (ficticia aunque suene muy real), creen que el Jefe en verdad sabe del tema, y le piden que se vuelva la cabeza de la policía municipal, en un movimiento que sabe a desesperación por la cantidad de jefes muertos y a treta política para frenar al PRI (partido tristemente real y poderoso del país). Y es de este modo, que el jefe, eso sí con los pantalones bien puestos, asume el cargo pese a que el mismo sabe que probablemente no de el ancho y que a su mujer le dijo que si se iba, se fuera preparando para el divorcio. Como expuse al inicio del párrafo, es una premisa realmente sencilla, que Taibo II ejecuta de forma magistral, no sólo en el género (novela negra), sino al retratar lo que es, esta perra vida misma, tan irrisoria como ella sola y a veces tan cabrona. No estoy del todo seguro, por el tiempo de la novela, porque internet no lo tiene todo y sus referencias son más bien ambiguas pero, me parece que este es el debut del jefe Fierro y que aparece en otras novelas, aunque como he mencionado, no estoy seguro.

Personajes.
Aquí tenemos uno de los grandes de “la negra”, y donde más brilla su grandeza es en la creación de los personajes y su caracterización. Aunque, como suele suceder en el género, los secundarios son sólo una parte para mostrar cómo es nuestro protagonista, vaya como los planetas girando alrededor del sol, en este caso, aunque no se pierde del todo, nos encontramos ante segundones de primera y que sin ellos la trama no sería igual.

Primero tenemos al cuerpo de policía del pueblo: Barrientos, que es la mano derecha de Fierro (y antecesores) así como subjefe de la policía, también apodado “ciego”, el cual tiene el apodo por ser un tirador de excepcional precisión. Merenciano “greñas”, uno de los policías que siempre esta de un lado a otro haciendo rondas en el pueblo en la patrulla que es un Volkswagen. Luix Lomáx, también conocido como “el popochas” el último miembro del cuerpo que se encarga de hacer rondas también en el pueblo. Todos ellos tienen un toque peculiar y dan momentos, si bien quizá no memorables y entrañables para todos, si muy divertidos. Por ejemplo, cuando el ciego le suelta a bote pronto al jefe que, ya que en el pueblo dicen que es puto, tienen que irse con las putas del sindicato (que son las que les tocan a los buenos, a la izquierda política). También esta ese momento en que les están tomando una foro, el fotógrafo manda a callar al popochas, este le revira de manera soez y el fotógrafo ya le iba a dar una paliza. Son detalles así, los que les dan vida a estos personajes y los vuelven sin lugar a dudas, creíbles pues muchas veces, al calor de la confianza, así somos. Y no sólo me refiero al hablar, el cómo “se desenvuelven” es natural y se puede sentir, apego hacía ellos, por esta firmeza en mantener a cada personaje en su papel.

El presidente municipal, Benjamín Correa es un caso curioso. Pese a ser un político, da la impresión de tener buenas intenciones y es transparente en todo momento con el Jefe Fierro. Llegando al punto de que en más de una ocasión el jefe acude a él para preguntarle cómo funciona tal o cual situación o simplemente para tomar una copa y mirar a la nada sintiéndose pequeños ante todo el desastre que ha dejado la fuerza política al mando. Pese al papel que tiene, el presi Correa es grato y su intervención de principio a fin, sirve para dar contexto no sólo como personaje, sino para la situación del ficticio pueblo.

Los locutores de la radio de Santa Ana, Canales y Fritz. Dos bribones que se llevan bastante bien a pesar de parecer que tienen algunos peculiares desacuerdos o diferencias. Canales con clara inclinación por la izquierda política y apoyando en todo lo que puede al jefe, a su manera, al ser la voz del pueblo y Fritz, bueno, también entra al juego pero de una manera más “discreta”.

Antagonistas hay diversos, desde los caciques, matones y pistoleros, líderes sindicales y más gente coludida con el poder y generando una rancia coalición, algo obvia, pero no en el mal sentido, sino porque se retrata, de una manera fiel a este tipo de personajes. Tomados de la realidad, para ser novelizados.

Finalmente, el alma del libro, el jefe Fierro o JD (José Daniel). Como en la buena “negra”, el personaje se lleva la trama. Desde momentos cómicos en los diálogos, instantes de cavilación en las que se equipara la ficción de sus novelas con la asquerosa realidad hasta momentos de genuino valor como detener a gente intocable de la mafia del poder de Santa Ana. Es un personaje vivo y entrañable por muchas cosas. Finalmente, aunque no los haya comúnmente, Fierro es un héroe. Hace lo que cree correcto (no para él, sino social y moralmente), juega sus cartas de manera honrada y en ningún momento se muestra haciendo una triquiñuela que si hacen los antagonistas de la novela. Al final, lo que pesa en esta novela con el jefe Fierro y me hace encasillarlo como héroe (más que en la saga Belascoaran, por ejemplo), es esta manía de Taibo II de que todo lo de la izquierda es bueno (cosa que ya menciono brevemente en Héroes convocados) y eso juega mucho aquí. Dejando de lado ideologías políticas (o apatías), José Daniel Fierro es sin duda un personaje cuidadosamente construido. Desde su trasfondo, como se desenvuelve y crece en la novela y mantiene el personaje, hasta sus emociones y pensamientos. Digamos que sin problemas, este bien podría ser un personaje entrañable como Poirot (porque para Holmes, ya está Belascoaran).



Estilo.
La maquetación de mi edición es básicamente la esperada de una versión económica de tapa blanda de bolsillo. Una portada alusiva al tema y lugar (Un sombrero tipo “texana” y un par de pistolas con una pared derruida y sucia de fondo), las ya conocidas hojas color hueso y la tinta negra para las letras. La novela consta de 63 capítulos (que a la usanza clásica, cada uno tiene título y es delimitado por su número arábigo) y es narrada en tres partes: Los capítulos “comunes” que nos narran el “presente” de JD. Notas para el ayuntamiento rojo de Santa Ana, José Daniel Fierro (pues en la ficción, el Jefe escribe sus anotaciones del lugar), que es una forma breve y concisa para que el jefe (y nosotros lectores) nos empapemos del pasado de Santa Ana y todo su acontecer. Querida Ana, son breves cartas que el Jefe escribe a su mujer, que sigue en la capital, donde le externa todo tipo de cosas en las que piensa. Desde miedos, hasta añoranzas y más. Los dos últimos son narrados en primera persona mientras que los capítulos del presente están narrados en tercera persona. Una manera muy astuta de meter diversos tipos de narración sin perder el hilo de nada, sino enriqueciendo la trama (el presente) de una forma muy bien llevada y que se disfruta.

En cuanto a la narrativa y prosa de Taibo II, bueno, a estas alturas no es secreto que los Taibo para mi son un sinónimo de el buen redactar una historia apasionante y que atrapa. Esta no es la excepción. Algo que me gusta mucho, es el contraste entre el Jefe y todo lo demás. Hablamos de que él es un hombre de pensar, de analizar las cosas, y por ejemplo, su equipo son personas de acción y acostumbradas a ciertas cosas (como por ejemplo, jamás hacerle alboroto a alguien con influencia o poder político), y esto se refleja en cosas tan vánales como, la manera en que están estructurados los diálogos hasta las cartas para Ana o las notas del ayuntamiento. Pasando de un renglón al otro de ser un erudito a expresarse de la manera más vulgar. El estilo de Taibo II es fuerte y se hace presente, y no sólo eso, sino que además te permite compenetrarte con los personajes y sentirte más cercano al mundo literario que te narra (o en este caso al pueblo de Santa Ana). Y como curiosidad, pese a ser ficción y tener un ambiente realista (contradictorio sin duda), salvo que un novelista sea jefe de policía, y una que otra suerte de esquivar balas, lo demás se siente genuinamente real, como la vida misma.

Desarrollo.
El como fluye la narración, en cuanto a tiempo y espacio, se siente solido. Correcto vaya. Las cartas y las anotaciones sobre al ayuntamiento son una estrategia astuta para situar a la perfección en tiempo y espacio al lector. Y en los demás capítulos, la progresión aunque no sigue a rajatabla un periodo (digamos no vemos el lunes a viernes del Jefe, sino su viernes y el martes de la semana que entra, por poner un ejemplo burdo y práctico), se siente real y aporta mucho, para entender como JD se hace de un lugar en la comunidad y entre su gente. Y todo esto en un periodo corto de tiempo pues, de otra manera aunque simple pero aun así muy acertada, el jefe “vive” en un cuarto de Hotel, pues, todos saben que está de paso, ya sea porque le quiten el cargo, porque huya o porque terminen matándolo.

Respecto a cómo se desenvuelve la trama, lo hace de un modo, muy fluido y a un ritmo atinado. Especialmente en lo que viene a ser la introducción y el nudo de la obra. El final es un poco más trepidante y vamos de un lado a otro, pero esto no lo hace malo. Por el contrario, considero adecuado que no puede narrarse al mismo ritmo una disputa domestica que un misterioso asesinato sumamente violento y que atenta contra todo lo bueno del pueblo. La narración en ninguna parte ni en ningún momento se siente floja o que decaiga, pese a que tratar de armar el pasado no es lo mismo que una lluvia de balas, pero aun así, Taibo II tiene la mano para ir mostrándonos cada secuencia de una forma que atrapa. Le juega mucho a su favor que los capítulos no sean de 50 páginas, que sea una novela corta y que, finalmente su formato capitular permite tomar y retomar de una manera accesible, que sólo se logra además, gracias a la excelente narrativa.

Recomendación.
La vida misma es un digno representante de la novela negra. Ya sea de forma mundial o a nivel nacional, es un libro que por lo menos debe ser leído por cualquier fan de “la negra”, eso sí, después de la saga de Belascoaran (en mi humilde opinión la mejor representante del genero a nivel nacional).
Para iniciarse en la novela negra, este es un buen punto de partida (sólo después de “Días de combate).
Si quieres algo ligero (en extensión), o leer entre libros, esta obra es “tu gallo”.
Si te llama la atención la literatura que toma por escenario México o latinoamerica, esta novela te gustara. Si eres de acá, también te va gustar. Intuyo que gustara y disgustara más a la raza mexicana, pero aun así, dale una oportunidad.
Hago una aclaración y advertencia como en Héroes convocados, aunque más ligera. Si lo tuyo no es la política y no te gusta que tenga que ver (ni aunque sea poquito), si no crees en lo blanco y negro o si te molesta la izquierda, puede que este libro no te agrade del todo.
Si eres un lector que le cuesta trabajo leer o conoces a alguien así, este libro te caerá de perlas, ya sea para ti o para regalar.
Y la típica advertencia, pese a los temas, no creo que un adolescente (15 años en adelante) tenga dificultad o requiera ser supervisado cuando lo lee. A los más jóvenes igual y no les gusta, pero bueno, eso no quita que no vaya dirigido a ellos.

4 de 5 Kai´s posibles o un 8.5 en la escala Kaifan del 1 al 10 para medir algo se lleva esta novela, La vida misma, de Paco Ignacio Taibo II, uno de mis cinco libros favoritos de este año 2017.

Eso sería todo por mi parte. Simplemente me gustaría aclarar que esta es mi opinión. Si tú estás de acuerdo o en desacuerdo conmigo, es válido. Tú opinión es bienvenida siempre y cuando sea expresada de manera asertiva

Un saludo a la distancia de parte de su compañero de letras y lecturas, Kaifan.

lunes, 7 de agosto de 2017

Una breve opinión: Malasuerte en Tijuana.

Titulo: Malasuerte en Tijuana
Autor: Hilario Peña
Género: Novela, Ficción
Clasificación: Novela negra, realismo
Páginas: 156
Editorial: Grijalbo Mondadori

Lo que dice en la contraportada:
Malasuerte es dueño de un gallo de pelea desnutrido, unas cuantas cintas de música norteña, un encendedor, una grabadora descompuesta, una baraja española completa, otra francesa incompleta, una camisa de seda, un gato hidráulico y un juego de llaves y dados que supuestamente le había regalado un tío suyo. Su sobrenombre se debe a que su cabello es de color rojo, mientras que su voz, la cual le sirve para presumir a los cuatro vientos que es: feo pero de buen cuerpo, suena como si trajera grava atorada en la garganta. En este libro atestiguaremos cómo Malasuerte huye de su pueblo ubicado en la sierra de Sinaloa, luego de un violento altercado con la mafia local, hacia Tijuana, donde comenzará a forjar su reputación como el mejor detective privado de la ciudad. Malasuerte en Tijuana es una estupenda novela sobre una realidad cruda, brutal y desesperanzadora: la frontera norte de México.

Argumento.
Malasuerte en Tijuana nos pondrá como espectadores de algunos de los años más difíciles de Tomas (también conocido como malasuerte) y el cómo inicia su carrera (y aquí quiero enfatizar esto), no como detective, sino como “solucionador de problemas” (por verme elegante), cosa que el mismo personaje menciona en la trama. Que se pueda confundir me parece lógico, pues el personaje “resuelve misterios”, pero no es en ningún momento llamado detective ni mucho menos. Y aun así, esto no hace que sea una mala lectura o que se mienta, de ninguna manera. Al leer la obra y “crecer” con el personaje, nos daremos cuenta de que su origen humilde de campo y la precaria educación, juegan perfectamente con la visión del mundo del personaje y como nos es narrada. Este libro forma parte de una “trilogía” (que asumo es al estilo de la del zurdo Mendieta, de Elmer Mendoza. Trasmitir una ligera sensación de continuidad y tener un “orden”, pero, “aparentemente” no hay continuidad directa), siendo “El infierno puede esperar” y “La mujer de los hermanos Reyna” los libros que le siguen. Retomando el punto, iniciamos la travesía en Sinaloa y el porqué el protagonista se va de su tierra, para, llegar a Tijuana y empezar a forjarse esta reputación de “resuelve problemas”. Es un libro corto, lo mismo que la historia, pues finalmente se trata de “el origen” del personaje y como es que ha llegado hasta “este” camino. En muchas novelas de cualquier género es así, esta no es la excepción.

Personajes.
Aunque hay realmente muchos y vaya que destacan, pues el autor se esfuerza en dotarlos en pocas líneas de personalidades, ya sea estrambóticas o creíbles, realmente ninguno tendrá más peso en la historia que el mismo Malasuerte.
Y cuando hablo de raros o personajes creíbles, hablo enserio. Tenemos por ejemplo al dueño de una torteria que, en su juventud fue luchador y un día, le revienta la boca a nuestro protagonista y lo manda al hospital. Eso es un capitulo. En otro tenemos a un homosexual que en algún momento de la trama, hace de compañero de Malasuerte y a pesar de ser, abiertamente homosexual y amanerado, se comporta como un caballero, cual debe de ser, pese a ser una ficha del ambiente gay. También está la hija de un narco local, que tiene una “terrible” enfermedad y pese a estar en lo más alto de la escala social, lo único que desea es ser amada, como persona y como mujer. Y hay muchos más de donde escoger y que en un par de líneas podría seguir describiendo burda y brevemente, pero no. Uno de los puntos fuertes de la obra (siendo un disidente en el género, al menos en el ámbito Mexicano), son todos los secundarios, que vamos, siendo la mayoría de ellos intrascendentes y meros peones para hilar una trama y llevarnos de un lado a otro, su variedad les da muchos puntos. Y pecando de ser insistente, son uno de los puntos fuertes de la novela.
El único personaje que nos va a interesar, es malasuerte, el cual, me deja con sentimientos encontrados. No me parece irreal, pero no me convence. No niego que existan “canijos” como nos lo plantea Peña con malasuerte, pero, hay veces en que el protagonista es tan seco que sigues leyendo por curiosidad, más que por un genuino interés. Sé que suena contradictorio, pero no podemos fingir (aquí no, lector, aquí no) no es lo mismo “leer para ver qué sucede” a “no puedo esperar a ver que sigue”. Peña nuevamente transgrede el estilo del género, pero, esta vez de una forma poco atinada. Malasuerte no es un mal personaje, pero tampoco es nada memorable. A lo sumo parece alguien perseguido por la desgracia, pero, de allí no vamos a pasar. El mayor acierto que le veo, es que el personaje (una vez más, haciendo a un lado los estereotipos de “la negra”) no se la pasa penando o cuestionándose temas profundos de la vida, para nada. Acá tenemos una frase que le hace total justicia a la “mente” del personaje: como venga. Así es malasuerte, lo bueno y lo malo lo toma al vuelo y hace lo que puede con lo que tiene, pero, al final, procura hacer lo que quiere.

Estilo.
Al ser narrado en primera persona, se entiende que las palabras y el estilo de narración sean simples, en esencia, pues estamos hablando de alguien (malasuerte) que las verdaderas enseñanzas de la vida las recibe desde vagabundos hasta patrones de clubs de desnudistas y bailes eróticos. En ningún momento se siente de otro modo. Y ojo, que la narrativa “sea humilde” no la hace mala, por el contrario, da credibilidad. Serie disonante que una persona de pueblo, del campo, te hable francés o se aviente palabritas o sinónimos rebuscados y rimbombantes. Hilario Peña merece una ovación de pie y una ronda de aplausos por mantener en papel al personaje, y no por eso hacerte difícil la lectura. Otro gran acierto no sólo a nivel escritura, sino a nivel de personaje, trama y demás.

En cuanto a la maquetación, no hay nada que destacar. Es una edición de lo más sencilla la que tengo en mis manos. Tapa blanda, la típica calidad de hojas con su característico color hueso y letras color negro. Un uso adecuado de cursivas para fechas, lugares o palabras en otros idiomas (que apenas llegamos a ver) al igual que el manejo de negritas para enfatizar “sucesos” muy puntuales y nada más. Dividido en dos partes: Sinaloa y hasta nunca pollita. Cada parte dividida por capítulos sin título y enumerados por los amados números arábigos, incluso en el formato lo mantuvo simple el autor. Es considero, una clase de cómo mantener en sintonía tu narración, con los personajes, el mundo que muestras al lector e incluso mantener la armonía hasta en cómo esta maquetada tu obra.

Desarrollo.
Aunque existe el uso de fechas o se señalan momentos, la verdad es que no me quedo con la sensación de progresión del tiempo. Aunque se menciona, por ejemplo, cuánto tiempo se fue malasuerte de Sinaloa, yo no sabría decir cuánto tiempo (de acuerdo al universo literario) llego a pasar. Este es probablemente un problema, para el lector más quisquilloso o que espera que la novela negra, se ciña más a ese hermano suyo que es la policiaca, pero no. Del mismo modo, los “casos” (o problemas, que debe resolver malasuerte) son muy entretenidos y dan una imagen medianamente vivida de lo que debe ser una ciudad como Tijuana o algún pueblo pequeño de algún municipio olvidado de Sinaloa. No en vano me deshice es elogios inclusive por sus personajes incidentales, pero la verdad, es que nada de eso importa. Claro que hay una trama (seguir las andanzas de malsuerte) y claro que hay un desarrollo de la misma (que malsuerte pase a ser un muchacho de pueblo cabrón y ya a ser un canijo de ciudad), pero realmente, es sólo para guiarnos en los episodios memorables del personaje y nada más. Uno recuerda las hábiles deducciones de Sherlock Holmes, pero, rara vez se recuerda a los personajes o sucesos involucrados en la misma. Y si, se que puede ser fuerte mi declaración, pero Holmes es más recordado por el estudio en escarlata, y no por los personajes o sucesos en sí que acontecen en esa obra. La trama me temo, es el personaje golpeado de esta obra.
Por otro lado, eso no significa que el desarrollo en cuanto a la narrativa sea malo. Este es un libro corto que se disfruta y que bien puedes leer de forma alegra incluso en el transporte público o hasta en una escapada al baño de tu oficina (perdón, cubículo, caballeriza) de Godínez. La estructura capitular y el uso tan libre y sencillo de las palabras en la narrativa te lo permiten íntegramente. Algo muy positivo en estos tiempos convulsivos. Leer no siempre es grato o fácil, pero con esta novela, por lo menos es práctico y se lee en una semana (si lo haces en intervalos), y exagero con ese tiempo, pues debe ser menos.

Recomendación.
Esta es una obra de novela negra, que no diría que sea imprescindible si tu eres lector de “la negra” mundial, pero si te gusta algo más local (y eres mexicano, obviamente), no puedes dejar pasar esta novela (y en mi caso, seguir los “pasos/libros” de Hilario Peña).
Si quieres leer algo ambientado en México, de corte realista y que no tenga en cada párrafo una alusión al narcotráfico (desde matanzas, desaparecidos, carteles, drogas o corridos) esta es una opción. No voy a mentir, si hay de vez en cuando una situación emparejada al tema (como una banda que toca corridos en la vecindad de mala suerte, o un vecinito de azotea que narcomenudea u otros que tienen de plano allí el laboratorio), pero esto no es el eje central de la historia. De (haciendo un supuesto) 10 andanzas, 2 son relacionadas a este tema.
Si quieres una lectura ágil y que te permita retomarla sin problemas, sin duda esta es tu opción.
Si estas buscando adentrarte a la literatura, pero a veces vez los libros de más de 600 hojas y piensas “quien tiene tiempo para eso”, no sudes más, las 156 páginas de Malasuerte en Tijuana se leen como tu periódico diario o tu hora (y me veo conservador) de redes sociales, y créeme, este libro se disfruta más que los tests de que fruta eres o los encabezados amarillistas que tratan de ser hilarantes e informativos a la vez.
Si te gusta la novela negra en general o el realismo, merece una oportunidad.
Finalmente, la advertencia, este libro no es para menores de edad, y si cae en manos de alguno (que espero sea mayor de 15 años, aunque francamente este libro se queda infantil ante la realidad), con la adecuada supervisión de un adulto sería suficiente para seguir en la lectura.

3.5 de 5 Kai´s posibles o un 7.5 en la escala Kaifan del 1 al 10 para medir algo se lleva Malsuerte en Tijuana, de Hilario Peña.

Eso sería todo por mi parte. Simplemente me gustaría aclarar que esta es mi opinión. Si tú estás de acuerdo o en desacuerdo conmigo, es válido. Tú opinión es bienvenida siempre y cuando sea expresada de manera asertiva

Un saludo a la distancia de parte de su compañero de letras y lecturas, Kaifan.

martes, 25 de julio de 2017

Una breve opinión: 1984

Titulo: 1984
Autor: George Orwell
Género: Ciencia ficción, distopía
Clasificación: Literatura universal, ficción
Páginas: 394 / 290
Editorial: Porrua

Lo que dice en la contraportada:
El 1984 de George Orwell es un libro espantoso, que normalmente, hace estremecer a los que lo leen. Sin embargo, no ha producido el efecto que, sin duda, pretendía su autor. La gente percibió que Orwell estaba muy enfermo cuando lo escribió y, realmente, murió poco después. Le resultó casi agradable el frisson que los horrores del libro le proporcionaban, y pensó: Bueno, como es natural, todo no será tan malo como lo pinta, a no ser en Rusia. Es evidente que el autor gozaba con lo tétrico. Como gozamos nosotros, siempre que no lo tomemos en serio. Habiéndose tranquilizado a sí mismo con estas fáciles falsedades, la gente prosigue en su labor de hacer que se conviertan en realidades los pronósticos de Orwell. Poco a poco el mundo se ha ido acercando a la realización de las pesadillas de Orwell, pero como eso acercamiento ha sido gradual, nadie se ha dado cuenta de lo lejos que se ha llegado por esa ruta fatal. Así se expresaba en 1955 Bertrand Russell del famoso libro 1984, que había sido publicado seis años antes y en tan alta estima tenía ya las dotes proféticas de su autor.

Argumento.
La obra nos pone en la piel de Winston Smith. Un personaje que forma parte de lo que vendría a ser la mano de obra de clase media baja de Oceanía (la unión de varios países en esta realidad). Se nos presentara al líder máximo, el gran hermano (legendario personaje hoy en día de la cultura popular, hasta el punto de ser una burla y mera sombre de su versión literaria), a sus seguidores acérrimos que mantienen esta sociedad aparentemente funcional pero horrible y como es que en la realidad de Winston, la gente olvida fácil y la información y la historia es modificada a su antojo. El hecho de que la obra no tenga entes sobrenaturales o demonios, no le quita ni un ápice del terror que genera lo acertada que fue esta predicción del mundo. No entiendo como el género de distopía, no abarca el terror. No creo poder agegar nada más realmente, salvo que, de la trinidad de distopías obligatorias (Un mundo feliz, Farenheit 451 y 1984) es la obra de Orwell la más siniestra y desesperanzadora de ellas. Dependiendo de la óptica que quiera dársele, pero es una constante (por lo que he leído) de que, básicamente, al cerrar el libro en su punto final, una parte de tu esperanza debe morir. Que esto sirva de precedente para entender que el viaje, va ser muy lúgubre. Como anotación especial, me gustaría señalar que el personaje de Winston, en varias ocasiones habla de poseer, como objeto, a las mujeres. Y tengo que hacer esta aclaración porque los SJW y la gente de “mente abierta, pero sólo a sus ideas”, podría tirar pestes en un asunto que francamente no tiene que ver. Tengamos genuinamente la mente abierta y leamos con verdadero cerebro, este libro lo merece. De no ser así, presta atención lector/a de que van los ministerios del libro o los lemas del partido: La guerra es la paz/ La libertad es esclavitud/ La ignorancia es la fuerza.



Personajes.
Tenemos al personaje que representa, en mi opinión, el hombre común de la clase común, de la triada distopíca por excelencia. Winston es un tipo absolutamente común, con deseos, comunes para el lector y francamente obvios, pero que son un crimen para la realidad en la que él vive. Considero que es un personaje, no nada más sólido, sino grandemente humano y con el cual se puede empatizar en la mayoría de sus ideas o deseos. Es gracias a cómo ve el mundo, como lo vive y como lo desea, que genuinamente podemos sumergirnos en esta realidad y entender porque, a pesar de cómo este estilo de gobierno parece tan perfecto, hay gente como Winston, que añora, no algo malo, sino solamente distinto. Y es por esto mismo también que el personaje es coherente (en todo momento, por más que duela) y que se vuelve, si bien no entrañable, si alguien que se queda grabado en tu mente, pues Winston, puede ser cualquier persona en cualquier sistema de gobierno. Y esto es el mayor fuerte del personaje y que le da esa imagen y sensación de realidad. Finalmente, esta es una novela oscura, y no en el sentido de ser difusa, sino de la falta de “luz” que hay en ella. Y al acompañar a Winston, notaremos esto.

Debo señalar que al ser la novela narrada desde la visión de Winston, todos los personajes con los que se encuentre influyen en el. No es que no tengan peso a la trama o que trate de señalar lo obvio, sino que, se debe entender que no habrá personaje con mayor importancia que Winston. Cada personaje de una u otra forma es un agente de cambio, ya sea en la trama y lo que sucede o en la manera de actuar y pensar del protagonista.

Aclarado ese punto, el siguiente personaje importante a la trama es Julia. Digamos el interés amoroso de nuestro protagonista, alguien que hace que cambie su forma de pensar y actuar y por encima de todo, la contracara de lo que es un ciudadano modelo en este estado de gobierno. Y para disimularlo, justamente se la pasa haciendo cosas modelo, llevando así una interesante doble vida. Julia es un personaje enérgico, del tipo activo pero no impulsivo exclusivamente (pues de ser así no podría llevar esta doble vida). Esto se hace presente en cómo es introducida, sin que se nos diga explícitamente, ante el protagonista y como se desenvuelve. Es un personaje fundamental para la trama, y que directamente llama a la gente joven por su manera de ser, pero no a los luchadores sociales, sólo a los que no están de acuerdo (algo así como los luchadores sociales de sillón). Es igualmente, un personaje sumamente coherente y que incluso llegas a entender, porque decide tomar el camino seguro (haciendo hincapié en que este es, fingir o actuar como se espera que lo hagas) en vez de ir más allá.

Finalmente, el círculo se abre y se cierra con O’Brien. Sin duda aunque puede parecer previsible, es el mejor personaje del libro y un gran enlace y motivación a lo largo de las tres partes en que el libro está dividido. Para no ahondar de más, este personaje tiene dos papeles fundamentales en la trama, ambos los cumple de maravilla y seguramente terminaremos viéndolo de la misma forma que Winston lo hace.

Estilo.
Como dice arriba, mi edición es de la editorial Porrua, trayendo los clásicos agregados para entender la obra del autor: una introducción para contextualizar, algunas palabras sobre la edición (hablando de la historia de cómo tuvo que vérselas negras Orwell, no de la que tenemos en manos) y finalmente un apéndice sobre los principios de la Neo lengua. Fuera de eso, es una edición de tapa blanda, que tiene todo el contenido de la obra (hasta la fecha, algo que caracteriza a la editorial es la calidad del contenido y precios accesibles) y que no destaca por nada especialmente, salvo por el contenido.

De la misma forma la maquetación no destaca especialmente. Hojas de un tono agradable, negritas y cursivas donde deben ir, separado en 3 partes y listo y nada más.

En cuanto a la mano de Orwell, aunque esta obra es más extensa que la rebelión en la granja, realmente no se siente pesado en ningún momento. La forma en que se encuentra separada la obra en su contenido también ayuda mucho a la ágil lectura. Capítulos moderados en extensión, la división en tres partes es fundamental no sólo para leer sino para entender y ver más allá de la ficción. Aunado a esto hay que agregar que en cada parte se puede leer de una forma distinta, y aun así la narrativa y prosa de Orwell nunca decae, y no sólo por la magia de saber manifestar sus ideas en palabras, sino también por que la temática es sumamente interesante y la forma en que desenvuelve cada parte, no simplemente atrapa, te engancha y te hace reflexionar y al promover el pensamiento, no únicamente el entretenimiento, se logra muchísimo.
Dejando de lado los elogios, Orwell tiene una forma de narrar muy atractiva, incluso para los pequeños manifiestos que hace en su obra, velados bajo el acuerdo de que leemos una novela y no un ensayo o tratado, y aun así, logra captar tu atención. Es un gran merito sin lugar a dudas.

Desarrollo.
Como comente más arriba, la novela se divide en tres partes que podemos dividir así. La primera es todo inicio clásico de cualquier obra. Se nos presenta esta realidad y se nos introduce en sus características fundamentales. Nos presentan a algunos de los personajes importantes para la visión y acción del protagonista. Obviamente se nos presenta al protagonista y se hace manifiesto el ritmo que llevara la obra. Y aquí se hace manifiesto el problema “central”. La segunda parte, tiene difuminando entre la trama de la novela, estos manifiestos políticos y disidentes hacía el sistema de gobierno de la obra, que finalmente está basado en la realidad (INGSOC es ingles socialismo). Esta parte, además de ser fundamental a la trama por los acontecimientos que se presentan, es sumamente didáctica por los discursos leídos o escuchados por el protagonista. Finalmente, la tercera parte es el desenlace, de alguna manera no sólo doloroso, sino desesperanzador y amargo. No es horrible, sorpresivamente, pues como mencionaba antes, los personajes son coherentes todo el tiempo, no su ser, sino a ser humanos. Esto puede tener una doble lectura (a mí el 90% de la lectura me dio esperanza, y el final me gusto), dependerá creo, obviamente no nada más de cada quien, sino genuinamente de cómo ves la vida y que esperas de ella.
De cualquier manera, todo el contenido de la obra se va desenvolviendo ante nuestros ojos de una manera versátil y muy grata de leer. No te quedas perdido en ningún momento y todo se manifiesta o explica a su debido tiempo, sin retrasar o adelantar nada. Este es probablemente uno de los puntos más fuertes. Realmente, no se cual podría ser un punto débil de la obra en general, pero bueno, el como se desarrolla el contenido es una cátedra no sólo de prosa, sino de dar un mensaje claro.

Recomendación.
Este libro, debería ser obligatorio para cualquier persona, así es, igual que Farenheit 451 (y un mundo feliz, aunque de este no habrá opinión pues lo leí en la preparatoria), pues es una cátedra no nada más literaria, sino también sobre el cómo se maneja el mundo (y la novela, considero es nada más un bosquejo de la misma) y como cualquier sistema de gobierno, se corrompe.
Este libro es obligatorio en 2do termino (el 1ero es rebelión en la granja) para la gente (en especial los jóvenes) que quieran meter su nariz en política y necesitan con desesperación pensar más que ser seguidores.
Si tienes de 15 a 60 años, deberías leerlo, pues te plantea ideas interesantes y es sumamente entretenido. Una bonita “fabula” de la perversidad y de lo peor de la humanidad.
Si quieres devorar los clásicos de la literatura universal o las distopías, este es un obligado, sea como sea.
Si te gustan las historias de terror, pero con hechos reales, esta obra sin duda te dejara satisfecho. También si tu fibra misántropa requiere alimento, este es un buen tentempié.
Si buscas una lectura con gran contenido pero que a su vez se deja leer mientras vas en el transporte público, este es tu libro.
Finalmente, si quieres expandir tu visión del mundo, es un obligado este libro. No sólo tachará ver más allá, sino que lo disfrutaras.

4.5 de 5 Kai´s posibles o un 9.5 en la escala Kaifan del 1 al 10 para medir algo se lleva 1984 de George Orwell. Siendo uno de los mejores libros que he leído a lo largo del 2017.

Eso sería todo por mi parte. Simplemente me gustaría aclarar que esta es mi opinión. Si tú estás de acuerdo o en desacuerdo conmigo, es válido. Tú opinión es bienvenida siempre y cuando sea expresada de manera asertiva

Un saludo a la distancia de parte de su compañero de letras y lecturas, Kaifan.

sábado, 22 de julio de 2017

Una breve opinión: Farenheit 451

Titulo: Farenheit 451
Autor: Ray Bradbury
Género: Ficción, distopía, ciencia ficción, inquietante ficción profetica
Clasificación: Literatura universal/ Ficción
Páginas: 176
Editorial: Debolsillo

Lo que dice en la contraportada:
Fahrenheit 451 ofrece la historia de un sombrío y horroroso futuro. Montag, el protagonista, pertenece a una extraña brigada de bomberos cuya misión, paradójicamente, no es la de sofocar incendios sino la de provocarlos para quemar libros. Porque en el país de Montag está terminantemente prohibido leer. Porque leer obliga a pensar, y en el país de Montag está prohibido pensar. Porque leer impide ser ingenuamente feliz, y en el país de Montag hay que ser feliz a la fuerza la novela más célebre de Ray Bradbury, maestro de la ficción científica.

Argumento.
La obra nos permite observar el futuro a través de los ojos del bombero Montag, cuya función en esta realidad es la de quemar cualquier material (específicamente libros), que atente contra lo establecido por el gobierno. Se nos llevara de la mano para entender a grandes rasgos cómo funciona el mundo, la gente, el tipo de gobierno y el valor del trabajo de Montag para que todo lo antes mencionado se mantenga presente y estable. A grandes rasgos para no arruinar la trama, eso es de lo que va el libro. Curiosamente la contraportada hace un trabajo excelente al describir, a grandes rasgos, de que va. Haciendo hincapié en que leer (una de las ramas de “pensar”) está prohibido pues, pensar no te deja ser feliz ya que al cuestionar las cosas o actos, puede que encuentres algo que no deseas. Y la gente que mueve los hilos no desea que lo pases mal, si podrías pasarlo bien sin necesidad de pensar. Es por esta premisa (ni siquiera por la imaginación de cómo sería la tecnología o el trabajo peculiar del protagonista), que el maestro Bradbury nos introduce a una de las distopías más sencillas que hay pululando por el mundo, pero, no caigas en el error, querido/a lector/a, que sea sencillo no le quita ni un poquito de lo aterrador. Sin ir más allá, el termino distopía alude a un estilo de sociedad indeseable. Esto lo encontramos en diversos géneros, a tal punto, que pareciera que este destino sea fantasía e irreal, cuando podría estar más cerca de lo que deseamos. Ser feliz aunque sólo sea una máscara, una farsa. Esa es la característica primordial de cualquier historia de este género más que las cosas fantásticas o de ficción. Me gustaría hacer énfasis en que esta novela debería ser obligatoria en nuestros días, para que, como si se tratara de una linda fabula, entendamos cual puede ser nuestro futuro, o peor, de que se trata nuestro presente cercano.
Finalmente, agregaría como extra, que si tu amas los libros, el contenido de esta obra (en las partes finales), puede que te guste o te disguste, pero, no te dejara indiferente.


Personajes.

Montag que es nuestro protagonista, es nuestro hilo conductor y tiene una característica clásica de los personajes de este género: tribulaciones a montones por romper la regla elemental de este tipo de mundos: cuestionar. Eso y que decide (o a veces simplemente son orillados o están en muy mal lugar) poner manos a la obra para gestar un cambio. Empezando como una modificación personal, con dudas pequeñas. Hasta dar el salto y aventarse de cabeza contra lo establecido. Realmente, cualquier persona de clase media o hasta baja, con un trabajo demandante y compañeros nefastos, se identificara con el personaje. Finalmente, Montag es nuestro protagonista más no un héroe. Es una persona común del populacho. En unas obras más que en otras, es notoria la marcada critica y clasificación social e ideológica de ciertos tipos de sistemas políticos. Esta obra no es la excepción, ni la situación de nuestro protagonista. Considero a Montag un personaje solido, digamos que no te genera empatía realmente, pero, si lo llegas a sentir sumamente humano.

El jefe Beatty es algo así como nuestro antagonista verdadero (en este generó, jamás lo olvidemos, el enemigo principal siempre es el sistema), el de carne y hueso. Este personaje es el ejemplo perfecto del ciudadano no sólo feliz, sino ejemplar del género de la novela. El sigue las reglas, no cuestiona nada, se siente feliz con lo que hace y como es la vida y seguramente duerme como un bebé a pesar de ser un monstruo, pues, hace lo que la sociedad dicta que se debe hacer. Beatty es un gran personaje no nada más por este toque humano y que hace patente el horror de este tipo de mundos, sino porque el mismo, sabe que hay algo más, pero decide tomar el camino más seguro (ojo, no el más fácil que ese lo toma otro personaje), seguir las reglas pese a tener latente la idea de que hay más en todo esto. Sin ir lejos, él es quien aparentemente sabe más de libros (al menos en el círculo directo de Montag), y aun así, es el jefe de bomberos. El mayor logro de este personaje, no es que sea un monstruo, es que es un hombre tan común y corriente (en todo sentido de la palabra), que da miedo que tal vez, se necesite muy poco para que cualquiera de la espalda a todo y se decante por el camino seguro: ser uno más.

Clarisse es la chispa en la historia. Es quien prende la mecha de Montag y hace que “todo” suceda. Tiene breves apariciones, pero cumple con su papel al promover en Montag no sólo la duda, sino cambios reales en su percepción de las cosas. Y todo de una forma sumamente sutil, básicamente ser ella misma y no atarse a las reglas sociales. Este es uno de los pocos personajes a lo largo de mi vida, que, pese a tener tan poca presencia (en cuanto a paginas), genera un impacto tan increíble no sólo en la novela, sino en mi, el lector, que no puedo más que aplaudir como “con tan poco se hizo tanto”.

Faber es el personaje que toma el camino fácil en esta historia. A lo largo de su aparición en la novela, es patente el miedo y la culpa que derrocha en cada palabra el personaje. Tomar el camino seguro implica hacer algo, el camino fácil es el de huir y esconderse. Faber es la otra cara de la moneda y de este temor oculto y terrible de que quizá, llegado el momento, podríamos tomar el camino más fácil… el no actuar y mirar arder lo que amamos.

Hay más personajes, pero realmente, me parece que estos 4 son los que se roban la trama, pese a que hay algunos que aparecen más (como Mildred), o que los personajes que tienen un peso crucial para la misma (como Granger).

Estilo.
He leído realmente poco de Bradbury, sólo tres libros. Muy diferentes entre sí, por genero, planteamiento de la historia y las tramas. Farenheit 451 fue mi tercer libro del autor y es curioso, pero es el que menos me gusto pese a ser una de sus mayores obras. Y no quiero que se malinterprete. Es maravilloso, el final del libro es precioso y una de las grandes lecciones de mi vida, pero, me costó trabajo leerlo. Bradbury no es rebuscado ni arrogante al narrar o describir, es justo, pero, de alguna manera fue muy cansino de leer y eso que hablamos de un libro muy corto. Podría decir que así es como debió sentirse Montag. A ratos desanimado, frustrado, a veces fastidiado o desesperado, pero, también me atrapo el sencillo mundo de ficción, violencia y tecnología de punta al que Bradbury nos lanza. Sumergirse no es difícil, la prosa no es mala, el problema tal vez radica en que el desarrollo es lento y que pese a que Montag no es un mal personaje, a veces me parecía incomprensible su manera de actuar. Como escribí hace un par de palabras, seguro así se sintió el personaje.

Mi edición es normalita, tapa blanda de bolsillo y nada fuera de lo común. Del mismo modo la maquetación es lo típico: negritas donde es necesario, diálogos bien delimitados, incluso el color del papel es el mismo de siempre (algo así como ¿un amarillento madera?), etc. El libro no destaca en nada en este apartado, exceptuando un pequeño detalle, que si me gustaría recalcar y que me gusta mucho (pues siento que me permite “acercarme” a los autores, sin importar tiempo o espacio): las últimas hojas del libro además de traer un par de relatos extras del autor, tienen unas breves palabras de Bradbury sobre el parteaguas que fue crear esta novela y como (e incluso donde) la desarrollo. No creo sobre estimar este tipo de detalles, pues hacen que un libro no sólo tenga algo de la esencia del autor, sino que realmente te acercan. Es más, me atrevo a decir sin tapujos, que no valorar este tipo de “detalles”, es despreciar algo maravilloso.

Desarrollo.
Este es un punto que puede dificultar la lectura. El problema no creo que sea la prosa de Bradbury, sino el cómo es narrada la historia. Sufre del mal de abarcar mucho y apretar poco. Se nos ponen de manifiesto varias características fundamentales de este mundo (desde cuestiones sociales como normalizar la violencia, los bomberos, las reglas para ser feliz, incluso los autos que van a velocidades desmedidas o las televisiones del futuro y las relaciones con otras personas), pero al no ir más allá, te deja ese regusto de “para que hablamos de X cosa, si finalmente a la trama central seguro no afectara”. No me parece algo malo para entrar en el juego de formar parte del mundo e imaginarlo, pero, al menos yo me quede a medio camino de esto. Y esto se hace patente a lo largo de la obra, pero donde más lo sentí es en el 2do estrato de la obra (el desarrollo).
El final puede tener dos problemas que, sin entrar a detalles son estos: que no te guste (por su contenido) o que no te deje satisfecho (por como culmina). Lo primero aboga por las reflexiones finales de los involucrados y lo que tienen que ver con los libros (y todo lo que representan). Desde Faber hasta Granger, pasando por Montag, puede que al amante de los libros, le resulten ásperas esas palabras. A mí personalmente me encanto el giro que se le da (lo mejor de la obra y más esperanzador), pero, entendería que existan personas, que lo tomen a mal. Lo segundo se trata de lo que, no podríamos llamar abrupto, pero si, ese sentimiento de dejarte a medias, de pensar “¿y ahora qué?” y si algo se hace manifiesto cada que se puede en esta obra, es que ese tipo de preguntas duelen. La felicidad no es una pregunta, es una respuesta. Este final no deja “cabos sueltos”, pero si la sensación de que, nos hubiera gustado saber más. Aun así, aplaudo el final, pues, a unos les puede causar malestar y a otros esperanza. Las decisiones son un tema fundamental de estas obras, y el maestro Bradbury, nos deja elegir como sentirnos y qué hacer después de leer su obra.


Recomendación.
Cualquier persona que ronde entre los 15 y los 60 años debería leer este libro, no sólo como ficción y mero entretenimiento, sino como expongo con anterioridad, como una fabula y en el más terrible de los casos, como una advertencia.
Si eres joven, de 15 años en adelante, este libro te hará cuestionar muchas cosas, más en nuestros días, pero por ti mismo, no por lo que cualquier otro te diga, Pensar es algo muy desvalorado en estos días y esta gran fabula te enseña la importancia que tiene, y apenas por encima.
Si gustas de la ficción que brinda la (valga la redundancia) ciencia ficción, este libro te gustara…
Igual si apenas estas iniciando en el género (ya sea la distopía o la ciencia ficción), este libro te llevara de la mano y no tomaras cualquier mano, tomaras la de un grande como lo fue Ray Bradbury.
Si eres paranoico, échate un clavado. Igual y te da buenas ideas para agregar a las mafias del poder y de lo que intentan hacer y no está tan grueso como 1984 (en cuanto al horror que te podría generar).
Si eres mayor, leerlo te serviría para transmitir su mensaje a otros (así es, es un bello guiño esta recomendación).
Que sea literatura universal, no es porque sí. Dudo que exista alguien que no deba leerlo. Mi único pero sería que no te agrade alguno de los géneros a los que pertenece, solamente de ese modo, no lo recomendaría.
Y si te da miedo, piensas que es más de lo mismo o que no tiene que ver contigo, que sugeriría encarecidamente que lo leas, para salir de tu error.

4 de 5 Kai´s posibles o un 8 en la escala Kaifan del 1 al 10 para medir algo se lleva Farenheit 451 del maestro Ray Bradbury.

Eso sería todo por mi parte. Simplemente me gustaría aclarar que esta es mi opinión. Si tú estás de acuerdo o en desacuerdo conmigo, es válido. Tú opinión es bienvenida siempre y cuando sea expresada de manera asertiva

Un saludo a la distancia de parte de su compañero de letras y lecturas, Kaifan.